Adaptarse a las demandas y gestionar el crecimiento, desafíos del nuevo ciclo turístico

Adaptarse a las demandas y gestionar el crecimiento, desafíos del nuevo ciclo turístico

El crecimiento del turismo de alta gama se prevé aún mayor que el del convencional

Héctor Barbotta
HÉCTOR BARBOTTAMarbella

La Organización Mundial del Turismo ya ha hecho cuentas. Para el año 2025 se prevé que la llegada de turistas a España se incremente desde los 80 millones de turistas actuales hasta los 109 millones, lo que supondrá un crecimiento sostenido superior al 5 por ciento anual. Esta previsión genera más incertidumbres que certezas. Una de las incógnitas es cuánto de este crecimiento podrá absorber la Costa del Sol sin que sus infraestructuras se vean colapsadas. La segunda no es menor: ¿Será este destino capaz de gestionar un crecimiento de esa magnitud?

Ambas preguntas se plantearon el pasado jueves en Marbella en unas jornadas organizadas en la Escuela de Dirección Hotelera Les Roches con la participación de expertos en dos mesas redondas. Una simple proyección a partir del crecimiento previsto por la Organización Mundial del Turismo situaría a la Costa del Sol, que cerró el ejercicio anterior en unos 12 millones de turistas, en más de 17 millones y medio de visitantes. Sin embargo, éste cálculo podría incurrir en conservadurismo, ya que la propia Organización Mundial del Turismo prevé que en el sector del lujo o la alta gama, en el que Marbella ejerce un claro liderazgo en Europa, las previsiones de incremento en el número de visitantes no se quedan en el 5 por ciento anual y se estiran hasta el 6 o el 7 por ciento, lo que supone un aumento superior en un 30 por ciento al que podrá experimentar el turismo convencional. Las posibles cifras de llegadas marean.

Además

Que estas preguntas se estén planteando en un año en el que el turismo, al menos durante los meses del verano, parece haber experimentado una caída en el número de visitantes que utilizaron el Aeropuerto de Málaga podría interpretarse como una paradoja. Sin embargo, la mayor parte del sector turístico de la provincia atribuye los números de este año a un cambio de ciclo marcado por circunstancias externas que afectaban a destinos competidores y que ahora ya no aparecen en el panorama, pero no se cuestiona que el horizonte en el medio plazo es de crecimiento.

En la primera de las mesas de las jornadas celebradas en Les Roches, moderada por el director de la Escuela, Carlos Díez de la Lastra, y compuesta por el presidente de AEHCOS, Luis Callejón; el director general de Fuerte Hoteles, José Luque; la directora de Desarrollo de Barceló, Sonia Tello; el director general de Los Monteros, Fernando Al-Farkh, y el director general de Turismo y Planificación Costa del Sol, Arturo Bernal, se planteó el interrogante si la previsión de la OMT supone un escenario posible y, en segundo lugar, deseable.

Sobre la probabilidad no hubo dudas, aunque Al Farkh subrayó que se trata de una mera previsión y que la cifra es por demás ambiciosa.

Luque, por su parte, propuso observar los datos aeroportuarios de este año desde un prisma más amplio; primero, porque la caída en el Aeropuerto de Málaga contrastó con la subida en los de Sevilla y Jerez. La aeroestación de Málaga, recordó, está proyectada para mover unos 20 millones de pasajeros al año, y no hay motivos para pensar que no se llegará a ese número. En el mismo sentido incidió Luis Callejón, que destacó que cada día es más fácil viajar y por lo tanto lo previsible es que el número de turistas siga aumentando.

En ese sentido incidió Sonia Tello, que advirtió que la competencia se está despertando y que no se debe entrar en pánico ante situaciones como las de este año, en el que se registró un descenso en el número de turistas. En su opinión, se va a seguir creciendo, especialmente si ese incremento se distribuye por toda la provincia porque hay zonas de la Costa del Sol donde todavía faltan camas hoteleras. No obstante, subrayó que es necesario redoblar la apuesta por la calidad. «La calidad -asegura- debe estar por encima del precio».

Sin embargo, la pregunta que planeó sobre todo el debate fue la de si es deseable un crecimiento de esas características. José Luque advirtió de que un crecimiento incontrolado en el número de turistas podría traducirse no solamente en colas a la hora de acceder a servicios, en atascos permanentes, en deterioro del medio ambiente y hasta en episodios de turismofobia a los que hasta ahora los destinos de las Costas del Sol han estado ajenos. Propuso, por el contrario que los resultados de las temporadas turísticas se midan más en términos de calidad que de cantidad. «Hay que pensar más en precios que en ingresos», afirmó.

En su opinión, el turismo se encuentra actualmente frente a un cambio de ciclo que debe afrontarse pensando más en marca y en valores añadidos, especialmente en el caso de Marbella, y con una gestión eficaz de la comunicación que ayude a posicionarla.

El director general de Fuerte Hoteles advirtió de que la Costa del Sol todavía tiene buenas infraestructuras, especialmente de carreteras, pero que un crecimiento cuantitativo de las magnitudes que se vaticinan puede dejarlas obsoletas.

En el mismo sentido incidió Bernal, para quien es imprescindible tener en cuenta que el territorio es limitado y por lo tanto debe plantearse la necesidad de reinventar el destino a partir de los parámetros de la calidad. El responsable de Turismo Costa del Sol resalta que ahora es posible impulsar políticas de promoción capaces de segmentar el mercado al que se dirige y por lo tanto elegir el tipo de turista al que se aspira y plantear de esa manera crecimientos acordes a la realidad. En ese sentido hizo hincapié en la necesidad de cuidar la seguridad como un vector fundamental de la ecuación turística.

Las tecnológicas recurren al 'know how' de los hoteles

La transformación que vive el turismo ha atravesado sus propias fronteras. La hospitalidad convertida en una actividad económica y en una profesión con sus normas, sus protocolos de actuación, su fondo de conocimiento teórico y práctico y su experiencia acumulada susceptible de ser enseñada y aprendida, no solamente se encuentra en un proceso de constante transformación como consecuencia del mundo de feroz competencia global en que se ha convertido el turismo. También ha traspasado el mundo del turismo para llegar a otros sectores de la economía. Hoy día las empresas que pretenden poner al servicio de atención al cliente en un primer plano de su oferta buscan en el turismo las claves para crear conceptos que los distingan de su competencia. Es el caso de la tecnológica Apple, que se ha inspirado en la filosofía de Ritz Carlton para sus tiendas en todo el mundo y que hoy busca en las escuelas de dirección hotelera a los candidatos para ponerse al frente de su relación con los clientes.

 

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