El día que la leche de Colema llegó a las tiendas de Málaga
Fue la primera empresa en servir leche embotellada en la ciudad que comenzó a distribuir a través de 52 lecherías, cinco supermercados y siete comercios
SUR
Viernes, 21 de noviembre 2025, 00:36
«Desde hoy podrá adquirir leche pasteurizada Colema, con toda su grasa, en botellas precintadas, con garantía absoluta de higiene y pureza». Así rezaba el ... anuncio publicado en SUR en su edición del jueves 21 de noviembre de 1963. La central lechera de Málaga Colema (Comercial Lechera de Málaga) desde sus instalaciones de la Carretera de Cádiz, se convertía en la primera empresa en servir leche embotellada en la ciudad que comenzó a distribuir a través de 52 lecherías, cinco supermercados y siete tiendas.
Nació como cooperativa de pequeños ganaderos impulsada por el entonces delegado de Agricultura en Málaga, Ernesto Mira, con la colaboración de la Caja de Ahorros de Ronda. Ligada a la memoria sentimental de los malagueños, la marca llegó a tener gran peso en la provincia y durante las casi tres décadas que mantuvo su actividad sus productos (tras la leche fresca llegaron la mantequilla, el queso fresco hasta las primeras semidesnatadas) estaban en casi todos los hogares y muchos fueron los que crecieron asociando el desayuno o la merienda con aquella flor emblema de la marca.
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A principios de la década de los 80 la empresa dio un paso importante a nivel interno y Colema, que hasta entonces había funcionado como cooperativa, se transformó en Sociedad Anónima. La originaria Cooperativa Lechera Malagueña se transformaba en Comercial Lechera Malagueña S.A. A mediados de década sacaba al mercado la leche pasteurizada en envases de cartón (Colema fue una de las primeras empresas en su sector en presentar la leche pasteurizada «e higienizada» en envase de cartón 'pure-pack'). También en aquellos años se convertía en marca patrocinadora del equipo femenino de baloncesto Asunción -a partir de entonces Asunción Colema- que militaba en la Segunda División nacional.
Sin embargo, a finales de 1988 Colema cambiaba de manos. La empresa granadina Uniasa, fabricante de los productos de la marca Puleva, adquiría por 450 millones de pesetas la central lechera Colema, que entonces contaba con 120 trabajadores (en producción y almacén, a los que había que unir otros 80 repartidores, de los que 55 eran autónomos). Los responsables de la firma granadina defendieron que la compra había evitado el cierre de Colema a medio plazo. Anunciaron un plan de inversiones y un aumento de plantilla que nunca llegó. Al contrario. Un año después, las instalaciones de Colema fueron unas de las más afectadas por las graves inundaciones en la capital. Ese fue el argumento que unas semanas después ponían sobre la mesa los responsables de la nueva propiedad para justificar la decisión del cierre de la planta ante los trabajadores.
En 1991 se ultimaba el desmantelamiento de la central lechera de Málaga poniendo fin a casi 30 años de actividad de una empresa que fue líder en su sector en la provincia. A finales de 2017 la empresa distribuidora malagueña Quesol se hacía con los derechos de la marca Colema después de que Puleva no renovara el registro y comenzó en enero de 2018 a comercializar su queso, mantequilla y leche bajo el reconocido nombre aunque en pequeños comercios y supermercados de barrio que no pertenecen a grandes cadenas.
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