El Hospital Regional ya tiene el primer acelerador de Amancio Ortega y se prepara para recibir el segundo

El Hospital Regional ya tiene el primer acelerador de Amancio Ortega y se prepara para recibir el segundo

El centro hospitalario malagueño trata con radioterapia de 1.500 a 1.600 pacientes con cáncer al año

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

El primero de los aceleradores lineales de electrones para tratar a enfermos con cáncer donados por la Fundación Amancio Ortega ya está funcionando en el Hospital Regional de Málaga (antiguo Carlos Haya) y ha sustituido a otro que tenía el hospital desde 1998, que se estropeaba con frecuencia, ya que se encontraba desfasado y obsoleto. Asimismo, han comenzado las obras del búnker en el que se instará el segundo acelerador que el hospital recibirá de la Fundación Amancio Ortega, una máquina que está previsto que esté en marcha en el segundo trimestre de 2019. El nuevo equipo sustituirá a otro que venía prestando servicios desde 2005. Aparte, el servicio de oncología radioterápica del Regional cuenta con otro acelerador, que es de 2009, que es el que se emplea, además de para dar radioterapia, para la radiocirugía. El hospital trata con radioterapia de 1.500 a 1.600 pacientes con cáncer al año.

La llegada de los dos aceleradores donados por la Fundación Amancio Ortega no representará una ampliación de equipos, puesto que el hospital ya tenía tres máquinas para la radioterapia, pero sí supondrá una clara mejora en la calidad y en la precisión de los tratamientos que se ofrecen a los pacientes con cáncer. Fuentes sanitarias consultadas por este periódico destacaron la importancia de disponer de dos aceleradores nuevos de última generación y apuntaron que el hospital necesitaría un equipo más para tener cuatro aceleradores en total (uno podría instalarse en el Materno Infantil), con lo que se cubrirían con garantías las necesidades de los tratamientos radioterápicos a la población asignada al Hospital Regional.

El inicio de las obras para la instalación del tercer acelerador del centro se produce tras la puesta en marcha, hace unos días, del segundo, cuyas obras empezaron en marzo de este año y que, tras los trabajos y pruebas de aceptación, ya está funcionando a pleno rendimiento para los tratamientos de los pacientes oncológicos.

La obra de ejecución del búnker durará unos dos meses y, una vez acabe, habrá que esperar tres meses para su instalación y para las pruebas pertinentes que evalúan que el funcionamiento es el correcto y que la radiación es segura. Estas verificaciones, fundamentales para el uso del acelerador lineal, las realizará la unidad de gestión clínica de radiofísica hospitalaria, que vela por la seguridad de los haces de irradiación emitidos, y cuyo jefe es Pedro Galán.

Para la instalación del tercer acelerador lineal del Hospital Regional -que sustituye a otro existente- es necesario reformar el búnker, cuyo coste asciende a 190.000 euros. Estas obras consisten en la instalación de revestimientos en paramentos verticales de alta resistencia a golpes, de fácil limpieza y de suelo tipo vinílico continuo y no conductivo.

Una vez terminen la obra y se lleven a cabo la instalación y las pruebas de verificación, el centro hospitalario contará con tres equipos de alta gama para la realización de tratamientos de radioterapia para enfermedades oncológicas. El jefe de servicio de oncología radioterápica, Ismael Herruzo, ha puesto de manifiesto que estos nuevos equipos «permitirán también aumentar la precisión de los tratamientos a niveles milimétricos, mejorar el control de la enfermedad, la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes, con disminución de la posibilidad de desarrollo de efectos sobre los tejidos vecinos al tumor, intrínsecos al propio tratamiento».

El doctor Herruzo han destacado que con el nuevo equipo se harán técnicas de intensidad modulada de dosis (IMRT), con radioterapia guiada por imagen (IGRT), que permite controlar la posición del tumor durante la irradiación mediante equipos de imagen guiada que adquieren la imagen con la misma unidad de tratamiento durante la realización del mismo logrando llegar a máximos niveles de exactitud y precisión.

La radioterapia es un pilar fundamental en el tratamiento del cáncer. A lo largo de su evolución, seis de cada diez pacientes oncológicos se van a beneficiar de este tratamiento. La evolución tecnológica actual permite disponer de un conjunto de técnicas y procedimientos de alta precisión capaces de proporcionar mejor control local del tumor, menor toxicidad y mayor supervivencia en muchas situaciones clínicas.

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