Tequila, sexo y... operaciones

1,2 millones de estadounidenses pasaron a Tijuana en 2018 para pagar un 70% menos en médicos

Paso fronterizo en Tijuana, con vallas publicitarias entre las que destaca una clínica de cirugía estética. /Joebeth Terriquez. Efe
Paso fronterizo en Tijuana, con vallas publicitarias entre las que destaca una clínica de cirugía estética. / Joebeth Terriquez. Efe
ISABEL IBAÑEZ

En 2007, el díscolo cineasta estadounidense Michael Moore estrenaba 'Sicko', una película para la que había pedido a través de su blog que le enviaran «historias de terror» sobre la sanidad de su país. Como la de un hombre con dos dedos seccionados que se veía obligado a reimplantarse solo uno, tal era el coste de la operación. Otro se cosía él mismo una herida en la pierna por la que se veía el hueso. La película pretendía denunciar el drama de los, por aquel entonces, 50 millones de personas que vivían sin cobertura médica allí.

Es lógico, pues, que muchos ciudadanos sin demasiados posibles decidieran coger carretera y encaminarse a la frontera con México, la mayoría, hacia la que separa San Diego de Tijuana, ciudad que se ha convertido en la meca del turismo médico. Donde antes solo buscaban la diversión a la que cantaba Manu Chao, hoy peregrinan para acceder a tratamientos y medicinas vetados en su país por los precios desorbitados. Las rebajas pueden llegar al 70%. Al menos 1,2 millones de estadounidenses, cifra admitida por el Gobierno de aquel país, cruzaron la frontera en 2018 para someterse a tratamientos médicos en Tijuana, sin contar los acompañantes. Cuatro años antes fueron 800.000.

En 2010 llegaba el popularmente llamado 'Obamacare', la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible promulgada por el anterior presidente de EE UU, que el actual desea echar por tierra con todas sus fuerzas, aunque es frenado una y otra vez por los tribunales. Ha supuesto que 'solo' 28 millones estén hoy desprotegidos, la mitad que antes de la ley. Pero nadie apuesta demasiado por que esa normativa que pretende eliminar parte de la desigualdad aguante tantos embites, y entonces otros 24 millones volverían a estar sin seguro. Un gran mercado.

Tratamientos dentales, cirugía estética y reducción de estómago centran la demanda

De ser derogada, sólo supondría un nuevo impulso al turismo médico desatado desde hace años en Tijuana y otras ciudades de Baja California, como Algodones, conocida como 'Molar City', que pasa por ser la ciudad con más dentistas del planeta –unos 500 para cerca de 5.000 vecinos; uno de cada diez censados es odontólogo–, atestada por estadounidenses y canadienses de edad avanzada deseosos de lustrar sus dentaduras sin vaciar sus bolsillos; un tratamiento que en su país les costaría 1.800 euros les sale por 400. El peregrinaje que empezó en la década de los ochenta no para de crecer: hace 35 años solo eran 10 los dentistas registrados en 'Molar City'.

Obesidad

También los hay en Tijuana, y muchos. 5.000 clínicas odontológicas, pues «este tipo de tratamientos centra el interés de los extranjeros aquí», según datos del Comité de Turismo y Convenciones de Tijuana (Cotuco). Le siguen las operaciones estéticas, reconstructivas o de embellecimiento corporal: 350 al día solo para visitantes. Y en tercer lugar se sitúan las operaciones bariátricas para lograr una disminución del peso, como la reducción de estómago: 80 al día, una demanda lógica teniendo en cuenta la epidemia de obesidad que padece el 40% de los ciudadanos de EEUU.

La clínica oftalmológica de Tijuana Codet Vision Institute, por ejemplo, dedica un amplio espacio en su web para hablar del turismo médico: «El sistema salud en EEUU es muy complicado; comprender lo que su aseguranza cubre y no cubre es toda una ciencia», algo que será más difícil aún de entender, dicen, si el 'Obamacare' se viene abajo. «El turismo médico en México es una alternativa a las opciones mas costosas de atención en EE UU. Y en específico, Tijuana se ha convertido en centro de atención para especialidades importantes». En su caso, afirman, miles de pacientes estadounidenses y de otros países «han viajado miles de kilómetros para someterse a alguna de nuestras cirugías». A continuación, subraya la diferencia entre pagar 1.150 dólares (unos mil euros) por cada ojo tratado por una cirugía de miopía en esta clínica o los hasta 10.000 (8.800 euros) que costaría al otro lado del muro. De media, «hasta el 65% menos costoso», precisan.

