Extra Málaga Vanguardia En Sanidad 19

Tecnificación, nuevas enfermedades y trato al paciente, los principales retos de la cirugía del siglo XXI

El Dr. Javier Moreno, el Dr. César Ramírez, la periodista Carmen Alcaraz y el Dr. Virgilio de Lemos. /Salvador Salas
El Dr. Javier Moreno, el Dr. César Ramírez, la periodista Carmen Alcaraz y el Dr. Virgilio de Lemos. / Salvador Salas
La Mesa Técnica sobre Cirugía en la Costa del Sol organizada por Diario SUR contó con la participación de César Ramírez, jefe de Servicio del Cirugía y especialista en Cirugía Oncológica de Quirónsalud Málaga y Marbella; Virgilio de Lemos, cirujano traumatológico y especialista en patologías de la columna de Hospital Ochoa; y Javier Moreno, especialista en Cirugía de la Obesidad de Quirónsalud Málaga y Marbella

La palabra «cirugía» procede de los términos griegos cheîr «mano» y érgon «trabajo», por lo que podría ser definida en origen como la curación mediante obras realizadas con las manos.

Sin embargo, la realidad va mucho más allá y en la actualidad se entiende por cirugía la actividad médico sanitaria que tiene como objetivo la eliminación de la enfermedad y la promoción de la salud mediante operaciones efectuadas con las manos o instrumentos.

Históricamente, la formación en cirugía establece sus bases a principios del siglo XX con la creación de programas en los que el cirujano adquiría conocimientos, habilidades y actitudes conforme asumía de forma progresiva diferentes grados de responsabilidad. Como explica Antonio de Lacy, jefe del Servicio de Cirugía Gastrointestinal del Hospital Clínic de Barcelona y director del Instituto Quirúrgico Lacy (IQL) en un artículo publicado por la edición española de National Geographic, ese aprendizaje se mantuvo inalterado hasta bien entrados los años ochenta, realizando la totalidad de las intervenciones mediante abordajes invasivos que solían incluir grandes incisiones y maniobras agresivas.

Las principales revoluciones que experimentó la actividad vinieron de la mano de la cirugía del cáncer y la minimización del daño asociado a las propias intervenciones a través de nuevos abordajes, es decir, vías alternativas para acceder a los órganos que había que tratar como la cirugía laparoscópica.

En la actualidad nos encontramos ante una cuarta revolución con la incorporación de innovaciones tecnológicas que buscan cambiar el modo de hacer las cosas.

Para debatir estos temas y poner en común diferentes cuestiones se celebró la I Mesa Técnica 'La Costa del Sol, un referente en cirugía', con la moderación de la periodista Carmen Alcaraz y la participación de los doctores César Ramírez, jefe de Servicio del Cirugía y especialista en Cirugía Oncológica de Quirónsalud Málaga y Marbella; Virgilio de Lemos, cirujano traumatológico y especialista en patologías de la columna de Hospital Ochoa; y Javier Moreno, especialista en Cirugía de la Obesidad de Quirónsalud Málaga y Marbella.

El encuentro se desarrolló dentro de la iniciativa #malagavanguardiaensanidad19 organizada por el periódico, una propuesta que tiene como objetivo poner en valor la calidad de los servicios sanitarios en la Costa del Sol a través de mesas de debate en las que un seleccionado grupo de expertos aportarán su visión sobre diferentes cuestiones sanitarias organizadas por temáticas.

La sesión comenzó analizando la evolución que ha vivido la cirugía en la Costa del Sol en los últimos años. En este sentido el Dr. de Lemos comentó: «Cuando yo acabé la carrera en el año 82 en Málaga solo había un escáner y la resonancia magnética ni existía. Esto refleja el avance tan brutal que hemos vivido en las pruebas de diagnóstico y después, consecuentemente, en los tratamientos quirúrgicos, sobre todo en cuanto a la poca agresividad. Sin duda hay un antes y un después. No se puede comparar la cirugía de ninguna de nuestras especialidades de entonces con la que practicamos en la actualidad».

