Las formas imposibles de Hernández

Formas sin fronteras y curvas multicolores. Paco Hernández ofrece una arriesgada muestra de su capacidad de evolución como artista Presenta en el Rectorado la serie 'Aurora', un punto de inflexión en su obra

FRANCISCO GUTIÉRREZMÁLAGA.
'Ajedrez', un óleo de 2x2 metros que resume los desafíos estéticos del artista. ::
                             ÁLVARO CABRERA/
'Ajedrez', un óleo de 2x2 metros que resume los desafíos estéticos del artista. :: ÁLVARO CABRERA

Paco Hernández (Melilla, 1932) se ha reconciliado con el color. Un feliz reencuentro que permite al espectador disfrutar de una pintura fresca, atrevida, que parecería impropia de un artista de 78 años si no fuera porque, con un arriesgado planteamiento estético, ha dado una vez más muestras de su capacidad de evolución como artista en estos dos últimos años, periodo al que pertenecen las obras que componen 'Pintura y dibujo', exposición con la que la Universidad de Málaga ha abierto sus puertas al pintor.

Con 'Aurora' -serie que agrupa el conjunto de pinturas al óleo- Paco Hernández ha trazado un punto de inflexión en su obra, de tal manera que los colores cálidos se han adueñado de los lienzos en este cambio de registro que ha supuesto la invención de un nuevo estilo, que él llama 'serpentina', con el que el círculo, la curva concéntrica y multicolor son las claves con las que construye sus figuras.

Otra forma de expresión con la que experimenta el artista es con la superposición de cuerpos humanos con rostros expresivos que muestran sus miembros entrelazados y superpuestos, posiciones realistas pero imposibles de realizar que Hernández ha bautizado como 'formas sin fronteras'.

Esta búsqueda de nuevos lenguajes es compatible con el universo temático en el que insiste el autor. La violencia ('Pelotón'), la ternura ('Amigas') o la temática religiosa ('Penitencia' o 'Moisés') están presentes en este conjunto de veintidós óleos.

En este conjunto de obras realizadas en los dos últimos años Hernández ha evolucionado hasta lograr una fértil fusión entre lo clásico y lo moderno. Clasicismo que se puede apreciar en sus dibujos, de los que el artista tiene un concepto casi sagrado y venerable. Evolución en una pintura que se acerca al surrealismo humanista.

En la inauguración anoche de la exposición, el artista acompañó a la rectora, Adelaida de la Calle, y a la vicerrectora de Cultura, María Isabel Calero, por las salas en las que están colgados los óleos y dibujos. Además, Mercedes Junquero escenificó una rapsodia y el grupo Thibeaut Consort interpretó obras especialmente compuestas para la ocasión.