La Villa Turística de Periana suma 16 años cerrada pese al auge del turismo interior

La Villa Turística de Periana está situada en la aldea de Cortijo Blanco, a tres kilómetros de la localidad. /E. C.
La Villa Turística de Periana está situada en la aldea de Cortijo Blanco, a tres kilómetros de la localidad. / E. C.

La Junta busca una solución para el recinto, en el que se invirtieron cerca de siete millones de euros hasta 2007 y en el que hay varios inversores chinos interesados en gestionarlo

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

La Villa Turística de Periana, un complejo con capacidad para cerca de 200 huéspedes, en pleno corazón de la Axarquía, permanece cerrada a cal y canto desde hace 16 años. Promovida por la Junta de Andalucía, con una inversión cercana a los siete millones de euros hasta 2007, el complejo residencial continúa sin ningún tipo de uso, a pesar del gran auge que viene experimentando el turismo de interior y de naturaleza en la provincia en los últimos años.

«Para nosotros es una verdadera pena, es una situación totalmente inaceptable, porque no hay semana en la que no recibamos una llamada en el Ayuntamiento preguntándonos por la Villa Turística, y tenemos que decirles que está cerrada desde 2003», explica el alcalde perianense, Rafael Torrubia, quien ha perdido la cuenta de las veces que han aprobado mociones en pleno y han negociado sin éxito con la Administración andaluza para pedirle que la reabra.

«Hace unos días tuvimos una primera reunión con la nueva delegada provincial de Turismo, Nuria Rodríguez, y se comprometió a estudiar el asunto y a buscar una solución en el menor plazo posible», desvela el regidor de Periana, quien destaca que los problemas burocráticos y judiciales que tuvo el complejo como consecuencia del concurso de acreedores del socio privado de la Junta en la empresa que gestionaba las villas turísticas de Andalucía, ya quedaron solventados hace más de cuatro años. «Ya no hay esos problemas, no entendemos porqué no se deciden a reabrirla, les hemos trasladado que hay varios inversores chinos interesados en gestionarla, y también desde el Ayuntamiento nos hemos ofrecido a reparar los desperfectos que pueda presentar el recinto después de tantos años cerrado a cal y canto», asegura.

De las diez villas turísticas de la región, únicamente hay cinco que están abiertas

Por su parte, fuentes de la Delegación del Gobierno andaluz en Málaga apuntaron que aún no se ha tomado una decisión sobre cómo se solucionará este asunto, pero admitieron que la problemática de la única villa turística en la provincia «está sobre la mesa de la Consejería de Turismo». «Estamos trabajando para que deje de estar sin uso», apostillaron, aunque no pudieron precisar plazos ni las fórmulas que se estudian para reabrirla.

Abierto durante cinco años

El complejo turístico, situado a unos tres kilómetros del casco urbano de Periana, en la aldea de Cortijo Blanco, lo conforman 20 casas adosadas de dos dormitorios, seis de un dormitorio y 14 habitaciones dobles, así como un edificio principal en el que se ubican los servicios de recepción, cafetería, salón social, las salas de reuniones y el restaurante.

La Villa Turística de Periana sólo permaneció abierta durante un periodo de cinco años. Su construcción se llevó a cabo a principios de los años noventa y supuso una inversión inicial de 3,3 millones de euros. Tras cuatro años de inactividad, y una vez acabada, la Consejería de Turismo contrató en 2007 diversas obras para modernizar el complejo por un importe superior a los tres millones de euros.

El Ayuntamiento de Periana facilitó los terrenos para su ejecución y desde hace más de una década demanda su apertura. Sin embargo, a pesar de haber formado parte de la Red de Villas Turísticas de Andalucía –esta red se impulsó por la Junta en 1985 con el objetivo de fomentar el turismo en zonas rurales y parajes naturales de la comunidad y llegó a contar con diez establecimientos–, la de Periana lleva cerrada desde 2003.

Actualmente están operativas las de Grazalema, en Cádiz; Bubión, en la Alpujarra granadina; Laujar de Andarax, en la Alpujarra almeriense; Cazorla, en la provincia jiennense, y Priego de Córdoba. Junto a la villa turística malagueña, permanecen cerradas las de Pinar de la Vidriera, en Granada; Fuenteheridos, en Huelva; Cazalla de la Sierra, en Sevilla; y Las Menas en Serón (Almería).