Oficios al Sur

De vocación, guía turístico

Francisco Aguilar, durante una visita al interior de la Catedral de Málaga./SUR
Francisco Aguilar, durante una visita al interior de la Catedral de Málaga. / SUR

Francisco Aguilar siempre tuvo claro que quería ser guía turístico; hoy es uno de los más reconocidos de Málaga y ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos

ALEJANDRO DÍAZ

Fue por vocación. En su familia no hay nadie que se dedique ni de cerca al sector turístico. Pero Francisco Aguilar estudió la carrera de Turismo sabiendo ya cuál sería su salida profesional:la de guía, trabajo que ha ejercido durante toda su trayectoria y que aún hoy vive con la misma pasión que desde el principio. «Málaga ha ganado turismo de calidad, cultural. Eso ha aumentado la demanda de guías. Antes trabajaba el 80 por ciento en Granada, Córdoba y Sevilla. Ahora es al revés», explica Aguilar.

Gran culpa de ello la tienen los museos, aunque Aguilar señala a uno especialmente. «Todo comenzó a cambiar con la apertura del Museo Picasso», subraya este guía mientras pasea por la plaza de la Merced y rememora cómo ha ido cambiando la oferta y la demanda de la ciudad. «A Málaga le faltaba eso, un nombre. Granada tiene la Alhambra, por ejemplo. Y ligar el de Picasso a Málaga a nivel de marketing ha hecho mucho más de lo que pensamos por atraer un tipo de visitante con otras inquietudes que el sol y la playa», sentencia, Aguilar, quien subraya que el Museo Picasso es el más visitado de toda Andalucía.

Pero para este guía turístico, apasionado de la ciudad, ahí empieza pero no termina todo. «Los visitantes se quedan alucinados cuando ven que frente al Museo Picasso, se encuentra una Alcazaba doscientos años más antigua que la Alhambra, el Teatro Romano y, a pocos metros, una catedral renacentista que es una joya a nivel nacional», comenta.

Como comenta Aguilar, existen pocas ciudades en el mundo donde se pueda disfrutar de 3.000 años de cultura en un espacio relativamente reducido. Y esa es Málaga, que antaño no se prodigaba como destino:«El visitante no sabía exactamente cuál era la seña de identidad», arguye, para recalcar posteriormente el cambio drástico que supuso en el año 2003 la apuesta museística de la ciudad.

«No se trata ya de que Málaga destaque como destino cultural, sino que esto hace que vengan más turistas y más diversos. Pero, sobre todo, más exigente», explica Aguilar, que enumera alguno de lo que busca este visitante: «Exposiciones de artistas contemporáneos de primera línea como Andy Warhol o piezas de Picasso con obras de todo el mundo.

Aunque estudió la carrera hace ya bastantes años, Aguilar sabe que la labor de guía turístico implica un reciclaje continuo. Es de esas profesiones en las que todo cambia continuamente y que ha de adaptarse a la demanda, así como a los nuevos tiempos. «Hay un abanico muy amplio de tipos de visitas como pocas ciudades en España; Málaga atrae muchas exposiciones temporales, por lo que hay que estudiar y estar siempre al día. Ya uno no puede ceñirse aun monumento que sabes que va a estar ahí siempre», concluye Aguilar.

El guía turístico encuentra en su día a día en la capital malagueña que ha de atender a grupos muy dispares, tal y como explica Aguilar, quien por la mañana puede recibir a unos visitantes que estén interesados en el arte contemporáneo, por la tarde a otros turistas que quieren conocer el patrimonio histórico romano y de la Alcazaba y, más tarde, a otro de amantes del barroco que se interesan por el Cristo de Mena. «A todos ellos hay que darles respuesta, algo que no ocurre en otras ciudades, donde todo se centra en un monumento principal», señala Aguilar. ¿La clave?Estar muy atentos a todo lo que pasa.

Y una de las más positivas es la recuperación de turismo nacional, algo que ha percibido Aguilar en los dos o tres últimos años. «Sin duda, existe un incremento, al menos, en el tipo de viajero que a nosotros nos concierne: nivel cultural elevado, interesado por la historia y el arte, y esto quiero subrayarlo:ante todo, muy exigente», asegura. Se trata, por tanto, de un visitante de calidad que contribuye a romper la estacionalidad del sector. «De hecho, nuestras 'temporadas altas' son en primavera, otoño e, incluso, el invierno», sentencia Aguilar, quien considera que las diferentes instituciones deberían actualizar el marco regulatorio de la profesión.

Antes era demasiado restrictivo. Cuando comenzó el 'boom' del turismo cultural en ciudades como la propia Málaga capital el marco pasó a ser «demasiado laxo» se queja Aguilar, quien denuncia el intrusismo que padecen estos profesionales actualmente. «Los 'freetour' nos hacen mucho daño;imagina que alguien se ofreciera a hacer tu trabajo de forma gratuita y además sin fiscalizar», apunta. Por eso hay que luchar siempre por diferenciarse:ahora lo que se estila es una visitas más experiencial y lo más personalizada posible. Y para disfrutarla, qué mejor que en manos de profesionales cualificados y enamorados de su trabajo.

El detalle: El valor añadido y la personalización

Francisco Aguilar lleva toda su vida, sin parar, dedicada al oficio de guía turístico. Además de sus estudios reglados, es un luchador incansable que sabe adaptarse a los nuevos tiempos. Los visitantes cada vez demandan más guías que le acompañen en familia, en grupos reducidos. Se trata de un turista muy exigente. Por eso se valora que la experiencia tenga un valor añadido y sea original, algunas en forma de 'gymcana', así como la exclusividad.