El triángulo amoroso que acabó en tragedia en Gaucín: un crimen a garrotazos y mensajes falsos para despistar
El autor confeso de la muerte del novio de su exmujer utilizó el teléfono del fallecido para enviar un texto con el que desorientar a los investigadores
No hay un motivo concreto ni un perfil delincuencial que explique lo sucedido. Por qué un albañil sin antecedentes, padre de tres hijos y ... separado de su esposa, decidió matar a garrotazos al novio de ella sólo unas semanas después de que ambos iniciaran una relación sentimental. Los investigadores creen que los celos fueron el detonante del crimen, aunque reconocen que es sólo una hipótesis. La realidad sólo la conoce el detenido.
El suceso ocurrió el domingo 2 de noviembre. Un pastor halló sobre las seis de la tarde el cadáver de un hombre semidesnudo en la cuneta de un camino en una zona aislada de la localidad de Alpandeire. El cuerpo presentaba evidentes signos de violencia, por lo que se abrió una investigación por parte de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil de la Comandancia de Málaga.
En un primer momento se barajaron distintas hipótesis, incluida la de un ajuste de cuentas. Los agentes no tardaron en identificar el cadáver al cruzar sus rasgos físicos con la base de datos de denuncias recientes. El 'match' saltó con la desaparición de un vecino de Puente Genil de 42 años que había salido de Gaucín el domingo por la mañana para regresar a la localidad cordobesa y nunca llegó a su destino.
Al identificar el cuerpo, y confirmarse en la sala de autopsias que se trataba de un homicidio con un objeto contundente, los investigadores se centraron en su entorno y en reconstruir sus últimos pasos. Y eso les llevó de vuelta a Gaucín y a alejarse de la hipótesis del ajuste de cuentas. La víctima, Ángel alias 'El canicas', como se le conoce en Puente Genil, había pasado el fin de semana en la localidad malagueña para visitar a una mujer con la que había empezado a salir.
El noviazgo era tan reciente que ni siquiera la familia de él sabía cómo se llamaba la chica con la que salía. Según comentan en el entorno del finado, llevaban menos de un mes «hablando» por teléfono. El hombre tenía dos hijos ya adolescentes de una relación anterior. Y la mujer, tres niños de un matrimonio con un vecino de Gaucín del que acababa de separarse.
La Guardia Civil, que informó ayer de la resolución del caso, habla en un comunicado de una breve convivencia de los tres. El motivo, según ha podido saber este periódico, es que Ángel decidió ir a pasar el fin de semana a Gaucín para ver a su novia. Ella le comunicó a su exmarido que había empezado a salir con alguien de fuera y que el hombre iba a ir a visitarla al pueblo.
La expareja de la mujer reaccionó bien. Al menos aparentemente. Incluso le propuso que se quedara el fin de semana en el domicilio familiar, donde el matrimonio, pese a estar separados, seguía conviviendo con sus tres hijos. El exmarido aceptó la situación e incluso manifestó que lo hacía por el bien de los niños, según relataron fuentes cercanas al caso.
La breve convivencia a la que aludía la nota policial fue, por tanto, un fin de semana. No consta que hubiese ningún problema grave entre ellos durante ese espacio de tiempo. Tanto es así que el domingo a mediodía, cuando Ángel se disponía a volver a Puente Genil, el exmarido se ofreció a llevarlo a la estación de tren de Gaucín.
En su lugar, afirma la Guardia Civil, lo llevó a una zona aislada donde le asestó reiterados golpes violentos en la cabeza y zona dorsal hasta acabar con su vida. Utilizó un garrote para matarlo. Luego introdujo el cuerpo en el maletero del coche, que previamente había cubierto con plástico, y lo aparcó en la puerta de su casa. Allí permaneció durante dos o tres horas hasta que decidió salir a buscar un lugar donde deshacerse del cadáver. Y lo arrojó en una zona aislada de Alpandeire.
El autor confeso del crimen hizo uso del teléfono de la víctima tras su muerte. Los investigadores creen que durante el fin de semana que convivieron se percató del patrón de desbloqueo del terminal y lo utilizó para enviar mensajes desde su móvil. En concreto, un texto que mandó por la aplicación whatsApp a su exnovia: «He perdido el tren y voy en un coche con tres hombres con mala pinta». Su intención era, obviamente, despistar a los agentes.
El hombre se deshizo del plástico del maletero y de la ropa de la víctima, que tiró a un contenedor de basura, por lo que no pudieron ser recuperados. Ocultó el garrote en un almacén en un terreno de Gaucín, donde fue localizado por los guardias civiles; al examinarlo, presentaba restos biológicos que lo incriminaban. También tiró el teléfono móvil del fallecido a unos matorrales. Los investigadores tenían pocas esperanzas de hallarlo. Pero ayer, tras una batida por la zona, lograron encontrarlo.
El exmarido fue arrestado la tarde del 6 de noviembre. Tras obtener una autorización judicial, los agentes de la Guardia Civil registraron su domicilio, donde se encontraron unas botas con manchas de sangre, y también inspeccionaron su vehículo, en el que se localizaron nuevos restos biológicos que lo acorralaron.
El detenido, «ante la pluralidad de indicios obtenidos», afirma la Benemérita, reconoció los hechos en presencia de su abogada y accedió a realizar una reconstrucción de cada paso que dio en el crimen. Tras ello, pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Ronda, que ordenó su ingreso en prisión provisional.
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