Una farmacia de Tijuana se publicita haciendo gala de sus bajos precios.
Una farmacia de Tijuana se publicita haciendo gala de sus bajos precios. / R. C.

El turismo médico en Tijuana –en general, en Baja California– está amenazado por dos cuestiones. Una de ellas es la política de fronteras de Trump, que podría disuadir a los visitantes de internarse en una zona en la que quedarían atrapados si de repente cierran la muga. De hecho, las propias clínicas informaban hace unos días de que esta posibilidad ha provocado un 10% de cancelaciones, «porque temen que la amenaza se vuelva realidad y se tengan que quedar en este lado», dice Francisco Carrillo, presidente de Sistemas Médicos Nacionales (SIMNSA).

La segunda es la violencia registrada en sus calles; especialmente, los homicidios registrados –un reciente estudio presentado por un organismo mexicano cataloga a Tijuana como la ciudad más violenta del mundo–, cuya sombra podría echar para atrás a muchos de los visitantes. No piensa así el presidente de Cotuco, el empresario Gilberto Leyva Camacho: «Que nos vengan a visitar, que eso de la violencia es un cuento. Jamás en la historia de Tijuana ha sido molestado un turista por un evento de este tipo».

Pese a todo –incluida la alerta lanzada por la Administración estadounidense por una superbacteria contraída por varios de sus ciudadanos en un quirófano tijuanense–, este tipo de turismo sigue al alza, y ya se está construyendo un gran complejo hospitalario, el NewCity Medical Plaza, que aspira a recibir entre sus muros a 800.000 pacientes. Y no son solo los tratamientos médicos; muchos se acercan para aprovisionarse de medicinas en las farmacias locales. Insulina para tres meses en EEUU cuesta unos 3.700 dólares (3.200 euros), mientras que allí no llega a 600 (533 euros).

«Mini vacaciones»

La web oficial de Turismo de Tijuana tiene un apartado titulado 'Salud sin fronteras':«La tecnología punta que utilizan los médicos y especialistas ha generado gran interés por parte del paciente extranjero. Sin duda, el costo de tales procedimientos es un gran atractivo para venir a Tijuana. Sin embargo, su estadía aquí por motivos médicos también es pie para que disfrute y conozca los atractivos de esta gran ciudad y los de los municipios vecinos. Todo bajo las recomendaciones de su médico, para evitar complicaciones».

Algodones, llamada 'Molar City', es la meca de los dentistas.
Algodones, llamada 'Molar City', es la meca de los dentistas. / R. C.

Porque el turismo de salud supone también mucho dinero añadido para los restaurantes, los hoteles, las tiendas, los bares... Y el paciente casi nunca viaja solo. Cada día cruzan cerca de 3.500 personas para atenderse en Tijuana de distintas dolencias u otro tipo de operaciones, que dejan mil millones de dólares (casi 900 millones de euros) al año en la ciudad. Prosigue la web de Turismo: «Disfrute de unas mini vacaciones, aunque sean pequeñas, pero después de todo usted las merece». Está claro que saben cómo atraer al cliente.

La ciudad más violenta: 400 homicidios en tres meses

Un estudio presentado el mes pasado y elaborado por el organismo mexicano Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C. coloca a Tijuana en el primer puesto del ranking de las cincuenta ciudades más violentas del mundo en 2018, con 2.640 homicidios para 1,9 millones de personas censadas, lo que da una tasa de 138.26 por cada 100.000 habitantes. Después figura Caracas (Venezuela), con 2.980 homicidios pero una tasa de 99. Y los tres siguientes puntos negros también son mexicanos: Victoria, Juárez e Irapuato. Solo en los tres primeros meses del año, Tijuana registró más de 400 homicidios. En cuanto se hizo público que el municipio fronterizo era el destinatario de este dudoso honor, el Gobierno local se apresuró a rechazarlo, argumentando que el informe se había limitado a observar tan solo los homicidios, obviando otros crímenes, «cuando la violencia se debe medir en base a todos los delitos», según Marco Sotomayor, secretario de Seguridad Pública, que asegura que estos han disminuido un 8% en un año. «El nivel de seguridad de Tijuana es tal que permite el desarrollo económico y que sea una ciudad pujante», dijo.