La Costa del Sol avanza este invierno en la lucha contra la estacionalidad al cerrar menos hoteles

Vista del hotel Marconfort Beach, que acometerá reformas con una importante inversión. /Ñito Salas
Vista del hotel Marconfort Beach, que acometerá reformas con una importante inversión. / Ñito Salas

A partir de este mes de noviembre dejarán de estar operativas casi 22.000 plazas, frente a las casi 25.500 del pasado año

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Aunque el sector es consciente de que llegan nuevos tiempos en los que se pasa página a los años de crecimientos de dos dígitos y de cierres históricos, también confía cada vez más en el atractivo del destino en temporada baja, que en los últimos ejercicios es precisamente el periodo en el que consiguen crecer más en viajeros, estancias y en ingresos por habitación disponible, pese a que los precios llegan a ser casi la mitad más bajos que en los meses fuertes del verano.

De ahí, que este invierno la Costa del Sol dé un nuevo paso en la lucha contra la estacionalidad, que se materializa en el cierre de menos hoteles. El presidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), Luis Callejón Suñé, avanzó que a partir de noviembre dejarán de estar operativos 46 establecimientos, cinco de ellos aprovecharán los meses invernales para llevar a cabo reformas en las que invertirán más de 27,1 millones de euros. A esta cifra hay que sumar partidas como la que llevará a cabo Hilton en la Reserva del Higuerón, por importe de 20 millones de euros, o la de proyectos como el de Club Med en el Don Miguel de Marbella, en el que prevén destinar 64,5 millones de euros. «En la Costa el sector hotelero lleva años que no para de mejorar su oferta. Aún queda por hacer, pero en los últimos cuatro años a buen seguro que hemos superado los 200 millones de euros», dijo Callejón Suñé.

La temporada baja pasada echaron el cierre 63 hoteles, con casi 25.500 plazas. En esta ocasión serán 22.000 las que saldrán del mercado entre los meses de noviembre hasta febrero, principalmente. Callejón Suñé consideró que pese al frenazo en la llegada de viajeros y en las pernoctaciones que se ha constatado, por primera vez desde los años de la crisis, este verano, los empresarios consideran que el destino tiene más margen de crecimiento en la temporada baja que en el verano. «Es los meses estivales es como si el destino se aproximara más a su techo y cada vez son más los turistas que optan por la tranquilidad de la que disfrutan fuera de este periodo de intensa actividad», dijo.

De hecho, los datos de Turismo Costa del Sol revelan que el pasado noviembre los hoteles ganaron un 8,4% de viajeros, que generaron un 3,5% más de estancias, mejorando un 7% los ingresos medios por habitación disponible. Similares cifras se repitieron en enero y algo más flojos, pero con mayores crecimientos que los experimentados este verano, se cerraron en diciembre y en febrero. En ambos casos con un aumento del 0,3% de las estancias y del 1,6%, respectivamente. Los establecimientos sí que registraron un descenso en la ocupación media, también determinado por una mayor oferta de plazas que un año antes.

Eso sí, los precios en temporada baja vienen a ser la mitad de lo que se paga por una habitación en verano. Aunque las estadísticas advierten de que el invierno pasado, en todos los meses de temporada baja, el sector hotelero consiguió mejorar su rentabilidad. Sin embargo, el balance de junio a agosto muestra un descenso del 0,8% en estancias y una pérdida del 1,1% en los ingresos por habitación disponible.

Apuesta internacional

También las cifras del aeropuerto de Málaga respaldan esta teoría. Y es que las aerolíneas han aumentado este invierno un 15% su oferta de plazas para volar a la Costa, sacando al mercado 7,1 millones de asientos. En la temporada estival, el aumento de la capacidad aérea se quedó en un 4%.

El presidente de Aehcos señaló como claves de estos avances en la lucha contra la estacionalidad la importancia de que los empresarios crean más en el potencial del destino en unos meses, que por las temperaturas medias que se alcanzan, suponen una primavera para los turistas internacionales. En este sentido, los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) revelan que la máxima del pasado noviembre y marzo se situó en 20 grados, superando los 17 tanto en diciembre, como en enero y en febrero. «Es necesario que nos lo creamos, que la Costa tiene como estaciones tres primaveras y un verano. Pero que la apuesta de ser un destino de sol y playa los 365 días del año se traduzca también en que las playas se mantengan con servicios todo el ejercicio. No se entiende muy bien que en estos días comiencen los municipios costeros a retirar las hamacas o las sombrillas, cuando los extranjeros que nos visitan se bañan en el mar en los meses invernales porque las temperaturas que se alcanzan vienen a ser las que ellos disfrutan en sus países de origen en pleno verano», precisó.

Callejón Suñé también instó a las administraciones a que incentiven a las empresas del sector que abren todo el año. «Cuando un hotel deja de operar por temporada ello repercute en los comercios, restaurantes y chiringuitos que se ubican en las inmediaciones que ven mermados sus negocios, llegando en ocasiones también a echar las persianas y con ello a reducir los empleos», dijo.

La fuerza de los mercados europeos

La apuesta de las aerolíneas por el destino malagueño en la temporada baja habla por sí sola del potencial de esta zona, que tiene en el Viejo Continente el principal 'caladero' de turistas. Los datos facilitados por Aena recalcan que de 152 de las 186 rutas totales con las que contará este invierno el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol son enlaces con aeropuertos europeos. Entre los países que más confían en el invierno primaveral de la provincia destacan Suecia, país en el que las conexiones aéreas se han reforzado hasta ofrecer un 39,4% más de asientos y un 35,4% más de vuelos. Le sigue Alemania, con un 24,7% más de plazas y un 24,4% más de operaciones; Irlanda, con un 9,8% más de asientos y un 12,1% más de movimientos. Sin olvidar al principal cliente internacional que es el británico y que, hasta el pasado mes de agosto, acumulaba un retroceso de 5,5 puntos. Para este invierno, las compañías han programado un 14,6% más de plazas y un 12,5% más de operaciones con Reino Unido para el periodo que arrancó ayer y que concluye a finales de marzo del próximo año.

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