Mundial de Baloncesto

Y todo empezó en Benahavís

El combinado 'B', a las órdenes de Scariolo /FEB
El combinado 'B', a las órdenes de Scariolo / FEB

Scariolo y la Federación Española diseñaron un plan para afrontar las incómodas 'ventanas' de clasificación para el Campeonato del Mundo

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Sergio Scariolo recoge multitud de elogios estos días tras la gesta de España de clasificarse para la final del Mundial tras un partido épico frente a Australia. Muchos de los que lo elogian lo 'mataban' en la primera fase por el juego poco vistoso y los problemas para ganar. Seguramente, si España cae hoy frente a Argentina (14.00 horas) también alguno aprovechará para hacer sangre... Las cosas son así, aunque no deberían. El caso es que España ha culminado en el Mundial de China un plan perfecto diseñado por Scariolo. Los que han tenido el privilegio de trabajar a su lado saben de la planificación milimétrica de todo lo que hace.

En este caso, Scariolo y el presidente de la Federación, Jorge Garbajosa, se adelantaron a los acontecimientos a dos años vistas, que se dice pronto. En junio de 2017 'As' informó de que la Federación había elegido Benahavís para realizar una concentración de una selección 'B', término que no se usó, y que no tendría nada que ver con la que iba a competir meses después en el Eurobasket.

Las famosas 'ventanas' de la FIBA entraban en escena esa temporada y la guerra total entre la Euroliga y la Federación Internacional ya adelantaba que los jugadores de los equipos de la Euroliga no estarían disponibles y, por supuesto, tampoco los de la NBA. «Nuestro objetivo es invertir más recursos y trabajo en el crecimiento de cuantos más jugadores jóvenes, mejor, con posibilidades de ir formando parte de la selección definitiva. En otros años sí se habían formado selecciones B con un entrenador diferente al seleccionador, pero este no es el caso». Esto fue lo que dijo Scariolo cuando presentó la lista de convocados para Benahavís, donde estuvo al frente de las operaciones.

En el municipio malagueño estuvieron Guillem Vives, Quino Colom, Pau Ribas, Joan Sastre, Jaime Fernández, Xavi Rabaseda, Alberto Abalde, Oriol Paulí, Javi Vega, Nacho Llovet, Ilimane Diop, Víctor Arteaga, Sebas Saiz, Rubén Guerrero y Pierre Oriola. La idea era que también estuviese Francis Alonso, pero no pudo acudir por sus compromisos universitarios en Estados Unidos.

Media selección del Mundial

El movimiento fue magistral, pues allí se empezó a conjuntar un grupo que luego jugó con brillantez en los partidos de clasificación y al que se añadieron otros jugadores mostrando un gran compromiso. Fue llamativo que estuviese, por ejemplo, Pau Ribas, que se recuperaba de una rotura del tendón de Aquiles y ahora es el pulmón de la selección que va a jugar la final. Además del escolta de Barcelona, en China están Rabaseda, Oriola, Quino Colom y Sastre. Casi la mitad de la selección finalista se gestó en Benahavís, sin perder de vista que otros como Jaime Fernández y Diop se quedaron a las puertas del Mundial.

Más allá de eso, quizá tan importante como esto fue la sensación de pertenencia a la selección de buenos jugadores que no son estrellas del perfil de Ricky, los Gasol o Llull que se creó con esta iniciativa. Scariolo y la Federación tuvieron problemas para confeccionar cada lista por las restricciones de la NBA y la Euroliga, pero cada citado dio el máximo y España logró el billete para China de forma sobrada. Hoy hay que rematar el trabajo que comenzó en Benahavís.