Pedro Rosón: «El dolor que provoca el anisakis en los casos más graves es parecido al de la apendicitis»

Pedro Rosón es médico especialista en digestivo. /SUR
Pedro Rosón es médico especialista en digestivo. / SUR

El jefe del servicio de digestivo del Hospital Quirón de Málaga dice que cada año tiene que hacer una gastroscopia a tres o cuatro personas para sacarles el parásito del estómago

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Congelar el pescado fresco seis o siete días es el mejor sistema para evitar los efectos perjudiciales del anisakis, un parásito que causa molestias estomacales y que en los casos más graves provoca un dolor parecido al de la apendicitis aguda, explica en esta entrevista el jefe del servicio de digestivo del Hospital Quirón de Málaga, Pedro Rosón. Este experto llevó a cabo el año pasado varias gastroscopias para sacar ese parásito del estomago a personas que habían tomado pescado.

Se habla mucho de este asunto, pero ¿qué es el anisakis?

–El anisakis es un parásito, un gusano, que se desarrolla y vive en los mamíferos marinos: ballenas, delfines, focas... El ser humano se infesta cuando ingiere pescado con larvas de ese gusano. En una persona, el 'bicho' no se puede desarrollar por completo y acaba muriendo, pero mientras tanto se ancla a la pared del tubo digestivo y produce daños. Básicamente, provoca como una úlcera.

¿Qué es lo más recomendable para evitar la presencia del anisakis?

–Hay que tener mucho cuidado. En Andalucía somos unos grandes consumidores de pescado. El país con más casos de anisakis en el mundo es Japón. Lo recomendable es congelar el pescado al menos a 20 grados bajo cero. Como a los congeladores domésticos les cuesta llegar a esa temperatura, lo que hay que hacer es congelar el pescado seis o siete días para que dé tiempo a que se muera el parásito. Ocomprarlo ya congelado de forma industrial.

¿Qué tipo de pescado presenta más riesgo de tener al parásito?

–En la zona de Málaga, los boquerones y los jureles, que son pescados pequeños. Gran parte de los boquerones que se consumen en Málaga proceden de Marruecos; en el trayecto de traerlos en un barco da tiempo a que el parásito se desarrolle y se haga más grande, lo que favorece que, en caso de ser ingerido por una persona, el daño sea mayor.

¿En qué zona del pescado suele anidar el anisakis?

–Se suele localizar en las vísceras del pescado y no en la carne como tal. Por tanto, al comprarlo en una pescadería lo mejor es pedir que lo evisceren (quitarle la tripas) o hacerlo uno mismo nada más llegar a la cocina tras comprarlo.

¿La congelación debe llevarse a cabo antes o después de la evisceración del pescado?

–Lo mejor es sacarle las tripas al pescado cuanto antes y, a continuación, proceder a su congelación.

¿Cuáles son las consecuencias para el ser humano de ingerir peces con anisakis?

–Una vez comido, el parásito llega al estómago y se ancla ahí. Lo que produce es una úlcera. Los pacientes suelen notar un dolor fuerte en la boca del estómago, una presión intensa. Es un 'bicho' bastante agresivo, aunque daños a largo plazo no origina, porque el gusano se muere dentro del ser humano en siete u ocho días. El problema es que en los cuadros más graves hay que ingresar a los pacientes en un hospital y extraerles el parásito.

En algunos casos, las personas que han ingerido el gusano sufren luego una reacción alérgica, ¿verdad?

–Lo frecuente es que cuando duele mucho, se extrae el parásito y luego ya no pasa nada. Sin embargo, a algunos pacientes les provoca una alergia y, cuando vuelven a tomar pescado o marisco, pueden sufrir una reacción alérgica y ponerse muy malos. Eso pasa incluso si el anisakis está ya muerto dentro del pescado tras haberlo congelado.

¿Hay algún modo de prevenir que el parásito no haga daño?

–Hay que tener mucho cuidado con el pescado. En la época de verano, sobre todo, si es posible es preferible comprarlo congelado. Si no es así, hay que asegurarse de dejarlo en el congelador seis o siete días. Otra solución es cocinarlo, porque en el pescado frito, asado o al horno desaparece el riesgo del anisakis.

¿Hay personas más propensas a sufrir el efecto de ese gusano?

–Los niños y los ancianos son los que tienen más riesgo, pero la verdad es que el parásito puede afectar a cualquier persona. Además, no hay un tratamiento médico como tal para combatir el anisakis. Los productos que se utilizan para matar a los gusanos no sirven en este caso. Así que la solución pasa, cuando el dolor es muy intenso, por sacar el parásito.

¿Qué sistema se utiliza para extraer el gusano del estómago?

–Empleamos una técnica compleja. Hacemos una gastroscopia y vemos al parásito, que mide dos o tres centímetros. Con una pinza lo agarramos y lo sacamos por la boca del paciente. Se recurre a ese sistema en personas que se ponen muy malas y que hay hospitalizar. Es un cuadro muy parecido al de una apendicitis aguda. A los pacientes les duele mucho la barriga y tienen fiebre. En cuanto se les saca el 'bicho' se ponen buenos. Lo normal es sentir una leve molestia y ya está; hay gente que no se entera de que ha tenido al gusano, pero hay casos graves.

¿Ha hecho este año alguna intervención para sacar ese 'bicho'?

–Este año todavía no, pero en 2017 hicimos cuatro o cinco en el Hospital Quirón de Málaga. Es algo que solemos hacer todos los años. La recuperación es rápida. Los pacientes se van a su casa a las 24 horas de haberles extraído el gusano. Luego hay que hacerles unas pruebas para descartar que se han convertido en alérgicos al anisakis. Esa es la parte más compleja, ya que si hay un proceso alérgico, esa persona tiene que estar dos años sin tomar ningún pescado.

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