Especial 'desayunos Con...'

Una visión positiva del envejecimiento marca el I Desayuno Informativo sobre la Tercera Edad de SUR

El Desayuno informativo reunió a un grupo de expertos para debatir acerca de la situación del sector./SUR
El Desayuno informativo reunió a un grupo de expertos para debatir acerca de la situación del sector. / SUR
El encuentro, que tuvo lugar en las instalaciones del periódico y tenía como objetivo analizar las necesidades de esta población, contó con la participación de un grupo de expertos socio-sanitarios

España es el tercer país del mundo con una esperanza de vida mayor (83,1), solo superada por Japón (84,2) y muy cerca de Suiza (83,3).

Pero las cosas han cambiado y ya no solo queremos vivir más, también vivir mejor. El concepto «calidad de vida» ha ido tomando fuerza en las últimas décadas posicionando el bienestar y la felicidad de la persona en el centro de las preocupaciones sociales.

Para dar respuesta a estas nuevas necesidades han surgido espacios como Sanysol, un centro socio-sanitario para mayores que se aleja totalmente del arcaico concepto de «asilo» y en el que la persona se convierte en el centro real del día a día. Tanto si optan por pasar una temporada para recuperarse con calidad de una intervención traumatológica o enfermedad, como si deciden vivir en el centro de forma permanente, en Sanysol trabajan para ofrecer a los usuarios un verdadero hogar, con innovadoras instalaciones, numerosas actividades, y asistencia sanitaria las 24 horas.

Con el objetivo de debatir acerca de este sector en transición, diario SUR y Sanysol organizaron el 'I Desayuno informativo sobre la Tercera Edad', un encuentro abierto al diálogo que contó con la participación de un grupo de expertos formado por Carmen M. Gálvez del Río, directora-gerente de Sanysol; el Dr. Elías Reyes Alcedo, médico especialista en medicina interna con subespecialidad de cardiología y diabetes mellitus; Eduardo Calderón Ruiz, fundador y gerente de la empresa Deec Enfermería, que ofrece servicios sanitarios a diferentes centros; y el Dr. José Manuel Marín, geriatra y especialista en personas mayores con deterioro cognitivo.

Los participantes junto a la periodista Carmen Alcaraz, que moderó el debate.
Los participantes junto a la periodista Carmen Alcaraz, que moderó el debate. / SUR

Tal y como explicó Carmen Gálvez: «Sanysol nació porque nos dimos cuenta que el tipo de residente había cambiado, tanto por la franja de edad como por la calidad de vida que buscaba, y no existían centros adaptados a esta demanda». El centro divide su estructura asistencial en tres tipos de usuarios: aquellos que pasan una temporada para su recuperación, especialmente relacionada con intervenciones de carácter traumatológicas como operaciones de cadera, rodilla, etc.; los indefinidos que deciden vivir en el centro; y aquellas personas que sufren enfermedades como la demencia o el Alzheimer.

En palabras de Eduardo Calderón: «Sanysol supuso una revolución porque inició un modelo que no existía. La oferta se dividía entre centros desfasados y macro residencias impersonales con un servicio similar a un hotel, pero sin esa atención sanitaria individual. Esto es fundamental. En Deec cuidamos mucho la calidad asistencial y la experiencia de los profesionales: cuál es el proyecto de cada centro y qué equipo es el más conveniente en cada caso, manteniendo posteriormente la estabilidad, algo muy necesario cuando se trata con personas mayores».

En lo referente a la edad de los usuarios, el Dr. Elías Reyes quiso apuntar: «La definición clásica de 'Tercera Edad' a partir de los 65 años está obsoleta y ya no nos referimos a este periodo como 'vejez' sino 'segunda juventud'. Se trata, en muchos casos, de personas de 70 o 75 años que están en activo y que aportan mucho a la sociedad, no hay que olvidarlo».

