El amor no es ciego

¿Puede funcionar una relación sentimental entre 'enemigos' políticos? Un estudio británico revela que el 22% de lasparejas 'millennials' rompe por incompatibilidad de idearios

Afinidad. Una pareja toma un café en un bar. /Óscar Carrascosa
Afinidad. Una pareja toma un café en un bar. / Óscar Carrascosa
IRMA CUESTA

Toda la vida creyendo que los polos opuestos se atraen para que ahora nos digan que lo más probable es que terminen por repelerse. Un equipo de investigadores británicos nos advierte, a través de un estudio que se acaba de publicar, que es muy complicado compartir cama con quien no coincide con uno en las creencias y opiniones básicas; una gran bolsa en la que la orientación política juega un papel primordial. Tanto es así que estos expertos sostienen que, en lugar de evitar en las primeras citas tocar temas espinosos como a qué partido vota o si sigue algún dogma religioso, es preferible abordarlos lo antes posible para, en caso de encontrar diferencias importantes, dejar de perder el tiempo en esa relación y buscar personas más afines con las que intentarlo.

La investigación, elaborada en Reino Unido por científicos de la Universidad de Liverpool por encargo de la web de citas eHarmony, analiza los factores que propician o descomponen las relaciones sentimentales y pone como ejemplo un interrogante: ¿cómo votó respecto al 'Brexit'? En opinión del doctor Eric Robinson, uno de los autores del estudio, aunque la pregunta puede provocar un incendio en lo que prometía ser un encuentro romántico, vale la pena descubrirlo lo antes posible. «Nuestras opiniones políticas comunican nuestros valores sociales más amplios y nuestra visión del mundo. Por esa razón, el estudio sugiere que los puntos de vista políticos opuestos pueden hacer que las relaciones fracasen», asegura el reputado psicólogo, que pone sobre la mesa un dato demoledor: el 22% de las parejas 'millennials' rompen por diferencias políticas. Esta conclusión sugiere que si la política juega un papel importante en la mayor parte de uniones sentimentales, entre las generaciones más jóvenes ese factor resulta aún más determinante, hasta el punto de resultar muchas veces definitivo.

«Discutir de economía, de los problemas ecológicos y de política exterior puede ayudar a construir una imagen más clara del intelecto y de los niveles de altruismo de alguien», afirma Robinson, quien invita a hacerlo convencido de que realizar una suerte de test socio-político en la primera cita puede ayudarnos a enfrentarnos a un posible amor con ciertas garantías.

Más allá del flechazo, la química y el amor a primera vista, estas voces autorizadas señalan que el buen funcionamiento de un matrimonio como el de la líder de Ciudadanos Inés Arrimadas y el nacionalista Xavier Cima es la excepción que confirma la regla. Y es que, si para alguien de a pie puede resultar difícil aparcar sus ideas para evitar entrar en guerra con su pareja, cuando esas convicciones constituyen los cimientos de una carrera profesional es casi imposible.

De la misma manera que el conflicto separatista catalán ya se ha llevado por delante más de una pareja –y familias, amistades, sociedades empresariales...–, los británicos acaban de descubrir que la respuesta del candidato o candidata a compartir la vida sobre la idea de decirle adiós a Europa puede ser determinante para que la relación prospere. «Preguntar a alguien cómo votó sobre el 'Brexit' en una primera cita podría causar problemas», admite Rachael Lloyd, portavoz de eHarmony.

«La hipótesis del emparejamiento por similitud suele funcionar» Alfredo Rodríguez Muñoz, psicólogo

«El enfrentamiento entre posturas feministas y tradicionales está causando estragos» juan josé zubieta, sociólogo

La web de citas, fundada en 1997 por Neil Clark Warren, un psicólogo convencido de que hay mejores maneras de encontrar el amor que fiarlo al destino, tiene sobre la mesa una encuesta con una conclusión rotunda. El voto del 'Brexit' llevó a nada menos que 1,6 millones de británicos a romper con su compañero de vida o a aparcar para siempre una relación romántica. Es lógico, por tanto, que la web de contactos haga un llamamiento a andarse con pies de plomo con el tema. Una de cada seis personas encuestadas reconoció que revelar su posicionamiento acerca del futuro de su país generó gravísimas tensiones en sus relaciones con amigos, familiares y colegas.

