Expertos alertan del riesgo del exceso de fármacos que toman los ancianos

Mesa inaugural de la jornada organizada por la Cátedra Orpea. /Migue Fernández
Mesa inaugural de la jornada organizada por la Cátedra Orpea. / Migue Fernández

El presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología defiende el beneficio de dar una atención integral a las personas mayores

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Las medicinas cumplen un papel determinante a la hora de curar o aliviar una dolencia, pero tomarlas en exceso o de forma incorrecta representa un riesgo para la salud. Ese es uno de los problemas que sufren muchos ancianos, que tienen prescrito un elevado número de medicamentos que, en ocasiones, les provocan efectos secundarios o interacciones, manifestó a este periódico el presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, José Antonio López Trigo. A su juicio, no se está dando una atención integral a las personas mayores.

López Trigo participó ayer en el Colegio de Médicos de Málaga en una jornada organizada por la Cátedra Orpea, centrada en el abordaje multifactorial de los principales problemas del anciano. «Tenemos una medicina de primerísimo nivel, pero muy organizativa. El cardiólogo manda un tratamiento, el neumólogo otro y el oculista otro más. Al final, el anciano acaba tomando 18 pastillas al día», señaló el presidente de los geriatras y gerontólogos españoles, que indicó que hay un exceso de medicación de las personas mayores, lo que crea interacciones entre unos fármacos y otros. En ese sentido, este experto en patologías de la tercera edad subrayó que distintos estudios revelan que al menos el 25 por ciento de los ancianos que son atendidas en las urgencias de un hospital guarda relación directa con la toma de fármacos, bien por efectos secundarios, bien por interacciones.

La Cátedra Orpea celebra una jornada sobre el abordaje multifactorial del anciano

El 25% de las atenciones a personas mayores en urgencias son por el efecto de las medicinas

La directora Sanitaria de Orpea, Victoria Pérez, que participó en la inauguración de la jornada, dijo a SUR que hay ancianos que soportan una carga de pluripatologías que suele ir asociada a una polimedicación. El hecho de ingerir tantas medicinas se convierte a veces en un problema por los efectos adversos de los fármacos. «Los pacientes se cansan, no siguen bien los tratamientos y entonces y vuelve a ir al médico. El neurólogo les receta una cosa, el urólogo otra y el otorrino otra. Por eso, es conveniente que haya un geriatra, un médico de medicina interna o un médico de familia que aúne esos tratamientos y que diga lo que es necesario y lo que no», aseveró Victoria Pérez.

La jornada de Orpea estuvo dirigida a profesionales sanitarios: médicos, psicólogos, psiquiatras y enfermeros, entre otros. «Nuestro objetivo es que haya una asistencia multidisciplinar», precisó Victoria Pérez. Esta experta señaló que la Cátedra Orpea, que empezó en 2017 en Madrid, se dedica a la formación, la investigación y la innovación. La finalidad con la que se creó la cátedra fue dar una atención integral e individualizada al anciano y hacer realidad una medicina personalizada y de calidad en los pacientes de la tercera edad. Orpea lleva dos años organizando encuentros entre los profesionales. En el de ayer en Málaga se debatió sobre el riesgo o el beneficio de la anticoagulación en el anciano frágil y la demencia frontotemporal: abordaje diagnóstico y terapéutico, entre otros temas.