Recoger sin parar: el 'plogging' llega a España

Corredores pertrechados con bolsas combinan deporte y ecologismo para limpiar la naturaleza

Recoger sin parar: el 'plogging' llega a España
ANTONIO CORBILLÓN

El mundo de las redes sociales ha sublimado el poder de influencia de un solo individuo. Y más cuando es sueco. Con solo 15 años, Greta Thunberg decidió hacer novillos en su colegio de Estocolmo y sentarse ante la puerta del Parlamento para reclamar su cuota de futuro en un planeta en extinción. Hoy encabeza un movimiento mundial adolescente que tuvo su puesta de largo el 15 de marzo con marchas ecologistas juveniles por todo el globo.

Más lenta ha sido la eclosión internacional de otro sueco con ínfulas ambientalistas. A Erik Ahlström le encanta descubrir el mundo a golpe de pedal. Pero su afición por la bicicleta le permitió conocer un paisaje cercano a Estocolmo lleno de basuras. «Los mismos desperdicios podían permanecer en la carretera durante varias semanas sin que nadie los recogiera. Así que empecé a hacerlo yo», contaba a mediados de 2017.

Aún no lo sabía, pero Ahlström estaba poniendo los cimientos del 'plogging'. Este neologismo es la fusión de 'jogging' (trotar, correr) y la palabra sueca 'plocka upp' (recoger). Apenas año y medio después de que Erik comenzara a cargar desechos sobre su bici, al menos 25.000 personas de cuarenta países practican deporte cada día con un nuevo elemento en su indumentaria: una o varias bolsas para recoger basuras.

«Vamos a contactar con piragüistas y ciclistas para que se sumen»

Esta práctica se fue extendiendo por el resto de Escandinavia. Después dio el salto a Escocia y Francia. El primer evento global se realizó en Austria en 2018, a cargo del movimiento mundial Plogging World. Hoy se registra actividad desde Australia a Tailandia, pasando por toda Europa, Norteamérica y media África.

En España hubo un primer lanzamiento en Ibiza el pasado mes de febrero. Con ayuda del Consell de la isla e Ibiza Sostenible, se organizaron batidas por sus famosas rutas senderistas junto al mar. El objetivo era ir preparando la temporada de buen tiempo con las zonas comunes más libres de restos, envases y hasta colillas.

No solo para corredores

Pero los primeros grupos organizados se han implantado en Alicante y Barcelona. Eduar Reyes Olivares es un habitual corredor por las playas levantinas. Junto a su grupo de entrenamiento, estaba harto de ver la arena y alrededores llenos de bazofia. «Empezamos a recoger restos abandonados por nuestra cuenta. Hasta que leí que lo que hacíamos ya tenía un nombre», explica este joven venezolano afincado en España.

Reyes Olivares decidió aplicar su formación de periodista y experto en marketing en redes sociales para extender esta práctica. Es el impulsor de Plogging España. En realidad, la autoría de estas batidas de limpieza habría que asignársela al movimiento ecologista. Desde hace años, grupos de Greenpeace, Ecologistas en Acción, WWF o colectivos locales de cualquier lugar 'peinan' parques, bosques o entornos de ríos durante los fines de semana para adecentar lo que otros abandonan el resto de la semana. Hace un mes, el modelo Jon Kortajarena participó en la limpieza de la playa vizcaína de Ereaga de la mano de la campaña de Greenpeace 'Maldito Plástico'. Su anuncio en las redes atrajo a cientos de personas que le acompañaron.

«También hacemos salidas al campo y a las playas en colaboración con centros escolares –informa Eduar Reyes–. No se trata de ponernos medallas, sino de lograr que llegue cada vez a más gente». Además de ampliar su red de ayuntamientos y entidades colaboradoras, Plogging España está buscando acólitos que faciliten a los practicantes bolsas biodegradables.

¿Deporte o ecología?

Deporte o compromiso.
Ambas cosas. Dicen los expertos que agacharse y levantarse permite gastar 288 calorías en media hora, además del trabajo específico de abdominales y dorsales
En España.
Hay grupos organizados en Alicante y Barcelona. Y colectivos incipientes en otras capitales, con especial incidencia en áreas de veraneo

Es una opción para corredores a los que les importa poco que esta acción comprometida afecte a sus ritmos de carrera. Dicen los expertos que, además de contribuir al mantenimiento de la naturaleza, lo que se pierde frente al crono se gana en quema de grasas. Según la aplicación para móvil Lifesum, que permite crear un perfil y rastrear la actividad de cada 'plogger', las abdominales y sentadillas «te ayudarán a quemar las calorías extra». Calcula que un usuario se deshace de 288 calorías en 30 minutos de carrera y recogida. A todos se les recomienda que añadan a su atuendo unos guantes.

Con el tiempo, la propuesta se está ampliando con nuevas variantes. Sus mentores intentan hacerla llegar a grupos de campistas y senderistas, en una versión lejos de los cronómetros de los corredores y que algunos llaman 'slow plogging' (plogging suave). Las posibilidades son aún más amplias. Hay muchos deportes cuya práctica exige un permanente contacto con la naturaleza. Y eso significa inevitablemente sortear restos de la huella ecológica humana sobre el planeta. «Estamos contactando con grupos de piragüistas, kayak o ciclistas para que se sumen a esta cultura», anuncia Reyes Olivares. El 27 de abril, el evento global de Plogging World le pondrá el termómetro a este compromiso tan doméstico.