Los estudiantes de la UMA ganan la batalla de los precios y las cafeterías no modifican sus tarifas

Cafetería de las escuelas de Informática y Telecomunicación. /SUR
Cafetería de las escuelas de Informática y Telecomunicación. / SUR

La Gerencia de la Universidad había previsto una subida en torno al 10 por ciento con el compromiso de mejorar los menús

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Los estudiantes de la Universidad de Málaga han ganado la batalla de los precios de las cafeterías de las distintas escuelas y facultades. Una polémica que se inició hace unos meses, cuando la Gerencia de la UMA anunció su intención de actualizar las tarifas oficiales que fija la propia Universidad a todos los concesionarios de este servicio. Unas tarifas que, según la gerente, no se modifican desde hace casi una década, por lo que las empresas que prestan este servicio vienen reclamando a la UMA desde hace tiempo una actualización de los mismos.

Según explica la gerente, María Jesús Morales, se había previsto una subida del 10 por ciento en algunos de los productos que se sirven en las cafeterías y, en contrapartida, las empresas concesionarias se comprometían a mejorar los menús, a introducir frutas, productos biológicos o ecológicos y, en general, productos más sanos. «Hay cafeterías a las que no les salen los números», indica la gerente. Y es que, a los precios bajos (un café, por ejemplo, cuesta 0,80 euros, y un desayuno básico 1,30 euros) se une la temporalidad del servicio, y las cafeterías se ven obligadas a cerrar en verano y en los periodos de vacaciones de los estudiantes.

Encuesta entre los alumnos

Ante la propuesta de la Gerencia, el consejo de estudiantes de la UMA se mostró en contra. Realizaron una encuesta por internet, preguntando a los estudiantes su opinión y propuestas para mejorar el servicio. Respondieron unos 4.000 alumnos, con una opinión mayoritaria en contra de la subida. Indican desde Ceuma que, aunque hay una tarifa oficial, muchas cafeterías han subido los precios por su cuenta, y en pocas se mantiene el fijado por Gerencia. Reclaman también una mejora y variedad en los menús.

Algunas de las empresas han amenazado con dejar el servicio por falta de rentabilidad. Y la gerente recuerda los problemas que han tenido para encontrar a empresas que se quieran hacer cargo de este servicio. Por ejemplo, la cafetería de Informática y Telecomunicación estuvo casi seis meses cerrada mientras se licitaba el servicio a una nueva empresa después de terminar el contrato anterior y no renovarlo. Además, «cada escuela o facultad quiere tener su propia cafetería, aunque haya otra en otra situada a unos metros», indica. Así, recuerda las protestas en Ciencias de la Salud, que no tenía cafetería, hasta que se consiguió poner. Muy cerca está la del complejo de Estudios Sociales y Comercio. Pero estudiantes y profesores de Ciencias de la Salud querían su propia cafetería.

La actualización de precios llevaba aparejado la mejora de los menús y una mayor variedad. Por ejemplo, se incluía menú sin gluten, para integral o de cereales, etcétera. Y la incorporación de la tecnología para, mediante una aplicación, conocer el menú diario de cada cafetería.

Pero el caso es que las cafeterías cuestan dinero a la Universidad, que subvenciona a las empresas la diferencia de precio respecto a la tarifa oficial fijada por la UMA. El precio está fijado en 4,5 euros. Según Morales, en las universidades andaluzas los precios oscilan entre 5 y 6 euros, y es la de Málaga la que tiene las tarifas más económicas. Respecto a la posibilidad de un comedor universitario, indica que ya lo hubo en su momento, y que tuvo que cerrar. Solo Granada entre las andaluzas lo mantiene. «Los alumnos quieren un comedor en cada centro», asegura.