El Cristo del Amor obra el milagro

Por primera vez en su historia la cofradía de Marbella libera a dos presos en un acto repleto de emoción

CRISTINA GONZÁLEZ
Indulto. Los dos presos que quedaron en libertad por obra y gracia del Cristo del Amor, en el balcón del conservatorio, en la plaza Puente Ronda. ::                             J-L/
Indulto. Los dos presos que quedaron en libertad por obra y gracia del Cristo del Amor, en el balcón del conservatorio, en la plaza Puente Ronda. :: J-L

Jueves Santo. Nueve y media de la noche. En la plaza Puente Ronda no cabe un alfiler. Cientos de personas se arremolinan en torno al balcón del conservatorio municipal. Entre la muchedumbre se abre paso la comitiva. La encabeza Antonio Belón, hermano mayor de la Real, Antigua y Excelentísima Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Amor, María Santísima de la Caridad y San Juan Evangelista. Le siguen entre otras autoridades, la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, el comisario de la Policía Nacional, Rafael Madrona, y el director del Centro de Inserción Social (CIS) de Málaga, Ángel Herbella. Y junto a ellos, con la cara cubierta, dos nazarenos que están a punto de vivir el momento más importante de sus vidas.

La emoción recorre cada esquina de la coqueta plaza. Sobre todo cuando resuenan las palabras más esperadas, de boca de Antonio Belón: «Los personas que están delante de mí quedan en libertad por decreto del Consejo de Ministros». El Cristo del Amor volvía a obrar el milagro y este año, por primera vez en su historia, por partida doble. J. C. R., de 35 años, y Y. LL., de 60 años, que escondieron su identidad bajo los impolutos capirotes, dejaban de ser reos con todas las de la ley. Los aplausos rompían el respetuoso silencio de minutos antes. Abrazos y alguna lágrima. Por obra y gracia del Señor, la cárcel empezaba a ser un mal sueño para los dos presos indultados por una de las cofradías más señeras de la ciudad.

Esplendor cofrade

Hace ya más de medio siglo desde que la hermandad decidió emprender esta empresa, la de abrir la celda cada año a un elegido. Con un parón de varios años, el Amor retomó con ahínco su tradición de indultar a un preso, que recibe un valioso empujón para retomar su vida. Uno de los momentos en los que afloran más sentimientos de toda la Semana Santa marbellí, aunque el esplendor de la noche de Pasión comenzó para el Cristo del Amor mucho antes.

A las ocho de la tarde las puertas de la ermita de Santiago, en plena plaza de los Naranjos, se abrían de par en par para dejar salir de sus entrañas a los tres tronos que procesiona la hermandad, una de las mas antiguas de Marbella, ya que data de 1948. Como novedad, la cofradía estrenó dos paños para las trompetas del Cristo del Amor, el plateado de los incensarios y quince túnicas para los nazarenos. Pequeños detalles que ayudan a hacer grande una estación de penitencia.

Entre maniobras milimétricas de los hombres de trono, el Cristo enfiló las callejuelas del casco antiguo con un manto de claveles rojos a sus pies. A pocos pasos San Juan Evangelista. Al cierre de la comitiva, la Virgen de la Caridad, de su rostro compungido. La Banda de Cornetas y Tambores del Escuadrón de Agitadores de San Pedro Alcántara, la Agrupación Musical Las Lagunas de Mijas Costa y la Asociación Cultural Musical Maestro Vitito de Casariche marcaron el paso con maestría durante todo el recorrido, que al cierre de esta edición continuaba por las calles de la ciudad con normalidad. Todavía aguardaba el encuentro entre el Cristo y la Virgen en la plaza de los Naranjos, culmen de fervor.

El sol también brilló con fuerza a las seis de la tarde para acompañar a la Muy Ilustre, Venerable y Fervorosa Hermandad de Nazarenos y Cofradía de Culto y Procesión del Santísimo Cristo de la Exaltación, María Santísima del Calvario y San Juan Evangelista. Su salida procesional, encabezada por su hermana mayor, María de los Ángeles Martos, ataviada con mantilla negra, fue impecable. También hubo lugar para los estrenos. Cuatro ángeles en las esquinas del trono y cuatro velas de flores. Como ofrenda, el tricornio del nuevo capitán de la Guardia Civil.

Frente a frente

El momento más esperado fue el encuentro frente a frente de ambos tronos en plena calle Puente Málaga. Acompasado por las notas melodiosas de las saetas, los hombres de trono mecieron a los sagrados titulares en una estampa que estremeció a los fieles que se acercaron a contemplar el nuevo gesto de la Hermandad del Calvario con su ciudad y su legión de fieles.

Por las calles, el Cristo de la Exaltación en el momento en que es elevado a la cima del Gólgota ya clavado en la cruz, y la Virgen del Calvario, la única imagen con los ojos claros de la Semana Santa. Flores rojas para el primero y blancas para la segunda. Colocadas con mimo por las hermanas. Con todo el amor que desbordaron anoche por las calles, como lo seguían haciendo sin contratiempos por el centro al cierre de esta edición.

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