29 años al compás de la banda

Danza Invisible presume en casa de su potente directo en el estreno de 'Tía Lucía'La presentación del nuevo disco del grupo malagueño en la Vivero se convirtió en una fiesta en la que rescataron sus primeros éxitos

RAFAEL CORTÉSMÁLAGA.
Chris Navas, Javier Ojeda y Antonio Luis Gil, en primer término, durante el concierto. ::
                             R. C./
Chris Navas, Javier Ojeda y Antonio Luis Gil, en primer término, durante el concierto. :: R. C.

El grupo Danza Invisible demostró en la madrugada del pasado sábado que está perfectamente preparado para afrontar la nueva etapa que se abre en su dilatada carrera profesional tras la publicación de su nuevo disco, 'Tía Lucía'. Y es que el concierto que Javier Ojeda, Antonio Luis Gil, Chris Navas y Manuel Rubio ofrecieron en la Sala Vivero fue de aquellos que se saldan con una gran victoria, un triunfo en casa por goleada para unos músicos que llevan casi tres décadas saltando a los escenarios de toda España y parte del extranjero para dar lo mejor de sí, pero que se entregan todavía más cuando están en su tierra.

Con un sonido pulcro y bien estructurado y una puesta en escena dominada por los movimientos frenéticos de Ojeda y llena de guiños al público, el grupo fue alternando sus nuevas canciones con los temas más recordados de su repertorio y algunos de los de su primerísima etapa, como 'Tu voz', 'Sueños de intimidad', 'Al amanecer', 'El pintor y la modelo' o 'El club del alcohol'.

Estos temas hicieron las delicias de un público maduro, que vio pasar por el escenario, además de a los miembros del grupo, a Ricardo Texidó, miembro fundador de la banda, que hizo los coros y tomó el micrófono principal en algunas estrofas de 'El club del alcohol' y 'Sin aliento'; Paula Gaviño y Nando Hidalgo, también a los coros, el batería y percusionista Alejandro Manfrín y el productor de su disco, Miguel Paredes, con la percusión y coros.

«¡Todos somos Danza Invisible!», gritó en varias ocasiones Ojeda, que recordó que la banda lleva sobre los escenarios «29 años gracias a vosotros». La veteranía es un grado y esas tres décadas de colaboración se notan, sobre todo en el directo. Hay química, de eso no cabe duda.

Además, las salidas espontáneas de Ojeda, que en varias ocasiones se salió del escenario para subir a la galería superior y espolear al público, al que invitaba a cantar constantemente, caldearon bien el ambiente.

Canciones nuevas y antiguas

Durante dos horas sonaron la mayoría de las canciones de su nuevo trabajo, que el vocalista fue presentando e introduciendo con mucho humor: un contundente 'Aquí contigo', con el que inauguraron la velada; 'No quiero bailar', una singular versión de Eddy Grant que ya han hecho popular tras su lanzamiento como primer single; 'Llamaré a tu puerta', un tema de Anita Ward que en español sería algo así como «tócame el chichi», según explicó Ojeda; el guitarrero 'De alguna manera', de Marshall Crenshaw; 'Un amor en cada bar', con una letra reivindicativa y muy actual de Gato Pérez, o 'Menta y limón', de Roque Narvaja.

Sin embargo, los temas más bailados de la noche fueron los más antiguos de su repertorio, del que rescataron, además de los antes citados, 'El ángel caído', 'Catalina', 'Por ahí se va...' y 'Sabor de amor', entre otros.

El final de fiesta, cuando el reloj ya había pasado de la una de la madrugada, fue un popurrí de sus viejos clásicos, que Ojeda se atrevió a rapear en ocasiones, haciendo una vez más bailar y cantar a una audiencia entregada a la banda de referencia del pop malagueño, que jugaba en casa y tenía las bazas para ganar.

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