El Caminito del Rey transforma la economía del Guadalhorce en solo un año

El interés del Caminito no ha sido solamente local, sino que ha traspasado las fronteras nacionales. /
El interés del Caminito no ha sido solamente local, sino que ha traspasado las fronteras nacionales.

La infraestructura cumple su primer aniversario superando las expectativas en todos los ámbitos

IVÁN GELIBTER

Hace justo un año, en esa alocada carrera de finales de marzo por ver cuántas infraestructuras podían inaugurarse en aquella pequeña ventana legal entre elección y elección, Álora y Ardales, pero especialmente la barriada perota de El Chorro, disfrutaron de la mayor transformación positiva en decenas de años. Los nombres de estos pueblos dejaron de estar en imaginarios puramente provinciales o andaluces, y el Desfiladero de los Gaitanes que atraviesa ambos municipios puso en el mapa mundial del turismo y la aventura esta zona del interior de Málaga. El Caminito del Rey no solo ha servido para escribir ríos de tinta y minutos de espacio en la prensa, radio y televisión nacional, sino que los medios de comunicación más influyentes del globo no han podido evitar firmar crónicas y reportajes sobre el sendero «más peligroso del mundo»;una descripción no tan acertada como la del más espectacular.

Con menos de tres millones de euros de inversión, y con una colaboración tan excepcional como inédita entre partidos e instituciones de distinto color político, el proyecto de reconstrucción del Caminito es casi un paradigma de cómo debería ser la política en un mundo casi perfecto. Ayuntamientos, Junta de Andalucía y Diputación no solo no se han puesto palos en las ruedas (como ocurre con otros proyectos), sino que parte de que esta infraestructura haya traspasado fronteras, tiene mucho que ver con estas lealtades institucionales.

Visitantes y retorno

Dejando a un lado la cuestión política y el «espíritu del Caminito del Rey», como en su momento lo calificó el presidente de la Diputación, Elías Bendodo, lo cierto es que esta infraestructura ha cambiado por completo la economía de los municipios de la zona. Desde la barriada de El Chorro, epicentro del enclave, hasta la creación de negocios y puestos de trabajo en Álora y Ardales.

Los datos

300.000 visitantes han visitado el Caminito del Rey durante el primer año desde su apertura.
40 millones de euros es el retorno que la Diputación calcula para la zona en el primero año.
1,2 millones de euros será la inversión para la segunda fase del Caminito.
10 euros costará como máximo la entrada al enclave cuando empiece la gestión privada, previsiblemente en abril.

Según datos actualizados ofrecidos por la entidad provincial encargada de gestionarlo, en el primer año de existencia del Caminito, éste ha sido visitado por más de 300.000 personas, que obtuvieron su pase de manera gratuita en la página web, o bien con las entradas de protocolo de los consistorios, que fueron ofrecidas a los empresarios de hostelería de la zona, que si bien no estaban en venta, se ofertaban al realizar un consumo mínimo en los locales. Aunque el impacto económico es más difícil de concretar, la Diputación de Málaga cifra en unos 40 millones de euros este retorno en tan solo un año, y todo ello en una zona en la que la crisis económica fue especialmente dolorosa.

Precisamente, la cuestión del empleo ha sido durante estos primeros 12 meses un elemento a destacar. Queco García, que además de ser el propietario del complejo de la Garganta junto a la entrada al Caminito por la zona de Álora, es el presidente de los empresarios del Guadalhorce, lo tenía claro desde el principio: «Desde la apertura hemos visto un cambio total en un territorio que estaba parado. Calculamos que las empresas que trabajan directamente con el Caminito o que están en un radio geográfico cercano han aumentado sus beneficios en en algo más del triple», señala. En cuanto al resto de negocios, los que están dentro de la zona de influencia pero no de manera directa, también se han visto beneficiados por esta apertura. «A medida que nos vamos alejando vemos un aumento de al menos el 20 o el 30 por ciento en otro tipo de empresas que, si bien no directamente, han recibido una importante inyección claramente relacionada con el Caminito del Rey», apunta.

No solo son buenos los datos para los empresarios. Según este portavoz de los empresarios del Guadalhorce, muchos de los negocios han duplicado sus plantillas, con lo que también habría que analizar un importante aumento en la cuestión del empleo para los residentes en la zona. «En el complejo de La Garganta, en tan solo los primeros meses, hemos doblado el número de trabajadores contratados. Además, estas nuevas incorporaciones han sido siempre de las tres localidades más cercanas al Caminito del Rey, Ardales, Álora, y Valle de Abdalajís». Aunque estos últimos datos sí confirma que son de sus negocios, García señaló a SUR que «es la tónica general de las empresas del sector hostelero».

También pueden felicitarse los hoteleros de la zona. Según Queco García, durante los meses clave de este pasado verano, la ocupación de camas alcanzó prácticamente el 90 por ciento en los establecimientos más cercanos, un dato que fue reduciéndose a medida que los hoteles se alejan de la infraestructura. Respecto a esta cuestión, tanto García como el resto de empresarios de la zona se mantienen expectantes al cambio de modelo del Caminito del Rey.

La gestión privada

Justo un año después de la inauguración oficial del Caminito del Rey, llegará el fin de las entradas gratuitas al enclave, por lo que a partir de ese momento se abre la veda para poder establecer nuevos paquetes turísticos, sobre todo en lo referente al turismo de fuera de España. Con esta operación, que ya había sido anunciada con anterioridad, el ente provincial dejará, a partir del mes que viene, de hacerse cargo directamente del uso de este enclave, y una empresa se encargará de la gestión, «incluyendo las entradas, la conservación, las reparaciones necesarias, así como la seguridad y la vigilancia», señalan desde la Diputación.

Respecto a las entradas, se establecerá un precio máximo de 8,2645 euros, importe al que hay que sumar el IVA vigente en cada momento. Actualmente el IVA que se aplica a estas entradas es del 21 por ciento, por lo que no se prevé que el precio final supere los 10 euros por persona. Por otro lado, en este pliego de condiciones presentado se incluye que el máximo de visitantes al año será de 300.000 personas, con un máximo de 1.100 visitantes al día, «para preservar este importante paraje natural». El recinto permanecerá abierto de martes a domingo, excepto los días 24, 25 y 31 de diciembre y el 1 de enero, y salvo que las condiciones meteorológicas impidan la visita. Por ahora han ido ocho las empresas que han presentado sus propuestas, y la Diputación anunciará en los próximos días cuál será la empresa elegida.

La segunda fase del Caminito

El pasado mes de octubre, el presidente de la Diputación y la alcaldesa de Ardales, María del Mar González, anunciaron que la inversión del entorno del Caminito tendría en una segunda fase. En ella se prevé construir dos centros de recepción de visitantes, en Álora y en Ardales. La intención de estos dos espacios no es solo la de brindar información turística sobre el Caminito del Rey, sino que también se podrán adquirir publicaciones y material audiovisual. Además de estos dos centros, esta segunda fase abordará partes del recorrido para corregir cuestiones relacionadas con la meteorología. Para conseguir que los visitantes no se vean afectados por el cierre a causa del viento, se construirá un túnel, que irá desde la compuerta hasta el puente. Por otro lado, se va a recuperar la cascada del viejo aliviadero, de una altura de 100 metros a través de una nueva conducción del agua. Estas actuaciones se realizarán durante el 2016 y tendrá una inversión, según la Diputación, de 1,2 millones de euros. El Caminito sigue creciendo, y con ello la economía local del Guadalhorce.