En esta misma línea, el Dr. José Manuel Marín quiso aportar «una visión geriátrica muy positiva que tiene muchas luces y algunas sombras, como la necesidad de adaptarse a los retos epidemiológicos de la población mayor, y entender que estos van en relación a cada persona, su género, su trayectoria vital, situación personal y necesidades». También quiso recordar que «hablar de este grupo como algo homogéneo no es realista. El 75% de esta población corresponde a 'mayores robustos', personas con autonomía que han resultado un factor de cohesión social durante la crisis, no hay que olvidarlo. El 15% son 'mayores frágiles' que, aun estando en situación de independencia, corren el riesgo de perderla y precisan una atención activa para que no sea así. Y finalmente un 10% de personas 'muy mayores' que necesitan cuidados integrales».

El papel de profesionales y cuidadores

Desde su experiencia profesional de casi dos décadas, Gálvez destacó la importancia de contar con profesionales «con un alto grado de vocación y mucha empatía», un punto en el que estuvieron de acuerdo el resto de expertos. «Ahora tenemos la suerte de poder contar con personal que aúna la formación especializada con esa sensibilidad necesaria para tratar con las personas mayores, porque en muchos casos es un trabajo repetitivo y acumulativo, y puede llegar a ser complicado», apuntaba Calderón.

Los expertos expusieron sus posturas ante los asistentes.
Los expertos expusieron sus posturas ante los asistentes. / SUR

«Es necesario contar con un programa de prevención de burn out para que el trabajador no se queme y se mantenga la calidad asistencial de estos profesionales. El que cuida también tiene que ser cuidado», quiso aportar Marín.

Los expertos también resaltaron el papel de las familias en este proceso. «Muchos familiares vienen con mala imagen de estos centros y sentimiento de culpa, y tienes que luchar por desterrar esa idea de su cabeza y hacerles ver que van a estar incluso mejor que en casa al contar con asistencia integral y profesional 24 horas», explica Gálvez.

«En ese sentido todo el mucho más fácil y natural para las familias extranjeras, porque en estos países se ve como algo normal y positivo para los mayores», subraya Reyes.

Cabe recordar que, además de servicios sanitarios constantes, en Sanysol cuentan con un programa de actividades socio culturales a través de los cuales se fomenta la actividad y la interacción de los usuarios con los demás y con el entorno. «Hacemos fiestas temáticas, decoramos el centro para cada estación y ocasión especial, organizamos eventos…en definitiva, trabajamos mucho la ilusión de los residentes», apuntó la gerente.

Elías Reyes, Carmen Gálvez, José Manuel Marín y Eduardo Calderón.
Elías Reyes, Carmen Gálvez, José Manuel Marín y Eduardo Calderón. / SUR

Como conclusión al encuentro, los participantes quisieron ofrecer una visión constructiva y positiva de la situación, incidiendo en la necesidad de una mayor apertura y conocimiento por parte de la sociedad que modifique «la forma de pensar y de actuar con los mayores. Es posible hacer las cosas de otra manera y Sanysol lo demuestra. Es un modelo factible y necesario» remató Gálvez.

El colofón a la sesión vino de la mano del geriatra, que quiso recordar, que «hay que cambiar la percepción de la vejez y romper con los estereotipos. El problema no es envejecer, sino no hacerlo».

«En Sanysol apostamos por el envejecimiento saludable y activo, potenciando la autonomía de nuestros usuarios»

«En Sanysol apostamos por el envejecimiento saludable y activo, potenciando la autonomía de nuestros usuarios» Carmen M. Gálvez

«Es fundamental contar con personal seleccionado para cada perfil de mayor, con valores especiales y vocación»

«Es fundamental contar con personal seleccionado para cada perfil de mayor, con valores especiales y vocación» Eduardo calderón

«Los mayores tienen que ser 'los protagonistas de la película', atendiendo a cada persona con paciencia y dedicación»

«Los mayores tienen que ser 'los protagonistas de la película', atendiendo a cada persona con paciencia y dedicación» dr. elías reyes

«Estamos viviendo una auténtica 'revolución de la longevidad', un éxito individual y social tremendamente positivo»

«Estamos viviendo una auténtica 'revolución de la longevidad', un éxito individual y social tremendamente positivo» dr. joé m. marín