La nueva facultad de Turismo se enreda en las denuncias cruzadas de arquitectos

La Facultad de Turismo, que el curso próximo incorpora un nuevo grado. /SUR
La Facultad de Turismo, que el curso próximo incorpora un nuevo grado. / SUR

El Tribunal Administrativo de la Junta tiene que resolver el recurso interpuesto por el estudio que perdió la primera licitación por la denuncia de la ahora demandada

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

La nueva facultad de Turismo de la UMA ha caído en las redes burocráticas y las denuncias cruzadas de estudios de arquitectura que pugnan por hacerse con la redacción del proyecto. Ha pasado todo el año 2108 y esta importante obra para la Universidad de Málaga no ha salido de los despachos y de los tribunales. La UMA contaba con tener el proyecto ya redactado antes de que terminara el año, y proceder ya a la adjudicación de la obra en los primeros meses de este 2019.

En febrero del año pasado, la mesa de contratación de la UMA adjudicó a los estudios de arquitectura y de ingeniería de Navarra OFS Sociedad Cooperativa Profesional, ATERPE Oficina Técnica SLP e INARQ la redacción del proyecto básico y de ejecución de la nueva facultad de Turismo. Pero apreció una baja desproporcionada, que los estudios tuvieron que justificar ante la propia Universidad. Un mes más tarde, se consideró firme la adjudicación, al entender que la oferta no ponía en riesgo la ejecución del contrato.

La redacción del proyecto salió a licitación por 1.063.238,24 euros (aparte los 223.280,03 euros en concepto de iva) y la propuesta de estos arquitectos e ingenieros navarros redujo el presupuesto a 610.298 euros. Al concurso para redactar el proyecto de la nueva facultad se presentaron 18 estudios de arquitectura e ingeniería.

El 6 de abril se acordó la adjudicación, por resolución firmada por el rector, notificada tanto al adjudicatario como a los demás licitadores, que tenían un plazo de 15 días para interponer un recurso especial en materia de contratación.

Pero la empresa que quedó en segundo lugar, Vaillo Irigaray y asociados, también de Navarra, presentó un recurso ante el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de la Junta, encargado de resolver recursos en materia de contratación pública. El recurso de Vaillo Irigaray y asociados contra la adjudicación se basaba en que la empresa que resultó adjudicataria, OFS-ATERPE, había introducido en el 'sobre B' de su proposición documentación que debía incluirse en el 'sobre C', en concreto la mención de la calificación energética del edificio. En segundo lugar, alegaba una baja desproporcionada. El tribunal estimó el primer motivo del recurso, por lo que no entró a valorar el segundo, y anuló la adjudicación. La resolución de este tribunal, de 29 de junio, obligó a la UMA a revisar las propuestas presentadas y proceder a una nueva adjudicación.

En aplicación de esta resolución, la comisión asesora volvió a analizar todas las ofertas, y diez de ellas habían incurrido en este mismo defecto al haber anticipado información, la relativa a la calificación energética, sujeta a evaluación automática. Quedaron entonces ocho empresas, con la propuesta de Vaillo Irigaray y asociados, Ana López Baldán, Joaquín López Baldán y Rafael Vera Vera, en compromiso de UTE, como la mejor valorada.

Nueva resolución

El 20 de septiembre, el rector firmó una nueva resolución, adjudicando a Vaillo Irigaray la redacción de los proyectos básicos y de ejecución. Y, como es preceptivo, se notificó al resto de licitadores la resolución. Es entonces cuando entra de nuevo en acción la primera adjudicataria, OFS-ATERPE, que recurre ante el mismo tribunal, el de Recursos Contractuales, porque en el proyecto ganador el número de aparcamientos previstos no se ajustaba a la normativa municipal. Se espera la resolución de este tribunal para que el proyecto de la nueva Facultad de Turismo salga de los despachos y tribunales y pueda echar a andar. Una demora, por el momento de un año, que trastoca los planes de la Universidad y la implantación del nuevo grado en Ciencias Gastronómicas en las mejores condiciones y con los equipamientos previstos en el nuevo edificio.

El centro se prepara para el nuevo grado en Gastronomía

Mientras el proyecto de la futura nueva facultad sigue paralizado, el centro continúa avanzando en los preparativos del nuevo grado de Ciencias Gastronómicas y Gestión Hotelera, que se ofertará ya para el curso próximo. Los 60 estudiantes de nuevo ingreso recibirán sus clases en el actual edificio, donde este pasado mes de diciembre han comenzado las obras para instalar el laboratorio enogastronómico, que estarán terminadas para finales de febrero. Todo está pues preparado para impartir la docencia, los cursos y jornadas del gastrocampus. También se han firmado acuerdos con un importante número de empresas de la capital y provincia, donde los alumnos realizarán sus prácticas, que el plan de estudios establece de 12 créditos y un total de 300 horas de trabajo en empresas.

 

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