El rector pide estar vigilantes ante casos de corrupción «que nos avergüenzan»

El profesor Francisco Ruiz de la Rúa, durante la lección inaugural del curso académico./Migue Fernández
El profesor Francisco Ruiz de la Rúa, durante la lección inaugural del curso académico. / Migue Fernández

Narváez inaugura el curso en la UMA y anuncia un plan especial de inspección para evitar fraudes

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

El acto de inauguración oficial del curso académico ha venido siendo utilizado por el rector para recordar a los responsables políticos las necesidades de la Universidad, la escasez de profesorado, los pocos recursos para investigación o la deuda, siempre presente en los discursos. Además de hacer un balance de lo realizado el año anterior, de la consecución de objetivos y del cumplimiento de su programa electoral. Pero en esta ocasión, la actualidad política ha obligado a un drástico cambio de guión: con los casos de los másteres y tesis doctorales de los políticos a diario en los medios de comunicación, José Ángel Narváez dedicó más de la mitad de su discurso a analizar estos «hechos deplorables e injustificables» dentro de la institución universitaria que, lamentó, están poniendo en cuestión la formación universitaria, el esfuerzo de los estudiantes y el trabajo de sus profesores.

En un tono muy crítico, se refirió, sin citarla expresamente, a la Universidad Rey Juan Carlos, centro de la polémica por estos casos de máster, que han costado la dimisión de la ministra de Sanidad y llegado al Tribunal Supremo en el del presidente del PP, Pablo Casado. No citó en cambio el caso del doctorado del presidente del Gobierno, que lo hizo en una universidad privada. «La universidad pública no puede tolerar que asuntos de este tipo ocurran y desde aquí quiero condenarlos y defender el trabajo y esfuerzo de los estudiantes, y la responsabilidad, la ética y el compromiso de todos aquellos que conformamos la comunidad universitaria».

Incidiendo aún más en el tema de los casos de plagio en trabajos universitarios, el rector aseguró que el avance en el conocimiento y la búsqueda de la verdad que caracterizan a las universidades públicas «excluye el engaño, el plagio o la falsedad, excluye cualquier tipo de atajo», y afirmó que « no puede haber espacio para el fraude en nuestras instituciones». Por esto, indicó, es el momento de responder «con transparencia pero con firmeza, de exigir responsabilidades y de asumir las consecuencias de los hechos que a todos nos avergüenzan como universitarios». Narváez apeló a la tradición universitaria, la credibilidad y confianza que la sociedad ha puesto en la institución para frenar estos casos de corrupción, que «están poniendo en cuestión la formación universitaria en este país, el esfuerzo de los estudiantes y el trabajo de sus profesores».

El rector de la UMA, José Ángel Narváez, no pudo participar ayer en la tradicional procesión académica por una lesión de esguince. Accedió y salió del salón de actos del Complejo de Estudios Sociales y del Trabajo por una rampa que comunica con la parte superior del salón y la zona administrativa, en algunos momentos ayudado por la consejera de Conocimiento, Investigación y Universidad, Lina Gálvez. En la mesa, los rectores de la UNIA, José Sánchez Maldonado, y de Sevilla, Miguel Ángel Castro, así como el presidente del Consejo Social de la UMA, Juan de Dios Mellado. También asistieron los exrectores Smith Ágreda, Martín Delgado y Adelaida de la Calle. La UMA cedió la palabra al secretario general adjunto de las Naciones Unidas y director ejecutivo de Unitar, Nikhil Seth, quien habló brevemente de la importancia de la educación para el desarrollo de los pueblos. La lección inaugural del profesor Ruiz de la Rúa, 'Historia de una decisión', fue un ejercicio de brillante confluencia entre lo académico y lo ameno. Como catedrático de Métodos Cuantitativos para la Economía y la Empresa, analizó hasta qué punto las Matemáticas pueden ayudar a tomar decisiones. Fue tan convincente, que tras su disertación tanto la consejera como el rector señalaron su voluntad de incluir a matemáticos en sus equipos para que, como dejó claro el profesor Ruiz de la Rúa, el método científico les ayude a tomar las mejores decisiones.

Narváez también lanzó un mensaje de tranquilidad, cuando afirmó que las universidades públicas disponen de mecanismos de control «suficientes y extensos», que garantizan que la actividad académica se realice conforme a derecho, que velan por la calidad y el rigor de lo que se desarrolla en las aulas y mecanismos de control externos por parte de las instancias políticas y de agencias acreditadas.

Nuevas estrategias

Aun así, el rector anunció que ha ordenado al inspector de servicios que ponga en marcha un plan extraordinario de inspección que refuerce los mecanismos de control existentes en la UMA. También ha comunicado que va a convocar a la comisión asesora de decanas y decanos y directores de centro para reforzar los sistemas de control de las titulaciones, así como para analizar nuevas estrategias que fortalezcan los que actualmente existen.

En cuanto a resultados de este último año, el rector destacó la aprobación de los nuevos estatutos, los planes propios de docencia e investigación así como la convocatoria de plazas de catedráticos y profesores titulares y el plan contra precariedad. En este sentido, un colectivo de profesores se manifestó a la entrada del complejo para reclamar estabilidad para el profesorado acreditado, de manera que accedan a una plaza por promoción interna. El colectivo mantiene la huelga que se convocó a final de curso, y esperan que los tribunales resuelvan la impugnación de los servicios mínimos, que la UMA fijó en el cien por cien.

La consejera garantiza medios económicos para las universidades

La consejera de Conocimiento, Investigación y Universidad, Lina Gálvez, aseguró ayer que las universidades andaluzas tienen garantizados los medios económicos para su funcionamiento. El rector volvió ayer a recordarle que la Junta mantiene una importante deuda con la UMA; de hecho, es la universidad andaluza a la que más dinero se le debe, unos fondos «fundamentales para la consolidación de esta institución», señaló. Lina Gálvez dejó claro que «el compromiso de la Junta es garantizar la suficiencia y el funcionamiento de las universidades», apuntando que una de las tareas que se está asumiendo es precisamente «la revisión del modelo de financiación y la eliminación de la deuda que existe con estas instituciones». También señaló el interés de la Junta en revertir «en la medida de lo posible» la política de austeridad de años anteriores.