El crimen se organiza en la Costa

La policía ha detectado 'holdings' del crimen que fagocitan a otras bandas son los detenidos desde 2004 en Málaga en operaciones contra grupos internacionales de delincuentes

JUAN CANOMÁLAGA.
Marbella. En 2004, un niño de siete años y un peluquero murieron en un ajuste de cuentas. ::                             J-L/
Marbella. En 2004, un niño de siete años y un peluquero murieron en un ajuste de cuentas. :: J-L

Es una invasión silenciosa. Llegan sin hacer ruido y se instalan en grandes chalés a golpe de maletín. En el laberinto de urbanizaciones que pueblan la Costa del Sol encuentran un lugar de refugio y retiro, un escondite perfecto alejado de la tensión de sus turbios negocios. Sus verdaderas identidades son un misterio para sus vecinos, acostumbrados a no hacer preguntas. Para ellos, sólo son un puñado más de guiris con pasta.

Así vivía en Málaga desde hace una década Christopher K., considerado por la policía el presunto cerebro de una trama mafiosa irlandesa. 'Christy', como se le conoce en el mundo del hampa, se afincó en Estepona en una mansión valorada en varios millones de euros.

El supuesto capo irlandés fue detenido el martes en el marco de la 'operación Shovel', una redada contra el crimen organizado que se ha saldado con 34 arrestos en tres países. 'Christy' fue capturado junto a otras 19 personas en Málaga. Al cierre de esta edición, el juzgado de Estepona que instruye la causa redactaba autos de prisión contra casi la mitad de los detenidos en Málaga.

La 'operación Shovel', que vuelve a poner de manifiesto la presencia de grupos mafiosos en la Costa, es una batalla más de la guerra que libran las Fuerzas de Seguridad españolas contra el crimen organizado. El saldo de esta última actuación policial añade más dígitos a una estadística que supera ya los 3.600 arrestos en Málaga desde 2004.

Son muchos los motivos que han convertido a la provincia en un paraíso para el crimen organizado. El clima y el mar son sin duda dos polos de atracción que, acompañados del turismo, otorgan al litoral un aire cosmopolita en el que cualquier extranjero puede pasar inadvertido.

Pero las bandas se rigen por parámetros menos ociosos. La Costa del Sol reúne características que la sitúan como un lugar estratégico. Es una de las principales puertas de entrada del hachís procedente del norte de África. Geográficamente, está muy cerca de Gibraltar, donde hay censadas más sociedades que habitantes. Y goza además de buenas comunicaciones por tierra, aire y mar.

A todos estos ingredientes hay que añadir la burbuja inmobiliaria, que captó el interés de grupos mafiosos de gran poder adquisitivo deseosos de invertir en ladrillo. Incluso las redes que trafican con seres humanos vieron en el boom económico que generó la construcción una oportunidad para emplear a inmigrantes traídos de forma clandestina de Europa del Este, África o Sudamérica.

Mafia italiana

Con estos mimbres, no es de extrañar que muchas organizaciones criminales vinieran para quedarse. La mafia italiana acuñó el término la Costa Nostra al referirse al litoral español. Desde 2000, la policía ha detenido a seis destacados miembros de la camorra en Málaga, Marbella, Fuengirola y Rincón de la Victoria, y a tres más de la N'Drangheta, la mafia calabresa, que controla las rutas de entrada de cocaína en Europa.

Los tentáculos de la mafia rusa también se han extendido a la Costa del Sol. En 2005, en la 'operación Avispa', se constató la presencia de miembros de bandas de la antigua URSS que anidaban en la Costa del Sol. Veintidós de los veintiocho detenidos estaban considerados 'vor z konen', el equivalente a 'capo di tutti capi' italiano, que significa jefe de jefes; la máxima gradación en el mundo del crimen. Tres años después se desató 'Troika', otra operación con epicentro en Málaga que se dirigió contra organización mafiosa rusa. Hubo trece arrestos en la provincia.

Llegado a este punto, la policía traza una frontera al hablar de mafias para referirse a los grupos que operan en la Costa del Sol. «Aquí no hay mafias», asegura un responsable de la lucha contra el crimen organizado en la provincia, que prefiere mantenerse en el anonimato. «El concepto de mafia implica una infiltración en los poderes públicos, como la policía, la judicatura, la policía o los medios de comunicación. Eso no ocurre aquí, sino en sus países de origen».

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