Las mentiras del amor

Alfredo Rodríguez Muñoz, profesor de Psicología de la Universidad Complutense, considera que las conclusiones del estudio británico son perfectamente extrapolables a España. Incluso va más allá y apuntala la idea de que la teoría de que los polos opuestos se atraen no se sustenta en la evidencia empírica. Es decir, que eso que nos han contado de que el amor lo puede todo es, básicamente, una mentira. «La mayoría de estudios en Psicología Social muestran cómo las parejas que se mantienen a lo largo del tiempo tienden a ser similares en inteligencia, atractivo físico, nivel educativo y estatus socioeconómico. Por lo tanto, un escenario en el que los valores fundamentales son muy distintos tiene pocas posibilidades de triunfo», asevera.

Dos jóvenes, una envuelta en la 'estelada' y otro en la bandera española, durante una manifestación estudiantil en Barcelona.
Dos jóvenes, una envuelta en la 'estelada' y otro en la bandera española, durante una manifestación estudiantil en Barcelona. / Efe

Puede que, en ocasiones, se defiendan en público posturas extremas o muy alejadas de las de la pareja pero, de puertas para adentro, los valores personales suele ser mucho más afines. «Puede haber divergencias públicas notorias que en la cotidianidad no sean tantas», sintetiza Rodríguez Muñoz. «Hay otro asunto a tener en cuenta que queda perfectamente explicado en ese refrán que dice: dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición. En ocasiones no se sabe qué es antes, si el huevo o la gallina. ¿Se hacen similares porque viven juntos o viven juntos porque son similares?», deja el especialista en el aire.

Pero no sólo eHarmony busca la fórmula perfecta para emparejar a sus clientes. Otra empresa del mismo ramo, la catalana Coincidence, confiesa que de un tiempo a esta parte les preguntan más sobre la ideología y opiniones políticas de los posibles candidatos porque son aspectos que, en algunos casos, se han vuelto rasgos identificativos de la personalidad.

Para el sociólogo Juan José Zubieta, puede que actualmente se dé a este asunto más importancia que nunca, pero desde luego no es nuevo. Las relaciones son siempre complicadas, dice, cuando la sociedad se enroca en posiciones ideológicas extremas y cuando las personas se olvidan del respeto y de la oportuna prudencia en el intercambio de opiniones. «En España ocurrió con la Guerra Civil y en los años en los que ETA sembró de conflictos pueblos, familias, parejas, grupos de amigos... Hoy, más allá de separatismo, está causando estragos el radical enfrentamiento entre algunas posturas feministas y otras que se orientan por una mentalidad tradicional-conservadora». Por suerte, agrega, aunque hay personas muy politizadas, parejas y familias en las que la actualidad política se vive con mucha intensidad, estos individuos constituyen una minoría. Por eso, porque son pocos pero existen, siempre será mejor saberlo cuanto antes. Mejor en una primera cita.

En corto

Los estragos del 'Brexit'.
Las diferencias sobre el acuñado como 'voto Brexit' han llevado a 1,6 millones de británicos a romper con su compañero sentimental o a aparcar para siempre una incipiente relación romántica.
Desistir a la primera.
Los expertos apuntan a que la percepción tan en boga actualmente de que la persona que tienes ante ti como candidato a convertirse en el amor de tu vida se puede reemplazar sin problema en solo unos meses, ayuda a desistir a la más mínima contrariedad. «No sólo ocurre con una pareja o en las relaciones románticas... También con los amigos», afirma el psicólogo Alfredo Rodríguez Muñoz
88%
es el porcentaje de compatibilidad que se establece entre dos personas cuando el descarte se efectúa a partir de las cosas que cada uno odia. Eso es lo que defiende Hater, la primera aplicación para encontrar pareja que empareja a sus clientes en función de los odios comunes y no de las preferencias o aficiones. Los responsables de este novedoso portal están convencidos de que esa es la mejor manera de que los 'singles' en búsqueda encuentren una pareja con futuro.