El Clínico trata a embarazadas con fuerte riesgo de aborto por embolias

La terapia que se les administra contra la trombosis permite que el 85% de las pacientes tengan un hijo

ÁNGEL ESCALERAMÁLAGA.
Las embarazadas siguen un estricto control para frenar un posible aborto. ::
                             SUR/
Las embarazadas siguen un estricto control para frenar un posible aborto. :: SUR

El riesgo de tener una embolia se incrementa durante el embarazo y el puerperio (periodo después del parto). Asimismo, sufrir microtrombosis en el proceso de gestación hace que algunas mujeres aborten repetidamente. El Hospital Clínico Universitario cuenta con un equipo multidisciplinar, integrado por hematólogos y ginecólogos, para tratar a esas pacientes e intentar que el embarazo llegue a término y tengan un hijo con normalidad.

El jefe del servicio de hematología del Clínico, Santiago del Castillo, explicó a este periódico que los abortos por repetición (de tres en adelante) se producen por causas somáticas como, por ejemplo, un útero mal formado, o por microtrombosis en la placenta. Más de la mitad de esos abortos son por tromboembolismos. Para intentar combatir ese problema y lograr que el embarazo llegue a término, se les dan a las pacientes terapias experimentales. El tratamiento consiste en administrar heparina (un anticoagulante) a la embarazada, manifestó Del Castillo.

Sustancia anticoagulante

El Clínico cuenta con dos ginecólogos que en los casos de mujeres que han padecido abortos de repetición las envían al servicio de hematología para que esos especialistas las vean, hagan un estudio y fijen la terapia más adecuada. El 85% de las mujeres tratadas con heparina consiguen que su embarazo se produzca. En cambio, ese porcentaje se reduce al 40% en las embarazadas que no reciben esa sustancia anticoagulante y que previamente ya han abortado varias veces. «Los resultados del tratamiento experimental son buenos», manifestó Santiago del Castillo.

El jefe del servicio de hematología del Clínico apostilló que el peligro de sufrir una trombosis se incrementa notablemente durante el embarazo y el puerperio. «Por eso, a las mujeres que comprobamos que ese riesgo es superior al habitual le ponemos un tratamiento protector con fármacos anticoagulantes». Esa terapia se suele aplicar a un 10% de las mujeres que están encinta, que son a las que se les realiza una vigilancia más estricta para frenar un posible tromboembolismo.

Además, a las pacientes se les marcan una serie de pautas preventivas con la finalidad de controlar cualquier problema circulatorio que pueda surgir. Así, se les recomienda que hagan ejercicio, que dejen de fumar, en caso de que tengan ese hábito nocivo, y que lleven estilos de vida saludables.

El tema de la trombosis durante el embarazo y el puerperio se debatió el pasado jueves en un simposio al que asistieron medio centenar de expertos entre hematólogos y ginecólogos. Este encuentro se organizó para tributar un homenaje a Santiago de la Torre Díaz, experto en hemostasia (conjunto de mecanismos aptos para detener los procesos hemorrágicos), que se ha jubilado recientemente. De la Torre es una institución en el campo de la hemostasia.