Los guardianes de la tierra y el mar

Muestra de basura retirada del océano en la conocida como la Gran Mancha de Basura del Pacífico. /Efe
Muestra de basura retirada del océano en la conocida como la Gran Mancha de Basura del Pacífico. / Efe

Colectivos de la sociedad civil alertan de la necesidad de incidir en la educación medioambiental para proteger la naturaleza

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

«Vamos a mucho peor». Gemma Infante lo tiene claro. Desde hace años se sumerge en las aguas mediterráneas para disfrutar del paisaje. Pero cada vez encuentra «más plástico y más plomo». Más bolsas y más restos de los anzuelos que usan los pescadores. «Nos falta mucha educación. No nos damos cuenta de lo que estamos haciendo con el planeta, en este caso con los mares», añade Infante, miembro del club de buceo Eco Dive de Rincón de la Victoria (Málaga). «Es raro que un día cualquiera no veas a alguien tirar cualquier cosa por la ventanilla del coche. Hay que tomar conciencia del impacto que estamos provocando en el medio ambiente», añade María Llorente.

Esta ingeniera forestal, con sus compañeras de la asociación triECO de educación ambiental, realizaron una acción en colaboración con Libera -un proyecto de Ecoembes en alianza con SEO/BirdLife- para limpiar una zona del río Manzanares a su paso por El Pardo (Madrid). En la pequeña zona que tenían asignada sacaron más de 70 kilos de 'basuraleza', los restos que el ser humano deja en el medio ambiente. Lo que triECO recogió fue basura de lo más común: latas y bolsas. «Necesitamos más educación -insiste Llorente-. Pequeñas acciones que actúen como semillas, para que al final crezca esa conciencia».

Serafín González bien sabe de la necesidad de que mejoren los conocimientos ecológicos en la sociedad. El presidente de la Sociedade Galega de Historia Natural ya no se sorprende de los restos que las batidas de recuperación sacan de la Veiga de Gamareite, una zona de 16 hectáreas en la antigua laguna de Antela (Orense). En los últimos años han sacado entre 50 y 60 toneladas de residuos, sobre todo plásticos. «Y 58 neumáticos y electrodomésticos.», enumera. En la última operación, que se desarrolló entre diciembre y abril, sacaron entre cuatro y cinco toneladas de plásticos.

«Cualquier buceador que se mete en el agua, se encuentra basura. Siempre. Vamos recogiéndola. Es horrible», se lamenta Infante. Ella, junto a otros veinte buceadores voluntarios, se sumergirán en las aguas malacitanas de Torrox para limpiar el fondo marino el próximo 16 de junio, en la segunda edición de '1m2 por la naturaleza', la gran recogida colaborativa nacional para liberar de basura la naturaleza. En su primera edición, congregó a cerca de 5.000 personas y se logró recoger más de 30 toneladas de basura en 48 provincias. En total, se organizaron por España más de 175 batidas en senderos, playas riberas y puntos de gran valor ecológico como el Parque Nacional Sierra de Guadarrama (Madrid), el Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres), el Parque Dunar de Matalascañas (Huelva) o el Parque Natural de L'Albufera (Valencia).

«La 'basuraleza' se ha convertido en un problema medioambiental de una dimensión abrumadora. Con '1m2 por la naturaleza' queremos demostrar cómo, con la colaboración de ciudadanos, administraciones públicas y empresas, podemos liberar de basura nuestros espacios naturales. Estamos convencidos de que generando concienciación entre las sociedad y favoreciendo la movilización ciudadana, lograremos encontrar una solución», añade el consejero delegado de Ecoembes, Óscar Martín. «Es necesario librar de basura la naturaleza y que nuestros vecinos vean los rincones que tenemos», apunta, por su parte, Juan Antonio Santos, licenciado en Ciencias Ambientales y colaborador de la Asociación de Voluntarios de Ayuda a la Naturaleza en Fuerteventura. «Nuestro objetivo es que la gente conozca la isla, sus particularidades y que tomen conciencia de que hay que mantener el entorno que nos rodea», concluye.

 

Fotos

Vídeos