«Efectivamente. Los tres hemos vivido uno de los grandes cambios de la medicina de finales del siglo XX y principios del XXI, que es la cirugía mínimamente invasiva, en prácticamente todos los campos. A esto se suma la gran suerte de haber conocido la conexión online de la información. Esto nos permite a los colegas poder debatir casos clínicos sin tener que reunirnos en una sala física, sino que nos interconectamos, vemos los casos y nos actualizamos rápidamente. Y el hecho de que podamos hacer los mismos procedimientos con técnicas poco agresivas con resultados igual de satisfactorios y con una mínima agresión, es sin duda un gran avance», aportó el Dr. Moreno.

«Yo creo que la clave es que hemos vivido, y eso es general para todas las especialidades, la evolución de la sociedad», apuntó el Dr. Ramírez. «Cuando yo empecé en el 95 a ser residente, en las sesiones clínicas era habitual que se planteara el caso de un paciente como 'un hombre mayor de 62 años'. Hoy en día ya vivimos el desarrollo de la cuarta etapa de la vida que corresponde a pacientes de más de 80 años que son capaces de tener una vida plena a todos los niveles y en los cuales, enfermedades que antes eran intratables por considerarse personas mayores y frágiles, hoy se pueden plantear tratamientos al igual que con personas que tengan 55 o 60 años. Esa evolución de la sociedad, en el sentido de que vivimos más y con mayor calidad de vida, ha hecho que al mismo tiempo se desarrollen tratamientos, sobre todo en el campo de cirugía, menos agresivos. De este modo, si el paciente vive más, está más cuidado y la cirugía cada vez es menos invasiva, se amplía la capacidad de tratar a los pacientes que a su vez son más numerosos, puesto que han vivido más años», prosiguió.

En este punto, el Dr. Moreno recordó: «No obstante, hay que tener en cuenta que, además de las técnicas, es fundamental la acreditación de los profesionales, y para eso existen sociedades científicas que velan por la formación de los especialistas para que poco a poco se consigan los resultados superponibles a lo que hay a nivel mundial».

Nuevas enfermedades y abordajes

Al hilo de los cambios experimentados en los últimos años, el Dr. Ramírez expuso: «Hay que destacar que cada década tiene su epidemia y sus enfermedades. Hace 15 o 20 años muchísimos pacientes se trasplantaban de hígado por cirrosis por el virus de la Hepatitis C, y desde hace cinco o seis años, gracias al tratamiento con retrovirales, esta enfermedad ha dejado de matar pacientes, prácticamente. Y al igual que algunas desaparecen, otras aparecen. En este sentido la obesidad y el cáncer son, a nivel de nuestra especialidad, las patologías que van a dominar el siglo XXI, las grandes epidemias. Hablamos del mundo occidental, porque son consecuencias de nuestros estilos de vida. Si la gente vive más y se cuida más, se mueren más viejos y una de esas causas es el cáncer. Sin embargo, a nivel de la gente joven, una de las cosas que más amenaza su salud es que se alimenten peor, lo que acarrea obesidad, la otra gran enfermedad actual. No hay que olvidar que en España el 20% de los niños mayores de 8 años tienen sobrepeso y entre el 25 y el 30% de la población tiene obesidad».

«En mi especialidad eso se ve en la actividad deportiva. Hoy en día la gente practica deporte mucho más mayor, y los pacientes con 70 años se operan para seguir jugando al golf, hacer el camino de Santiago, training, ir a Sierra Nevada, etc., algo que antes era impensable», arroja el Dr. de Lemos. «Además hay actividades como el crossfit que se han convertido una gran cantera para los cirujanos de columna como yo, y cada vez vienen más pacientes con hernias discales y lumbares», resaltó en tono desenfadado el doctor. «Realmente es como todo, el deporte es magnífico siempre con sentido común, buena preparación, buenos profesionales y conociendo los propios límites», quiso marizar el traumatólogo.

