Humanizar la tecnología

De izda. a dcha., Antonio Manuel Pérez, Carmen Santiago, María Jesús Maese, Francisco Miguel Toro, Darío Gómez y María Pérez. /Migue Fernández
De izda. a dcha., Antonio Manuel Pérez, Carmen Santiago, María Jesús Maese, Francisco Miguel Toro, Darío Gómez y María Pérez. / Migue Fernández

El IES Pablo Picasso de la capital pone en marcha una asesoría en la que sus alumnos prestan ayuda a personas que tienen problemas en competencias digitales

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Mercedes no podía borrar fotos y documentos y el móvil ya le iba muy lento. María Teresa tenía problemas para desbloquear su teléfono y no sabía cómo activar los datos móviles. María tenía que llamar a su hija para cualquier consulta. Joaquín, aunque se maneja en redes sociales, ha aprendido cosas nuevas. Son algunos de los usuarios de la Asesoría Digital Activa (ADA) que ha comenzado a prestar servicios en el IES Pablo Picasso de la capital. Ha sido el único proyecto de la provincia de Málaga que ha conseguido financiación de la Fundación Bankia y FP Empresa en su convocatoria de Ayudas Dualiza.

ADA ya cuenta con medio centenar de usuarios, de un perfil variado, aunque son mayoría las personas mayores, sobre todo mujeres. Cada uno de los usuarios tiene a su propio alumno mentor, que le ayudará en esta tarea de reducir o acortar la denominada brecha digital. Además, el proyecto adquiere una dimensión social, pues hay un trato cercano, personal, entre el usuario y el alumno, lo que contribuye a humanizar la tecnología. Por esto, María Teresa Barco solo tiene palabras amables para Francisco Miguel y Álvaro, sus alumnos mentores: «Son magníficas personas, muy educados y atentos, me han proporcionado una gran ayuda y al terminar la clase práctica nos hicimos un 'selfie' de recuerdo», explica la señora, que vive en el centro pero no ha dudado en acudir al instituto de Nueva Málaga en cuanto supo de esta iniciativa.

Darío Gómez y María Pérez, en una sesión de tutoría.
Darío Gómez y María Pérez, en una sesión de tutoría. / Migue Fernández

Isabel Hermoso Lorente, vicedirectora y coordinadora de FP, explica que la idea de este proyecto surgió del trabajo de los estudiantes de este ciclo, Sistemas microinformáticos y redes, en empresas del entorno. Es un ciclo que se imparte en la modalidad dual, por lo que los estudiantes tienen un contacto directo con empresas del sector. «Una de las cuestiones que nos comentaban es que muchas personas acuden a las tiendas en busca de ayuda porque no saben utilizar determinadas aplicaciones, problemas sencillos pero que demuestran la brecha digital que existe respecto a las nuevas tecnologías». Presentaron el proyecto a la convocatoria de Ayudas Dualiza, de la Fundación Bankia y FP Empresa, y resultó aprobado, el único en Málaga de un total de ocho para toda Andalucía. La directora del Pablo Picasso, Reyes López, habla de un proyecto «ilusionante», con el que tratan de llevar a la sociedad y a su entorno el conocimiento que se genera en sus aulas.

El servicio cuenta ya con 50 usuarios, a los que se ha asignado un estudiante mentor que les resuelve las dudas más frecuentes

Con el dinero conseguido han montado dos bancos para la reparación de móviles, han comprado materiales, una línea de teléfono para atender las llamadas (el 677910773) y han financiado la formación específica del alumnado. Cuentan ya con 50 personas en el programa, que tienen la atención personalizada de los estudiantes del ciclo, 30 de primer curso y 20 de segundo. Después de estas primeras sesiones de trabajo, en las que ya se han resuelto muchas dudas, el objetivo es «seguir avanzando» en el manejo de los móviles y todas sus aplicaciones, para lo que irán planteando 'deberes' a los usuarios para que los resuelvan en casa antes de acudir a las sesiones semanales en el instituto, en principio una, donde recibirán la ayuda necesaria.

