La cadena de hoteles boutique B Bou compra el cuatro estrellas Cortijo Bravo

Vista del hotel de cuatro estrellas Cortijo Bravo, ubicado en Vélez-Málaga. /SUR
Vista del hotel de cuatro estrellas Cortijo Bravo, ubicado en Vélez-Málaga. / SUR

Este grupo gestionaba desde hace un par de años este establecimiento, en Vélez-Málaga, que elevó su categoría el pasado ejercicio

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

La cadena de hoteles boutique B Bou acaba de comprar el cuatro estrellas Cortijo Bravo, que gestionaba desde hace un par de años. María Herrero, cofundadora de este grupo hotelero, explicó que inician una nueva etapa en la que «queremos ir más allá y pensar en lo que quiere el cliente para anticiparnos a la rápida transformación del turismo. En principio vamos a consolidar este producto, que tiene magia, y que aunque está rodeado de naturaleza se encuentra a cinco minutos del mar».

Hace apenas un año que esta cadena invirtió en mejoras en este establecimiento, que le permitieron pasar de ser un tres a un cuatro estrellas. Cortijo Bravo cuenta con 21 habitaciones, de las que cuatro son junior suites y una más es una suite. Toda ellas tienen vistas al parque natural y a una plantación de aguacates. Además, dispone de piscina, de una zona de eventos y de terrazas en un restaurante que ha conseguido que la gastronomía sea uno de los fuertes de este establecimiento, que ha incorporado una carta especial de platos típicos de la zona. El hotel, ubicado en Vélez-Málaga, es un edificio contemporáneo que rememora un antiguo cortijo andaluz del siglo XIX, donde en las habitaciones se combina una elegante decoración típica de las casas señoriales andaluzas con las comodidades de este siglo.

Herrero explicó que más de siete de cada diez clientes son extranjeros, de los que el 60% son europeos y el resto proceden de mercados como Norteamérica o Asia. «Nuestros huéspedes encuentran, además de un trato muy personalizado, la tranquilidad que vienen buscando. Son turistas que quieren disfrutar del entorno y descubrir los encantos de la zona, a lo que nosotros contribuimos cuidando mucho los detalles. Es curioso que, por ejemplo, el diseño elegido para la tarjeta de apertura de las habitaciones, con flores de lavanda y romero, como las que rodean la piscina, sea tan valorado como que la mayoría quiere llevársela de recuerdo e, incluso, de marcador de páginas».

Esta cadena de hoteles boutique, exclusivos del interior irrumpió a finales del pasado 2016, promovida por una empresa familiar malagueña, con raíces en el sector turístico de la Axarquía, en el hotel La Viñuela. Un establecimiento que es el germen del proyecto B Bou, que tiene también presencia en Ronda con la gestión del Posada de Ronda y la comercialización del hotel Molino del Arco. El grupo nació con la filosofía de que el turista viva una auténtica experiencia en los establecimientos. «B Bou se cimenta en la combinación de la experiencia de 14 años en el sector con la singularidades de todos nuestros hoteles y la obsesión por la excelencia en el servicio y los detalles», recalcó María Herrero.

En la actualidad, la cadena B Bou cuenta ya con dos hoteles en propiedad, La Viñuela y Cortijo Bravo, marcándose como siguiente reto consolidar estos proyectos. «Queremos crecer sin prisa, pero sin pausa. Somos pequeños en tamaño, pero en ilusión no hay quien nos gane», declaró Herrero.

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