Respecto a la superespecialización que ya están experimentando algunas especialidades, el Dr. Ramírez indicó: «Dentro de cada especialidad médica hay diferentes ramas en las cuales hoy en día, siendo honestos con nuestros pacientes y teniendo en cuenta lo que avanza la medicina, no todos podemos hacerlo todo perfectamente. Yo en mi caso en lo que más me he especializado es en llevar a cabo cirugía del cáncer, que implica saber, no solamente tratar técnica y quirúrgicamente al paciente, sino otras cuestiones fundamentales de la enfermedad, como las terapias de quimioterapia o radioterapia que completan el tratamiento, y hacer un abordaje integral del paciente con cáncer. Tenemos que buscar siempre el mejor tratamiento e integrarlo en distintas secuencias. El conocimiento de todos los avances y técnicas de la cirugía del cáncer es lo suficientemente complejo como para que te tengas que superespecializar y dedicar. En definitiva, aunque haya un bloque común de enfermedades que todos los cirujanos de nuestra especialidad hacemos habitualmente porque son muy habituales, las enfermedades que no son tan frecuentes o requieren una alta especificación técnica, está demostrado que, cuando una persona lo hace y lo repite más veces, obtiene mejores resultados. Por eso la superespecialización es clave en la cirugía del siglo XXI». En este punto coincidieron el resto de profesionales.

Málaga, a la vanguardia en salud

Respecto a la posición de Málaga en la actualidad sanitaria del país, el Dr. de Lemos quiso enfatizar: «En Málaga actualmente los resultados están a la altura de las principales ciudades españolas. Eso de ir a operarse a Madrid, por ejemplo, que era habitual antes, es totalmente innecesario salvo contadas excepciones. Ni en la pública ni en la privada. Tenemos numerosos centros de primer nivel que son una referencia en todo el país».

«Málaga está entre las cinco ciudades más potentes de España y, efectivamente, tiene una sanidad de un altísimo nivel. Nadie tiene que salir hoy de Málaga para tratarse ni operarse de nada. La sanidad pública en nuestra provincia es excelente y yo creo que precisamente el gran éxito de la sanidad privada viene de la adopción del modelo de hospital para el ejercicio de la sanidad. Es verdad que antes la sanidad privada estaba establecida en consultas aisladas de profesionales. Hoy en día destaca, especialmente en Málaga por su modelo de atención integral al paciente», coincidió el Dr. Ramírez.

«De hecho, en mi opinión no hacemos medicina pública o privada. Hacemos medicina, que es aplicar los grandes avances, últimas tecnologías y protocolos que hoy en día están a disposición de todos los equipos. Y con respecto a Málaga no solo no hay que salir, sino que incluso recibimos pacientes de muchas otras ciudades y países», subrayó el Dr. Moreno.

A modo de conclusiones, la mesa finalizó abordando los retos a los que se enfrenta la cirugía en el futuro. Para el doctor de Lemos, un aspecto fundamental son los riesgos de la despersonalización del paciente. «Aunque teóricamente podríamos comunicarnos a través de Internet con un paciente, evaluar pruebas diagnósticas para elegir el mejor tratamiento y programar la operación, estoy seguro que ninguno de nosotros se nos ocurriría hacer esto sin haber conocido, explorado y evaluado físicamente al paciente. Esa supertecnificación de todos los procesos (diagnóstico, comunicación y procedimiento quirúrgico), puede hacer que se pierda la relación médico-paciente que al fin y al cabo es una de las bases de la profesión. Y hay que luchar contra eso, porque las técnicas y los resultados estoy seguro de que cada vez van a ser mejores».

«En mi opinión, el reto de la cirugía es el ensamblaje de tres aspectos básicos: el aspecto médico, que en este caso creo que son principalmente la obesidad y el cáncer; la parte técnica, es decir, ver hasta dónde es útil realmente la innovación y la tecnología; y el aspecto humanista de la relación médico-paciente, que no se despersonalice. Ensamblar todo esto y que logremos un sinergismo de potenciación que haga que la medicina siga mejorando, es para mi el gran reto del siglo XXI», aportó el Dr. Ramírez.

«A esto que han comentado mis compañeros hay que sumarle algo fundamental, los tiempos de respuesta. Los pacientes no pueden esperar años para solucionar sus problemas porque algunos se quedan en el camino. Y esto es algo que debe estar en la mesa y no perderse de vista. Tenemos la suerte de que en los hospitales que trabajamos, tanto Quirónsalud como Ochoa, desde que se ve al paciente hasta que se trata pasa un tiempo muy razonable, pero es una realidad que no hay que olvidar», concluyó el Dr. Moreno.