Atraer a alumnos de fuera de Málaga, asignatura pendiente de la UMA

Estudiantes recorren los pasillos de la ETSI Informática./
Estudiantes recorren los pasillos de la ETSI Informática.

Siete de cada diez estudiantes de la Universidad son de la capital y provincia. Una cifra que casi duplica la de instituciones con más historia, como Salamanca o Granada

FRANCISCO GUTIÉRREZ

Estudiar en la universidad ha estado relacionado con la madurez personal, con desligarse de la familia, salir fuera del entorno más próximo, del pueblo o la ciudad y de comenzar a hacer una vida independiente: limpiar, cocinar, relacionarse con otros chicos y chicas en residencias o de convertir el piso compartido en improvisada sala de fiestas los fines de semana. Pero desde hace unos años, a los estudiantes universitarios les cuesta cada vez más trabajo salir de este entorno familiar. Tanto que en este pasado curso académico casi siete de cada diez alumnos de la Universidad de Málaga vivían en la capital o pueblos de la provincia. Del resto de Andalucía no llegaban al 15 por ciento, mientras que los estudiantes internacionales eran casi dos mil.

La situación económica de las familias, el mayor o menor prestigio de las universidades, la oferta inmobiliaria (pisos baratos para estudiantes) e incluso el atractivo de la ciudad juegan un papel fundamental a la hora de elegir una universidad en la que estudiar la carrera.

Las universidades realizan un esfuerzo por retener a los estudiantes de su provincia y por atraer a los de otras zonas. Y es que con la crisis económica y las dificultades para acceder a los estudios superiores recortes en becas y endurecimiento de los requisitos para tener estas ayudas cada estudiante cuenta. Y la competencia es mucha: nada menos que diez universidades públicas en Andalucía (una por provincia, más la Pablo Olavide en Sevilla y la Internacional de Andalucía con campus en cuatro provincias).

Pero no cabe duda de que tener estudiantes de fuera de la provincia es un plus de prestigio para las universidades. Así ocurre con la de Granada, por ejemplo, que cuenta entre su alumnado con un importante porcentaje de andaluces (30 por ciento) y del resto de España (16 por ciento). Es también la universidad andaluza con mayor número de estudiantes extranjeros, casi cinco mil (un 9%).

Un caso más extremo es el de Salamanca. En la universidad más antigua de España (fue fundada en el año 1218 por el rey Alfonso IX de León) los alumnos de la capital y provincia, de la Comunidad de Castilla-León y del resto de España se reparten a partes casi iguales, un tercio en cada caso.

La de Málaga está estancada en un 65-70 por ciento de alumnos de la propia provincia. Según datos de la secretaría general de la UMA, en el curso 2010-11 este porcentaje era del 70 por ciento. En el 2011-12 fue del 68% y en el 2012-13 del 65%. Este curso pasado se mantuvo casi estable, en un 65,6%.

La rectora, Adelaida de la Calle, considera que son varios los factores que influyen en este desequilibrio. Por una parte, la crisis y las dificultades económicas impiden a muchas familiar enviar a sus hijos a estudiar a otras provincias y «teniendo la universidad en la capital es más económico para ellos». Por otra parte, indica que la institución ha realizado un gran esfuerzo para hacerse con alumnos que, por tradición o cercanía, se marchaban a otras provincias, como es el caso de los estudiantes de Ronda, que elegían de forma mayoritaria Sevilla, o los de Antequera, que se trasladaban a Granada. En este sentido, el programa Destino UMA trata de acercar a los alumnos de la provincia la oferta de titulaciones de su universidad.

Tradición universitaria

La vicerrectora de Estudiantes, María Jesús Morales, añade además que en Andalucía hay una gran oferta, hasta diez universidades, en las que prácticamente se pueden estudiar las mismas carreras. Aunque hay casos Medicina, Fisioterapia o Bioquímica en que con nota de corte muy alta puede suceder que, al ser Andalucía un distrito único, lleguen alumnos de otras provincias.

Lo que parece que no ha tenido una respuesta favorable ha sido el intento de especialización por parte de las universidades. En casi todas se puede estudiar casi de todo. La que más titulaciones ofrece es la de Granada, con 75 grados. En Sevilla se pueden estudiar 67 y en Málaga 64. La universidad más joven, la Pablo de Olavide, oferta 32 grados distintos.

Otro factor a tener en cuenta es la tradición universitaria de cada ciudad. Granada, como sucede con Salamanca, son ciudades universitarias, donde la vida social y económica gira en torno a sus universidades. La de Granada pronto cumplirá 500 años fue fundada por Carlos V en 1531 y la de Málaga acaba de cumplir 40. En estas ciudades el alojamiento en pisos es más barato, hay una gran oferta y también los estudiantes cuentan con colegios mayores y residencias donde pasar el curso. En Málaga los alquileres son más caros y las residencias escasas. En proyecto está construir una residencia o colegio mayor en la ampliación de Teatinos.