Los arqueólogos se preparan para el rescate urgente del barco fenicio de Mazarrón

Los arqueólogos se preparan para el rescate urgente del barco fenicio de Mazarrón

Los científicos creen que el pecio corre peligro debido a los temporales

MIGUEL RUBIOMurcia

La campaña arqueológica que comienza esta semana bajo las aguas de la playa de La Isla determinará el futuro inmediato del barco fenicio de Mazarrón (Murcia). De lo que se encuentren los científicos, dirigidos por el especialista en arquitectura naval antigua Carlos de Juan, cuando destapen el arca que contiene el pecio, dependerá qué pasos dar para la conservación de esta joya del patrimonio subacuático, descubierta en 1995. Pero los indicios que se manejan apuntan a que la nave, del siglo VII antes de Cristo, corre peligro y que su salvaguarda pasa por una operación urgente de rescate.

«Nos tememos lo peor, y debemos estar preparados», advierten desde el equipo de investigadores contratados por la Consejería de Cultura. La información de la que disponen señala que los temporales que azotaron el pasado invierno este punto de la costa afectaron a la solidez de la caja de protección en la que se custodia la nave. «La arena se retira del fondo y cabe la posibilidad de que el arca se desplome sobre el pecio». De confirmarse ese riesgo inminente, la recomendación de los técnicos será sacar del mar la embarcación cuanto antes, y así iniciar su restauración.

Supondría un cambio sustancial en el plan de trabajo que había diseñado la comisión de seguimiento del barco fenicio y que supeditaba la extracción de la embarcación a las obras de regeneración de la playa de La Isla, afectada por un cambio en las corrientes marinas, que tiene pendiente de acometer la Demarcación de Costas del Estado. El riesgo para el pecio obligaría a no poder esperar al inicio de este proyecto, que lleva años guardado en un despacho a la espera de presupuesto.

La campaña que dirige De Juan se prolongará durante quince días. Los científicos ultimaban ayer todos los permisos y organizaban la logística con vistas a realizar la primera inmersión el miércoles. Cuando acabe la misión, según los resultados, será el momento de tomar una decisión, algo que compete a la comisión de seguimiento, formada por expertos y políticos de las tres administraciones. Serán ellos los que acuerden o no la extracción urgente del pecio. No obstante, tanto el alcalde mazarronero, Gaspar Miras, como el concejal de Cultura, Ginés Campillo, ya han dado por hecho que habrá que sacar la nave. El regidor incluso anuncia que esos trabajos se iniciarán en septiembre.

En cualquier caso, el plan de rescate de emergencia ya está diseñado. Según el procedimiento establecido, la nave, de poco más de ocho metros de eslora, no se extraería de una sola pieza, sino que se desmontaría «siguiendo las líneas de fractura conocidas y las juntas arquitectónicas en las porciones más grandes posibles». Antes de su traslado a un laboratorio para su consolidación y restauración (se bajaran las instalaciones de Arquatec, en Cartagena), la madera se depositaría en una balsa de la planta desaladora de los regantes de Mazarrón, para permanecer durante un tiempo hasta quedar libre de sal.

Una de las incógnitas a resolver es dónde se expondrá la nave una vez restaurada. El Ayuntamiento quiere construir un museo en La Isla, pero todavía no cuenta con proyecto ni presupuesto. La importancia del pecio 'Mazarrón II' (los restos de otra barcaza de la misma época descubiertos en La Isla se exponen en el Arqua de Cartagena) no radica en su antigüedad, sino en su buen estado de conservación. «Es una joya porque atesora el saber tecnológico que traen los fenicios. Fue construida por artesanos locales de un punto muy próximo al hundimiento y servía para conectar espacios en las actividades de explotación minera», aclara Carlos de Juan.