El rector retoma su proyecto de adelantar los exámenes de septiembre a julio

La delegada del Gobierno andaluz, Patricia Navarro, y el rector de la UMA, José Ángel Narváez. /FÉLIX PALACIOS
La delegada del Gobierno andaluz, Patricia Navarro, y el rector de la UMA, José Ángel Narváez. / FÉLIX PALACIOS

Los estudiantes advierten de que «no admitiremos imposiciones» y de que cualquier cambio debe consensuarse con la comunidad universitaria

MATÍAS STUBER y FRANCISCO GUTIÉRREZ

A punto de expirar su actual mandato como rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez tiene pendiente de cumplir uno de los compromisos con los que ganó las elecciones el 3 de diciembre de 2015: en su programa electoral recoge, en uno de sus puntos, «proponer la modificación del calendario académico, iniciando el curso a principios del mes de septiembre y celebrando la segunda convocatoria ordinaria de exámenes en el mes de julio». Una idea a la que Narváez se refirió de nuevo ayer, tras la reunión de trabajo que mantuvieron el equipo de gobierno de la UMA y delegados provinciales de la Junta. Patricia Navarro, delegada del Gobierno andaluz, y el propio rector dieron cuenta de los resultados de este encuentro, que trata de reforzar la colaboración institucional.

La propuesta del rector va en la misma línea que lo que ha planteado la Consejería de Educación, para modificar el calendario de segundo curso de Bachillerato, para que los exámenes de selectividad se realicen en junio y la segunda convocatoria, la de septiembre, pase a julio. De hecho, en previsión de que esta modificación pueda ser efectiva este mismo curso, la Universidad ya tiene reservados espacios en sus centros para realizar las pruebas de acceso y admisión tanto en julio como en septiembre, además de la habitual de junio.

Rechazo de los estudiantes

La propuesta del rector se ha encontrado, de momento, con el rechazo de los alumnos. Desde el Consejo de Estudiantes de la UMA se aseguró que no han tenido contactos con el equipo de gobierno sobre este tema, y que cualquier decisión sobre los exámenes debería tomarse en consenso con los estudiantes, que avisan de que «no aceptaremos imposiciones».

José Francisco Murillo, vicerrector de Estudiantes, aseguró que «es cuestión de tiempo» que se modifique el calendario académico, y se mostró abierto al diálogo con los representantes de los alumnos.

En este mismo sentido, el rector se refirió a la conveniencia de adelantar la convocatoria de los exámenes de septiembre en la UMA al mes de julio, en la línea de lo aprobado por otras universidades españolas y andaluzas, como las de Granada o Córdoba, Jaén o Pablo de Olavide.

«La oferta de septiembre hay que cambiarla a julio y hay que cambiar el calendario lectivo», aseguró, convencido de que una repesca en julio ayudaría a mejorar el rendimiento de los alumnos y sus resultados en los exámenes. «La UMA es de las pocas que tiene un calendario antiguo».

Para el rector de la UMA, tanto el rendimiento de los estudiantes como la eficacia en la organización administrativa de los centros mejorarían con este nuevo calendario, y se mostró especialmente convencido de que mejoraría el rendimiento académico de los universitarios.

La modificación de este calendario universitario va aparejada con el de segundo de Bachillerato. PP y Ciudadanos han presentado una proposición no de ley en el Parlamento instando a la Junta a cambiar las fechas de la selectividad, para que la primera convocatoria sea a principios de junio y la recuperación de septiembre pase a julio.

Preguntado por los resultados de la convocatoria de septiembre de la selectividad, y la falta de plazas en la UMA para los alumnos que han aprobado (La Universidad solo cuenta con 442 plazas para 683 aprobados y solo en carreras de ingenierías y Filosofía y Letras), el rector aseguró que la oferta de plazas depende de las disponibilidades presupuestarias, y que ampliar el número de alumnos de nuevo acceso supondría más gasto en personal, presupuesto del que la Universidad carece.

Reforzar la colaboración

En el transcurso de la reunión de la Delegada del Gobierno andaluz y delegados territoriales con el equipo de gobierno de la UMA, se han abordado propuestas y demandas mutuas para reforzar la colaboración e iniciar nuevos convenios y proyectos. «Es para mí algo chocante y me chirría cuando, por ejemplo, para abordar problemas de Málaga y recabar opiniones académicas o informes técnicos, recurrimos a otras universidades andaluzas. Con todos mis respeto para esos equipos y catedráticos, pero aquí los hay magníficos, y es preciso poner en valor todo ese esfuerzo», subrayó Patricia Navarro.

El rector destacó la «lealtad institucional» y agradeció a la delegada su papel ante las futuras reuniones de trabajo previstas para abordar el modelo de financiación de las universidades públicas, «que debe ser firme, cierta y para poder hacer cosas nuevas», afirmó.