Mercedes Pozo vive en la zona de Cruz de Humilladero y conoció este servicio por una amiga. Con 74 años, utiliza el móvil para jugar al sudoku, hablar o enviar mensajes. Pero llega un momento en el que «va muy lento, tengo muchos vídeos o fotos y no sabía borrarlos». Como vive sola, el móvil es una herramienta para estar conectada con sus hijos, que viven en Málaga y Madrid. «Ha sido de gran ayuda» esta experiencia, afirma. Guillermo Oswaldo Cepeda y Fernando Madrid han sido sus alumnos mentores. «Venía con los problemas habituales de personas sin destreza en el manejo del móvil», recuerda Guillermo Oswaldo. Le ayudó, por ejemplo, a liberar espacio o a colocar la foto familiar como fondo de pantalla. También le han cambiado el tamaño de los textos y le han puesto los contactos de emergencias, añade Fernando.

Desde el centro de la ciudad ha acudido a este servicio María Teresa Barco, que lo conoció a través de su hijo. «Para las personas con cierta edad la tecnología no es nuestro punto fuerte», reconoce esta profesora jubilada. Francisco Miguel Toro y Álvaro han sido sus mentores. «Han sido estupendos, muy educados y atentos», afirma. Gracias a ellos ha conocido nuevas aplicaciones, sabe ya bloquear y desbloquear el móvil «sin tener que llamar a mis hijos para que me ayuden», ha aprendido a enviar audios y vídeos y ya se atreve con redes sociales como Facebook o Instragram. «Tampoco sabía cómo descargar los vídeos o fotos y pasarlos al ordenador; ha sido una experiencia muy gratificante, con ganas de continuar», dice. Y anima a todas las personas que tengan «estos pequeños problemas» a acudir al servicio. «Felicito a las personas que han tenido esta idea y la han puesto en práctica; soy voluntaria en el Teléfono de la Esperanza y acostumbrada a ayudar a los demás, por lo que es una satisfacción ver que a mí también me pueden ayudar; no hay mayor satisfacción que ayudar y sentirnos necesarios», dice esta profesora jubilada, de 73 años.

Ganas de aprender

Francisco Miguel Toro califica a María Teresa de «encantadora» y destaca «su ilusión y ganas de aprender». Y recuerda que lo que más le sorprendió fue aprender a bloquear o desbloquear con la huella digital. Considera que esta primera charla «es un paso importante, pero en sucesivas sesiones conseguiremos que se manejen solos perfectamente».

Mohamed Mohamed es otro de los alumnos mentores. Asegura que para él ha sido una experiencia «increíble, deseando repetir, son personas que no tienen destrezas digitales, que necesitan la ayuda que nosotros podemos prestarles». Él ha ayudado a Isabel, una señora que no se manejaba bien con Whatsapp o que no sabía utilizar el correo electrónico.

La experiencia de Antonio Manuel Pérez Rubio ayudando a Joaquín Zorrilla ha sido «muy gratificante. Me gusta compartir mis conocimientos, sobre todo con personas que muestran interés». Joaquín conoció el programa por su hija, alumna del centro. Tiene experiencia, porque ha gestionado las redes sociales de la cofradía de la Humildad. Pero «siempre hay algo nuevo que aprender», y en su caso Antonio Manuel le ha enseñado, por ejemplo, el bloqueo de pantalla, o una opción muy interesante, la posibilidad de realizar llamadas de emergencia a número prefijados aunque el teléfono esté bloqueado.

María Pérez García y Darío Gómez son otra de las parejas. Para ella «todo son dudas» respecto al móvil: «a cada momento estoy llamando a mi hija. Ahora la molestaré menos», apunta, orgullosa de sus progresos de la mano de Darío, también satisfecho de poder ayudar y compartir sus conocimientos con María.