Un estudio del Ibima de Málaga relaciona la obesidad con la ansiedad y la depresión

Un estudio del Ibima de Málaga relaciona la obesidad con la ansiedad y la depresión

El trabajo lo han llevado a cabo investigadores de los hospitales Regional y Clínico Universitario

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

La obesidad guarda relación con la aparición de la ansiedad y la depresión. Así se ha puesto de manifiesto en un estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima) que trabajan en los servicios de endocrinología y nutrición de los hospitales Regional y Clínico, con la colaboración de una psiquiatra del Regional. Este estudio novedoso ha sido publicado en la revista 'Scientific Reports', perteneciente al grupo 'Nature'. La investigación incide en el papel de los mecanismos biológicos subyacentes a la relación entre obesidad y trastorno mental. La publicación pone de manifiesto la existencia de una posible relación entre los factores inflamatorios del tejido adiposo humano y algunos tipos de enfermedades mentales (ansiedad y depresión). En el estudio se ha analizado personas obesas y no obesas.

El proyecto está liderado por Rajaa El Bekay, investigadora del grupo de investigación endocrinología y nutrición, obesidad y diabetes, al frente del que se encuentra Gabriel Olveira como investigador responsable. Este trabajo también ha contado con la participación de Lucía Pérez Costillas, médica especialista del área de psiquiatría del Hospital Regional.

El equipo de investigación se basó en un estudio observacional de muestras de tejido adiposo, tanto subcutáneo como visceral, procedentes de pacientes obesos y no obesos, a quienes se les diagnosticó ansiedad o trastornos del estado de ánimo, analizándose algunas moléculas inflamatorias implicadas en este proceso. La obesidad, pese a estar normalmente relacionada a enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina, también ha sido identificada como un mediador importante en la relación con enfermedades mentales.

En torno al 35 por ciento de los obesos padecen, además, algún tipo de enfermedad mental, un porcentaje que ambas investigadoras consideran «bastante alto» y que llevan a pensar en estrategias para encontrar posibles dianas de diagnóstico y tratamiento precoces. El Bekay y Pérez Costillas apuestan por la identificación de biomarcadores que ayuden a diagnosticar y prevenir la aparición de la enfermedad mental actuando en el comienzo de la obesidad, así como la posibilidad de revertirla para servir como herramienta de diagnóstico precoz que contribuiría a la toma de decisiones en relación a la prescripción o no de un tratamiento preventivo a personas problemas de obesidad y metabólicos.

 

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