Stop adelfa, la planta que no debería estar en su jardín

Stop adelfa, la planta que no debería estar en su jardín

Se utilizan para las medianas de carreteras por su rápido crecimiento, pero son venenosas y pueden provocar hasta una parada cardiaca

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Sobre jardinería, desafortunadamente, el desconocimiento es tan grande que para mucha gente el hecho de que sea una planta ya implica que es buena. Pero nada más lejos de la realidad, desde las que son invasoras (Andalucía cuenta con un gran catálogo de especies a extinguir porque amenazan a la flora autóctona), aquellas que son inconvenientes por sus pinchos (con los que pueden tener problemas sobre todo los más pequeños) y las venenosas. Es en este último apartado, precisamente, es eb el que se encuentra la adelfa 'Nerium oleander', una planta venenosa de elevada toxicidad, cuya venta está prohibida por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Orden SCO/190/2004)aunque una circular a posteriori explica que queda claramente excluido el ámbito ornamental, industrial o cosmético.

Como son bastante asequibles y tienen una bonita floración, cualquiera puede comprarlas sin saber lo que mete en su jardín o casa. De hecho, se utilizan para poblar las medianas de las carreteras porque son baratísimas, de rápido crecimiento y no necesitan apenas agua; es decir todas las condiciones adecuadas para desarrollarse sin ningún tipo de mantenimiento. De ahí que todavía las adelfas sean comunes en zonas verdes, colegios y otras zonas de esparcimiento. Si no se comen, no pasa nada. Los adultos no tienen, por suerte, la costumbre de ir probando hojas allá por donde van. Pero, como siempre, los niños y los animales son imprevisibles.

Según diferentes estudios realizados sobre los efectos que produce su ingesta es que entre las cuatro o doce horas después se sufren fuertes alteraciones gastrointestinales, con vómitos y diarrea que puede estar acompañada de sangre, alteraciones nerviosas, y ritmo cardiaco acelerado o alterado provocando taquicardias o arritmias, y vértigo. En los peores casos, podría provocar una parada cardiorespiratoria. Por eso, aunque el color de sus flores sea llamativo, la planta sea especialmente dura ante las adversidades del clima y no tenga apenas requerimientos hídricos, rechace siempre comprarla para el jardín de su comunidad o el suyo propio. Los niños y las mascotas merecen estar seguros, y esta planta a su alrededor supone un peligro.

Si se da el caso de que la tiene en su propio jardín, podría plantearse sustituirla. Hay decenas de arbustos mediterráneos o subtropicales, que se desarrollan perfectamente en Málaga, con los que podrá rellenar el hueco. Casi ninguno crecerá tan rápido, pero la tranquilidad bien merece que otra planta ocupe su lugar.

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