Los profesores reclaman menos alumnos por clase y más formación de alta calidad

Una maestra da clase. /Archivo
Una maestra da clase. / Archivo

El informe Talis de la OCDE alerta de la elevada edad de los docentes de la ESO y destaca que se ha reducido la brecha de género en este colectivo

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La elevada edad del profesorado, la petición de menos niños por clase y de más formación o el bajo uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son algunas de las conclusiones de la sección española del informe Talis 2018 que ha elaborado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde se ha cuestionado a los docentes y directores de 45 países sobre el trabajo que realizan.

El estudio revela que la edad media de los docentes (unos 240.000) de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) es de 46 años. Solo son dos años más que la media de los Estados analizados, pero el problema está en la tendencia. La proporción de profesores de 50 años o más ha aumentado siete puntos desde 2008, cuando se realizó el primer sondeo. Ahora ya son el 36% de los docentes, lo que implica que España «tendrá que renovar» a cuatro de cada diez maestros en la próxima década. Una situación que recuerda a la de los profesionales sanitarios: entre la falta de oferta de plazas y las jubilaciones, todavía faltarán muchos años para recuperar todas las vacantes en el sector público.

En cuanto a los directores, cuentan de media con 50 años y siete años de experiencia laboral, tres años menos que la media. La mitad son mujeres, aunque son trece puntos menos que las que son profesoras, unas cifras algo mejores que el conjunto de los países. El estudio reconoce que en la última década, «la proporción de profesoras en España ha crecido en cinco puntos», uno de los mayores incrementos recogidos en Talis. En esta radiografía docente, uno de cada cuatro docentes trabajan en escuelas donde al menos el 10% de los estudiantes tienen origen migrante.

El estudio de la OCDE también les pregunta a los profesores qué harían si tuvieran la oportunidad de incrementar el presupuesto educativo. El caso español tiene sus particularidades. Coinciden con sus colegas del resto del mundo en que la principal reclamación es reducir el tamaño de las clases con la contratación de más personal, aunque con mucho más énfasis: 65% en el global y un 85% en el caso de los docentes de ESO. La segunda petición de los Estados de la OCDE es el incremento salarial (64%); sin embargo, menos de la mitad de los profesores españoles apuestan por este asunto.

Además de las clases, las otras «dos áreas de mayor prioridad» son ofrecer formación continúa de alta calidad (65%) y apoyar a los estudiantes con necesidades educativas especiales (63%). Además, confiesan que es una de las áreas que más formación necesitan. Y el 25% de los directores afirman que la calidad de la enseñanza en su centro «se ve mermada» por la falta de personal competente para enseñar a estos alumnos.

Por otra parte, en España, hay un bajo uso de las TIC: el 38% de los docentes lo usa, 18 puntos menos que la media. Al mismo tiempo, solo el 36% de los docentes se sentía preparado para el uso de estas herramientas en la enseñanza cuando terminaron sus estudios. Una cifra inferior a la de los países de nuestro entorno.

Calificaciones con comentarios

Una de las curiosidades del informe Talis 2018 es que los profesores españoles ofrecen sus calificaciones con comentarios por escrito para sus alumnos. Es una práctica que realiza el 82% de los docentes, mientras que sus colegas de los países de la OCDE solo lo hacen en un 58%. Además, es una práctica que va en aumento: ha subido doce puntos en el último lustro.