Competencia declara la guerra a los ayuntamientos que legislen «de forma restrictiva» sobre los pisos turísticos

Competencia declara la guerra a los ayuntamientos que legislen «de forma restrictiva» sobre los pisos turísticos

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia lleva ante los tribunales a los consistorios de Madrid, Bilbao y San Sebastián

EDURNE MARTÍNEZ

A pesar de que el Gobierno quiere unificar criterios en cuanto a las normativas autonómicas y locales que regulan los pisos turísticos, la realidad es que hasta este momento varios ayuntamientos han comenzado a legislar por su cuenta. Pero la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) va a intentar pararles los pies. Este organismo acordó ayer impugnar la reciente normativa urbanística municipal de Madrid, Bilbao y San Sebastián al considerar que es «contraria a la competencia y a los principios de regulación económica eficiente, y perjudica a los consumidores y usuarios», según señaló la CNMC en un comunicado.

Competencia explica en la nota que envió requerimientos previos a los tres ayuntamientos para que justificaran la «necesidad y proporcionalidad» de estas restricciones para alquilar apartamentos turísticos, pero «al no haber sido contestados satisfactoriamente», la CNMC decidió presentar los recursos contencioso-administrativos ante los Tribunales Superiores de Justicia de sus respectivas comunidades autónomas.

No obstante, cada caso es diferente. En Madrid, la norma del Ayuntamiento exige una licencia para poder alquilar apartamentos y viviendas turísticas, además de establecer el periodo de un año hasta que se puedan otorgar de nuevo licencias en determinados distritos. En Bilbao, solo pueden ser viviendas de este tipo las plantas bajas o primeras de los inmuebles, salvo que tengan acceso independiente a la calle. Además, se exige autorización y registro para estos pisos. En el caso de San Sebastián, la normativa limita también las viviendas de uso turístico a las plantas bajas o primeras de los inmuebles salvo que tengan acceso independiente a la calle. Asimismo, la normativa prohíbe nuevas viviendas turísticas en algunas zonas del centro de la ciudad.

En opinión de la CNMC, todas estas medidas tienen «efectos restrictivos sobre la competencia» porque impiden la entrada de nuevos operadores y consolidan a los que ofrecen alojamientos turísticos ya instalados. «Esta situación provocará precios más elevados y reducirá la calidad, la inversión y la innovación de los pisos turísticos», explica el organismo. Añade que en ninguno de los tres casos se justifica que las medidas elegidas sean «las más idóneas» para lograr los objetivos de interés general que se pretende con ellas.

La respuesta de los ayuntamientos no se ha hecho esperar. Poco después de conocerse la decisión de Competencia, fuentes del consistorio madrileño aseguraron que defenderán en los tribunales sus medidas porque su objetivo es «poder regular un sector que proteja los usos residenciales del suelo» y «favorecer la competencia en un sector donde también hay hostales y hoteles», al tiempo que recuerda que las competencias de Urbanismo las tienen los ayuntamientos.

Autonomía municipal

Por su parte, el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, defendió la autonomía municipal para regular los usos del suelo y aseguró en un comunicado que no comparten «en absoluto» la interpretación que la CNMC hace de la norma ya que «da alas al libre mercado sin tener en consideración ningún otro principio ni valor». Y el Ayuntamiento de Bilbao recordó que se rechazó en Pleno por unanimidad la petición de la CNMC para anular la regulación de los pisos turísticos en la capital vizcaína y declinaron realizar comentarios sobre el recurso. Recientemente, la Autoridad Vasca de la Competencia consideró necesario regular este fenómeno pero no se decantó por qué administración pública debe ser la que lo regule.

Todo esto en un contexto de aumento progresivo de la demanda de pisos turísticos. Un estudio presentado por HomeAway, una de las principales plataformas, revela que este fenómeno no deja de aumentar entre los viajeros españoles, en concreto un 31,8% en los dos últimos años. El barómetro realizado por profesores de la Universidad de Salamanca señala que el alquiler de inmuebles con fines turísticos generó 110 millones de viajes entre marzo de 2016 y marzo de 2018 y, de ellos, tres de cada cuatro (74%) fueron de extranjeros.

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