Los cinco trucos que nadie te ha contado para tomar la caña perfecta

El marbellí Adrián de la Rosa, campeón andaluz de tiraje de cerveza, explica los pasos que hay que seguir para consumir esta popular bebida con todo su sabor

Los cinco trucos que nadie te ha contado para tomar la caña perfecta
NIEVES CASTROMarbella

Ahora que se acerca el verano apetece más que nunca tomarse una buena caña con su tapa. Ya sea de lata, botellín o grifo, el campeón andaluz de tiraje de cerveza, el marbellí Adrián de la Rosa, advierte de que, independientemente del tipo y la marca por la que nos decantemos, la diferencia entre saborear una caña perfecta y otra mediocre radica en la técnica de servicio. Y para ello, hay que tener en cuenta cinco pasos:

Según este experto cervercero si hemos seguido los cinco pasos a rajatabla debemos observar un giste formado por tres capas. Una superior de burbujas gruesas, como mucho de un centímetro, otra central más ancha, que es propiamente la crema de la espuma, y la tercera capa inferior será una nebulosa de espuma formada por las burbujas finas que quedan atrapadas por la densidad de la capa de crema.

Gracias a esta formación conseguiremos que la cerveza no se oxide y que no pierda la carbonatación original con la que viene de fábrica. ¿Resultado? «Nuestro paladar saboreará una caña con una crema densa y cremosa, y con todas sus características. Si la tiramos mal, vamos a crear una espuma muy volatil, que va a durar muy poco, y la cerveza no va a estar buena. La espuma es la clave entre tomarse una buena cerveza o una mala», explica De la Rosa, que este martes competirá en Madrid por convertirse en el campeón nacional de tiraje.

El marbellí, que lleva 14 años ligado al mundo de la hostelería como camarero, es consciente de los pecados capitales que se cometen en el gremio a la hora de servir una caña. Y es que «tirar una buena cerveza lleva su tiempo». Al margen de los cinco pasos es importante vigilar cuestiones como la temperatura de servicio que marca cada maestro cervecero. Y no vale hacer trampas: prohibido queda congelar las copas. «Los vasos congelados son un error total, la copa cogerá olores y sabores de la misma cámara y nos tomaremos un producto sin el sabor que tiene que tener», explica mientras tira una caña en la barra del chiringuito Aquí te quiero ver, donde trabaja. ¿Hay algún otro pecado mortal?, le preguntamos. Sube la cabeza y responde: «Sí, dejarse una cerveza a medias».

 

Fotos

Vídeos