Un tribunal ya tumbó en Cataluña el intento de imponer otra tasa de basura a los pisos turísticos

El Centro Histórico de la ciudad concentra la mayor parte de las casi 4.000 viviendas turísticas registradas en la capital./Ñito Salas
El Centro Histórico de la ciudad concentra la mayor parte de las casi 4.000 viviendas turísticas registradas en la capital. / Ñito Salas

El Gremio de Hostelería de Lloret de Mar recurrió la decisión del Consistorio de cobrar a las viviendas vacacionales el doble por la recogida de residuos

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Imponer a las viviendas turísticas una tasa de basura especial, como plantea el Ayuntamiento de Málaga, cuenta con un mal precedente. Fue el Consistorio de Lloret del Mar el que optó por esta medida en 2017 mediante un acuerdo plenario en el que se introdujo una tasa por servicio de recogida, transporte y tratamiento de basuras a particulares y otra para establecimientos y en la que las viviendas turísticas pagan el doble que el resto de los domicilios particulares. El gremio de hostelería de Lloret del Mar decidió presentar un recurso, tras no ser atendidas las alegaciones planteadas a la nueva ordenanza municipal en las que exponían, entre otras cuestiones, que se rompía el principio de equivalencia al fijar el importe de la tasa y no justificar por qué esa diferencia de precio entre unos inmuebles y otros. Y el pasado 22 de enero la Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) tumbó el primer intento de imponer una tasa de basura especial a los pisos vacacionales. El fallo declaró «nulo de pleno derecho por no ajustarse a derecho el artículo 6.3 de la Ordenanza número 9 relativo a la nueva tasa para las viviendas de uso turístico, Habitatges d'ús turístic (HUTS)».

Los hosteleros denunciaron la infracción del principio de equivalencia a la hora de fijar el importe de la tasa de basura y la falta de justificación sobre la cuantía establecida a los pisos vacacionales, así como la insuficiencia del informe económico-financiero para justificar el coste real de los servicios. A lo que en la sentencia se recoge que «a pesar de que los cálculos se realicen en su conjunto, se ha de considerar que no se justifica por qué a los HUTS se le impone una tasa por recogida de basuras que supone el doble de una vivienda normal cuando no se produce ese porcentaje en la creación de los residuos y lo mismo para la tasa de alcantarillado». Y es que el tribunal precisa que el Ayuntamiento no justificó en un informe económico-financiero que las viviendas vacacionales generen el doble de residuos que el resto. Es más, advierte de un afán recaudatorio. «Se pretende por el Consistorio penalizar y exclusivamente recaudar para este tipo de establecimientos que tampoco se cuantifican debidamente», detalla el fallo.

Contra este dictamen cabe interponer recurso de casación ante la Sala Tercera del Tribunal Supremo, a lo que el Ayuntamiento de Lloret de Mar se acogió, según responsables del Gremio de Hostelería de este municipio que esperan que el nuevo fallo vaya en la misma línea al considerar que «es injusta la tasa y que con ella se pretende recaudar más».

También en el Ayuntamiento de la localidad mallorquín de Muro, los propietarios de las viviendas vacacionales han acudido a los juzgados para denunciar la subida de hasta un 800% de la tasa de basura que se les empezó a aplicar el año pasado. En este caso ha sido la Federación de Estancias Turísticas Vacacionales de Mallorca la que ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo contra el Consistorio.

La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña fue dictada el pasado 22 de enero

En Málaga, la batalla para sortear la nueva tasa de basura a las viviendas vacacionales no ha hecho más que comenzar, entre otras cosas, porque a diferencia de los dos casos anteriores, en la capital de la Costa del Sol esta medida aún no se ha aprobado en pleno, y, por tanto, no se aplica. Sin embargo, la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía (AVVA), que preside Carlos Pérez-Lanzac, ya ha avanzado que si las explicaciones solicitadas al Consistorio no son convincentes acudirán a los tribunales. Consideran que el planteamiento actual supone que los pisos turísticos paguen por duplicado al incorporarlos a la categoría de recogida de Basuras de Actividades Económicas, lo que implica pagar una tasa nueva de recogida de residuos establecida en función de las plazas del piso. Hasta ahora estos inmuebles no pagan este impuesto porque tributan como vivienda habitual y en la capital no se cobra la tasa de basura doméstica desde el año 2001, en que este servicio se incluye en el recibo del IBI.

Ante este escenario, el concejal de Economía, Carlos Conde, aseguró ayer entender que «como asociación que defiende esta actividad, hacen lo que tienen que hacer, que es tratar de defender al máximo sus intereses». En cualquier caso, el también portavoz del equipo de gobierno municipal quiso precisar que no se trataría de una duplicidad tributaria porque en el IBI no está técnicamente incluida la tasa de basura, que se eliminó en 2001 en la capital. En su argumentario, puso al mismo nivel la actividad de estas viviendas con la de los hoteles, que además de abonar el recibo del IBI también pagan una tasa de basura industrial. Sobre el importe de la tasa (entre 63,9 y 255,6 euros según el número de plazas), Conde alegó que «no es una postura de máximos», pero incidió en que hasta que se regule la actividad a nivel estatal el Ayuntamiento «defenderá los intereses de todos los malagueños haciendo compatible esta actividad nueva con la realidad de la ciudad y la contribución de todos al mantenimiento de los servicios públicos». En su argumentario, tiró de comparativa con los hoteles.

 

Fotos

Vídeos