Castilla y León y Navarra, a la altura de Canadá y Corea

Un estudiante escribe en la pizarra de un colegio de Burgos. /
Un estudiante escribe en la pizarra de un colegio de Burgos.

Hasta nueve autonomías quedaron por encima de la media de la OCDE en las tres pruebas PISA

ALFONSO TORICESMadrid

Dos comunidades autónomas españolas, Castilla y León y Navarra, pueden alardear de tener unos resultados en las pruebas PISA equivalentes a los de los sistemas educativos más avanzados del mundo. Los alumnos castellano-leoneses, con 522 puntos en comprensión lectora y 519 en ciencias, se situaron en los exámenes de 2015 en la cúspide del ránking de los países de la OCDE y se codearon con los alumnos de países punteros como Canada o Finlandia. Algo similar ocurre con Navarra en matemáticas, que con 518 puntos superó a Canadá y se quedó a solo seis puntos de la segunda del listado, Corea.

De hecho, los resultados del PISA 2015 han sido muy buenos en hasta nueve autonomías, las dos anteriores y Madrid, Galicia, Aragón, Cantabria, Cataluña y Asturias, cuyos estudiantes de 15 años superaron la calificación media de los países de la OCDE en los tres exámenes. Todas mejoraron el papel de los escolares del conjunto de España, que también fue superado por los alumnos de Castilla-La Mancha, que sin embargo no alcanzaron la media de la organización intrnacional en matemáticas.

La otra cara de la moneda la presentan Murcia, Baleares, Canarias, Andalucía y Extremadura, que no lograron superar la media de calificaciones de la OCDE en ninguna de las pruebas y que estuvieron a la cola española en casi todas. Caso sintomático fue el del País Vasco. Hace tres años se colocó entre los mejores, con más calificación que la media de países avanzados en los tres exámenes, pero está vez no lo logró ni en ciencias ni en lectura y cosechó unos resultados muy por debajo del indicador de estatus social y cultural de sus alumnos y de su gasto educativo.

Los autonomías con peores resultados coinciden también con las que tienen mayor porcentaje de alumnos que han repetido uno o más cursos. Casi todos los casos abarca un 40% de sus estudiantes, proporción que aventaja a la media nacional en nueve puntos. De hecho, como destacan los mismos analistas de PISA, hasta un 50% de las variaciones de las calificaciones entre las autonomías españolas, que alcanzan entre 46 y 66 puntos (más de un curso escolar de desfase), hay que atribuirlas a las grandes diferencias en el estatus socio-cultural y económico que lastra o impulsa, según los casos, a sus escolares.