En estado grave un hombre con un disparo de escopeta en el pecho

La víctima, de 67 años, se encuentra en la UCI del Hospital Clínico en coma inducido y con ventilación mecánica

JUAN CANOMÁLAGA.

Un hombre de 67 años se encuentra hospitalizado en estado grave tras recibir un disparo en el pecho realizado con una escopeta de caza. La víctima tiene varios impactos de postas, que son proyectiles de plomo de mayor tamaño que los perdigones, según confirmaron a SUR fuentes cercanas al caso.

Los hechos, que investiga la Guardia Civil, sucedieron el jueves por la noche en Coín. Todo comenzó cuando, sobre las 22.00 horas, un grupo de personas se presentó en el centro de salud de la localidad acarreando a un herido. Cuando el médico se quedó atendiéndolo, los hombres que lo habían llevado se marcharon del ambulatorio.

El facultativo comprobó que presentaba varios impactos de proyectiles en la zona de tórax y en el abdomen, así que lo preparó para su traslado en ambulancia al Hospital Clínico Universitario. La víctima, de nacionalidad española, ingresó en urgencias sobre las diez y media de la noche. Tuvo que ser intervenida quirúrgicamente para extraerle las postas que habían quedado alojadas en el cuerpo.

Tras la operación, el hombre fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Clínico. Se encuentra estable dentro de la gravedad. Según informaron fuentes del centro hospitalario, está en coma inducido y precisa ventilación mecánica. Los médicos confían en poder retirarle hoy la respiración asistida.

La Guardia Civil ha abierto una investigación para intentar esclarecer el suceso. Los agentes manejan la hipótesis del accidente, aunque las circunstancias del mismo aún no están claras. De hecho, permanecen a la espera de tomar declaración al herido en los próximos días para ver si su testimonio arroja luz sobre el caso.

La primera versión que llegó a los guardias fue que la víctima estaba manipulando la escopeta para limpiarla y ésta se disparó de forma fortuita. Sin embargo, los investigadores no dan demasiado crédito a esta tesis, ya que es «muy raro» que un cazador limpie el arma con un cartucho de postas en la recámara.

Época de veda

Según fuentes cercanas al caso, la hipótesis que cobra más fuerza es la de un accidente durante una jornada nocturna de caza furtiva, aunque este extremo aún está bajo investigación. Ahora es época de veda, de ahí que los guardias sospechen que los implicados podrían haber tratado de ocultar el incidente.

De confirmarse esta hipótesis, se trataría del primer herido grave en un accidente de caza en lo que va de año. En agosto de 2009, dos hombres resultaron heridos por disparos de escopeta en sendos accidentes ocurridos en el coto de San Isidro, en Villanueva de Algaidas. Uno de ellos, de 46 años y vecino de la localidad, recibió un disparo de escopeta realizado por un amigo con el que había salido a cazar conejos. Ese mismo día, otro vecino de Villanueva fue alcanzado por unos perdigones cuando paseaba por el campo.

A estos accidentes hay que sumar el que ocurrió en noviembre de 2008, en el que un vecino de Benalauría que salió a coger setas con su mujer y unos amigos recibió un disparo accidental de un cazador de Algatocín. La víctima se encontraba en un paraje en la parte baja del río Genal cuando fue alcanzada por un disparo de escopeta. Recibió el impacto de un cartucho en la parte baja de la axila, en el costado derecho, lo que le causó heridas de gravedad.