La Costa del Sol es el segundo destino español con menos impacto de la estacionalidad

Turistas recorren el Caminito del Rey, un reclamo que ha contribuido a romper la estacionalidad. /SUR
Turistas recorren el Caminito del Rey, un reclamo que ha contribuido a romper la estacionalidad. / SUR

Un informe de la empresa pública de promoción del destino destaca el avance en una mayor distribución del turismo a lo largo del año

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

La estacionalidad es la mayor lacra de los principales destinos turísticos del país. Un informe de Turismo Costa del Sol, hecho público ayer, confirma que el litoral malagueño es el segundo con menos impacto de la concentración de viajeros en los meses de temporada alta. Este estudio revela que la evolución estacional de los viajeros alojados en los hoteles de destinos competidores con la Costa del Sol como son Alicante, Baleares, Gerona o Santa Cruz de Tenerife se comprueba que la provincia de Málaga es el segundo destino que sufre menos la estacionalidad turística, tras Santa Cruz de Tenerife.

El informe analiza el que está considerado el principal problema del sector y su evolución en la provincia en el periodo de los años 2005-2017 y marca en el ejercicio de 2012 un punto de inflexión en el que comienzan a reducirse los niveles de concentración de turistas en los meses estivales. Concretamente, advierte de que se ha reducido en tres puntos la estacionalidad turística en los últimos cinco años al bajar la concentración de viajeros alojados en establecimientos turísticos desde el 47,8% registrado en 2012 al 44,8% que se obtuvo el pasado año.

El presidente de Turismo Costa del Sol, Elías Bendodo, explicó que esta evolución «respalda la estrategia de segmentación de la oferta que iniciamos en 2011 y que nos ha permitido atraer turistas con mayor capacidad de gasto por persona y día y vender que la Costa del Sol permanece abierta los 365 días del año gracias a la cantidad de recursos turísticos con los que contamos además del clima». En este sentido, añadió que también se debe destacar que «la creación, potenciación y promoción del turismo de interior con proyectos como la Gran Senda o el Caminito del Rey han servido como reclamos muy potentes para atraer turistas fuera de la temporada alta y diversificar la oferta de un destino con un marcado acento de turismo ligado al sol y la playa».

El informe detalla los niveles de distribución de viajeros a lo largo de año en entradas por el aeropuerto y en viajeros en establecimientos hoteleros. Pero además, analiza la situación de los tres mercados principales para el destino, como son el español, el británico y el alemán, sumando también el comportamiento de los nórdicos. Así, confirma que en el mercado nacional se agudiza desde 2005 hasta 2012 la concentración de turistas en verano, pasando del 48,6% de 2005 al 51,6% en 2012. Sin embargo, en los últimos seis años la tendencia de entrada de viajeros españoles alojados en hoteles de la Costa del Sol se invierte descendiendo de forma muy significativa la estacionalidad del mercado nacional, con una reducción de más de seis puntos hasta situarse en el 45,2% en 2017.

En el caso de los británicos se constata que entre 2005 y 2012 crece en cinco puntos la avalancha de turistas británicos en los meses de verano y que es también a partir de 2012 cuando se modera dicha concentración y se reduce en 1,4 puntos. Los alemanes eligen los meses de octubre, septiembre y mayo como los preferidos para pasar en el litoral malagueño sus vacaciones, produciéndose un descenso de 2,1 puntos en la concentración de turistas de 2012 a 2017. Asimismo, el mercado nórdico, que incluye Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia, reduce en un punto su concentración de llegadas al aeropuerto en los meses de junio a septiembre en el último lustro, aunque los viajeros nórdicos concentran sus viajes en la Costa del Sol principalmente en octubre, julio y abril.

 

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