Época de perros para las mascotas

La asociación se encuentra «desbordada» por la avalancha de canes que han llegado en las últimas dos semanas La crisis duplica el número de perros que llegan abandonados a Adana

MERCEDES PERIÁÑEZ ESTEPONA.
El número de abandono de perros se ha incrementado por las dificultades económicas para atenderlos. ::
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El número de abandono de perros se ha incrementado por las dificultades económicas para atenderlos. :: SUR

La crisis no sólo pasa factura a las familias. Las mascotas están sufriendo las consecuencias de los recortes de gastos a los que se ven obligadas las familias para conseguir llegar a fin de mes. Esta circunstancia se ha traducido en un aumento del abandono de animales por parte de sus dueños. La Asociación por los Derechos de los Animales Abandonados (Adana), de Estepona, se encuentra «desborda» ante el constante goteo de perros que llegan hasta su refugio. De hecho, en las últimas dos semanas han recibido una treintena de canes.

Primero fue un grupo de cinco cachorros de tres días que fueron encontrados en mitad de la carretera en el polígono industrial. No había rastro de su madre. «Acabábamos de empezar a hacer llamadas para encontrar voluntarios que pudieran criar a los cachorros a biberón cuando llegó otro coche que nos traía una perra que había perdido sus cachorros y tenía mucha leche», explica Helen Ellis, voluntaria de la asociación. Un golpe de suerte para los cachorros encontrados.

Pocos días después llegaron otros diez cachorros de un cruce de mastín. Estaban muy débiles y dos de ellos no sobrevivieron, pero los demás se han recuperado. Inmediatamente después se recibieron cinco recién nacidos que operarios de limpieza encontraron en un cubo de basura. Los han apodado 'bucketeers' (de bucket, que significa cubo).

Menos adopciones

A las causas habituales de abandono, la compra caprichosa de un cachorro que luego crece y se convierte en un estorbo, se añaden otras que tienen su origen en cuestiones económicas. La pérdida de poder adquisitivo de las familias, el elevado precio de los tratamientos médicos a los que se tienen que someter los animales y la necesidad de cambiar de casa o de mudarse a otra ciudad para buscar trabajo, terminan con el animal en una perrera. «Ha aumentado bastante el número de abandonos», reconoce David Mcnally, vicepresidente de la asociación. Normalmente, en la perrera cuidaban unos 80 canes, una cifra que se ha inflado hasta los 160 perros que tienen en la actualidad.

Encontrar un hogar para ellos es su principal objetivo. No es tarea fácil. Las adopciones también se han visto resentidas por la crisis económica y cada vez son menos los que se hacen responsables de uno de estos animales. «Por cada perro que se adopta, tenemos dos que entran abandonados», cuenta Mcnally. «Su futuro y el de todos los perros adultos depende por completo de donativos y de la generosidad de los voluntarios que los cuidan», indica Janet Greenstreet, presidenta de Adana, que apela a la solidaridad de todos aquellos que puedan contribuir con la asociación, ya sea con donativos o con ratos libres que puedan dedicar al cuidado de los perros.