Juan de Vicente: «No podemos dejar la educación sexual de los hijos a las redes sociales»

José Luis Arbeo, Francisco Javier Lebrón y Juan de Vicente Abad, ayer en la presentación./MIGUE FERNÁNDEZ
José Luis Arbeo, Francisco Javier Lebrón y Juan de Vicente Abad, ayer en la presentación. / MIGUE FERNÁNDEZ

El orientador colabora con el programa 'Aprendemos juntos' de BBVA, en el que aborda la resolución de conflictos entre adolescentes

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

El orientador Juan de Vicente Abad ejerce en el instituto Miguel Catalán, de Coslada, donde aborda diferentes perspectivas con los adolescentes, pero en el innovador proyecto 'Aprendemos juntos', que ha puesto en marcha la entidad financiera BBVA, se dedica específicamente al apartado de resolución de conflictos, una experiencia que se puede apreciar en redes sociales y en la plataforma del banco, donde éste y otros muchos vídeos educativos, le han hecho alzarse al programa con el número uno de Youtube España de visionados, en concreto 500 millones.

De Vicente Abad es uno de los profesionales escogidos de relevancia nacional y mundial por el programa y su coordinador José Luis Arbeo, que tiene el objeto de expandir el conocimiento educativo de expertos tales como la periodista Eva Millet, el educador y escritor británico Ken Robinson, el profesor y escritor Victor Küppers, así como el citado psicólogo, ganador del Premio al Docente más Innovador de España en el Certamen D+I (2016). Son muchas las cuestiones por las que abordarle, pero puesto que el proyecto que ha dirigido se ha centrado en cómo gestionar conflictos entre los jóvenes, la pregunta es obligada para Juan de Vicente Abad.

¿Cuáles son los conflictos más comunes entre los adolescentes? «Son sobre todo los rumores, las exclusiones, las difamaciones, en general elementos de este tipo, que se ven agrandados por las redes sociales;ya que las redes sociales tienen un efecto permanente», explica. Antes, en el acoso escolar la definición más técnica era que debía haber reiteración, pero ahora, cuando se sube a las redes, ya queda de una manera permanente; de modo que el uso de las redes para hablar mal de otros, para difamar, desprestigiar, para hacer daño, son los problemas principales de los centros educativos, puntualiza.

Uno de los asuntos que más preocupa a la sociedad española en los últimos tiempos es el fenómeno ocurrido con las manadas de Pamplona, Manresa o Cambrils, que son las más conocidas, aunque ha habido otras con menos trascendencia.¿Por qué actúan así los jóvenes, en grupo, abusando y/o violando de forma grupal? De Vicente Abad subraya que la pornografía está dando unos modelos muy negativos, y está dando a pensar a los adolescentes que esa es la sexualidad normal. De estos temas, puntualiza, hay que hablar en las escuelas, «no puede ser, no podemos dejar nuestros hijos en manos de las redes sociales, tenemos que hablar de sexualidad y de relaciones sexuales, hay que tratarlo en las familias y en las escuelas». En esta línea, el orientador asegura que si se pierde este espacio «el único espacio que tienen formativo los adolescentes es el vídeo, la pornografía, y hablándolo, tratándolo se pueden evitar este tipo de conductas porque creo que es la escuela tiene que abordar los asuntos importantes y no rehuir de este tipo de cuestiones».

Hay un hecho y es que cuando se les pregunta a los que abusan y violan en grupo no tienen sentimiento de culpa. ¿Por qué? «Actúan como si fuese lo más normal del mundo, con lo cual no tienen en cuenta de que eso es intimidatorio, nunca han podido entender el punto de vista de una mujer, o de cómo se puede sentir una chica rodeada de cinco personas;es una falta de conciencia alucinante», explica.

¿Cómo se pueden resolver los conflictos en el instituto?

Para Juan de Vicente, «hay muchos colegios con una visión muy punitiva del conflicto, osea de actuar cuando ya ha ocurrido y se ponen pocos instrumentos para abordar los conflictos de una manera preventiva, y si a eso sumamos, que hoy día muchos conflictos ocurren en el espacio virtual o fuera del centro, es verdad que muchos centros no los abordan;pero afectan a las personas y deben ser abordados en las escuelas». A juicio de este orientador,. un conflicto es una oportunidad para tratar una situación y cree que al no hacerlo se desaprovecha la oportunidad de trabajar de una manera eficaz y de aprender a resolver una situación. «Es una obligación de las familias y de los centros educativos abordar los problemas y hacer de ellos un motivo de aprendizaje, porque se pueden resolver», matiza.

Pero, ¿cómo se pueden resolver los conflictos en el colegio?«Para empezar, hablándolos, y tener la oportunidad y el tiempo para ver lo que pasa;muchas veces los adultos no dedicamos el tiempo necesario para poder hablar de lo que pasa. Cuando en una clase, sin que pase nada, dedicamos una hora a la tutoría a sentarnos en círculo y poder hablar de cómo estamos, esa es la mejor manera de prevenir posibles conflictos».