«El aeropuerto tiene un futuro esperanzador porque la Costa es un peso pesado como destino»

Salvador Merino, junto a la cristalera de su despacho en el aeropuerto de Málaga. :: sur/
Salvador Merino, junto a la cristalera de su despacho en el aeropuerto de Málaga. :: sur

Salvador Merino asegura sentirse ilusionado con su nueva tarea en Brasil, pero advierte de que, si puede, asistirá al acto de los cien años de la infraestructura de Málaga

PILAR MARTÍNEZMÁLAGA.

A un par de semanas de cerrar una etapa de ocho años al frente del aeropuerto de Málaga, Salvador Merino, asegura sentirse «muy ilusionado» con la nueva misión que le ha asignado Aena de encargarse del lanzamiento de los seis aeropuertos que esta entidad gestionará en la zona sudeste de Brasil. «Es una experiencia muy interesante. Algo nuevo y que me ilusiona mucho», dice. Un cambio que se produce justo cuando la infraestructura de Málaga está inmersa en la celebración de su centenario y tras un periodo en el que este aeropuerto ha vivido unos años de esplendor. «Si puedo asistiré al acto central, que será a principios de septiembre. Me voy a sentir muy orgulloso de haber participado en la evolución de ocho de esos cien años», comenta.

Merino tiene claro que «el aeropuerto tiene un futuro esperanzador», lo que justifica en que, además de contar con un «recorrido sólido», la Costa del Sol «es un peso pesado como destino turístico». De hecho, señala como una de sus «mayores satisfacciones» el haber ido de la mano del sector y de las instituciones vinculadas al turismo «porque eso ha facilitado mucho la tarea de avanzar todos en la misma dirección».

En el despacho y ante una gran cristalera en la que se contemplan los movimientos de los aviones en las pistas del aeropuerto, Merino echa la vista atrás y reconoce que cuando llegó, un 2 de mayo de 2011, no podía imaginar que el aeropuerto de Málaga lograse los 19 millones de pasajeros en tan poco tiempo. «Estábamos en algo más de 12,5 millones de viajeros, pero en 2016 y 2017 dimos un gran salto ganando a ritmo de casi dos millones por año», precisa, para destacar que durante los primeros meses de este ejercicio se ha notado un nuevo repunte, cerrando el cuatrimestre con un aumento del 7% de pasajeros. Sin embargo, apunta como una clave importante del éxito del aeropuerto en este periodo que «el crecimiento ha sido constante y se ha ido consolidando año tras año tanto el volumen como las rutas y las apuestas de las aerolíneas por el destino».

A todo ello ha contribuido la inauguración de la T3 y la puesta en marcha de la segunda pista. Es precisamente la polémica en torno al funcionamiento de este servicio junto a la del parking exprés para acabar con los problemas de acceso a la terminal, los momentos más controvertidos, a la par que las actuaciones que han permitido mejorar el servicio al viajero, señala. En la otra cara de la moneda, el director del aeropuerto recuerda como los más gratos los dos años de gran aumento de pasajeros, el estreno de la segunda pista o la inauguración del acceso Sur. «Han sido muchos los buenos momentos que me llevo, algunos son incluso pequeñas cosas que dan mucha satisfacción». Entre ellas apunta la ampliación de los filtros de seguridad y recalca que «el aeropuerto es la primera y la última impresión que el viajero tiene del destino y que el mayor logro es contribuir a mejorar cada uno de los servicios que se les ofrece». Y eso que el aeropuerto, con 500 empleados de Aena, en periodos álgidos como el verano, llega a tener registrados con autorización para moverse por estas instalaciones a 10.000 personas. Una cifra que constata la dimensión de las actuaciones que se engloban para facilitar la llegada y la salida de viajeros. Entre las claves del éxito de este periodo, Merino considera que «hubo años muy fuertes por la bajada de turistas en mercados competidores y, lo que parecía flor de un día, se ha consolidado. Además, ha habido un mayor crecimiento relativo en los meses de invierno lo que ha permitido avanzar contra la estacionalidad. A lo que se suma el sistema de vuelos punto a punto lo que hace muy flexible el acceso a la Costa del Sol».

También en estos ocho años, el aeropuerto ha ampliado sus horizontes a nuevos mercados abriendo la puerta a Asia con cada año más vuelos directos con Oriente Medio y Próximo. «El reto está en ampliar los vuelos de medio y largo radio, en los que se ha avanzado en las rutas con Rusia, pero sigue habiendo conexiones pendientes con Asia, cubiertas en parte por los centros de operaciones de las que operan en Oriente», relata, para señalar que «quizá hacia el oeste nos gustaría que la conexión con Nueva York se mantuviera todo el año y que se contara con más rutas con América del Sur». Quizá desde su nueva misión en Brasil se consiga enlazar ambos destinos. «La decisión es de las aerolíneas, pero por mí no va a quedar», matiza.