Jorge Bucay: «Ser feliz es una obligación para el ser humano y no un derecho»

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El psicoterapeuta y escritor argentino destaca en Málaga la labor que desempeña la familia en la educación de los hijos y en la vida

MARIVÍ MORILLA

A las cuatro y media de la tarde los primeros asistentes se empezaron a agolpar a las puertas del Auditorio Edgar Neville de la Diputación de Málaga. La cita la tenían marcada en el calendario desde el pasado lunes, cuando la Diputación empezó a repartir las invitaciones y en menos de dos horas se agotaron. Todos querían escuchar la ponencia del escritor, psicoterapeuta y especialista en enfermedades mentales Jorge Bucay. Tal fue la demanda que pidieron a Bucay que diera dos pases en lugar de uno y así fue. Los primeros pudieron disfrutar de la charla La familia como escuela de vida a las cinco de la tarde, mientras que los siguientes tuvieron que esperar a las siete.

Pocos minutos antes de las cinco abrieron las puertas del Auditorio y los más rápidos empezaron a ocupar las butacas del centro de la sala para así poder estar más cerca del que se ha convertido en un auténtico fenómeno de ventas en los últimos años gracias al espectacular auge que ha experimentado la temática relacionada con la autoayuda. En poco más de media hora, el aforo -de unas 400 personas- estaba completo; en su mayoría, por mujeres. A las cinco y media, el argentino apareció en el escenario entre aplausos vestido con camisa blanca, pantalón negro y zapatillas de deporte. Jorge Bucay quiso dejar claro desde el primer momento las obligaciones que, según él, tienen los seres humanos. «Ser feliz es una obligación para el ser humano y no un derecho». A esta obligación se suman volvernos cada día mejores personas y ayudar al menos a una persona a que cumpla sus obligaciones. «Para mí esto es educar», dijo el escritor.

Aunque nació hace 64 años en el barrio de Floresta, en Buenos Aires, lleva a Málaga en su corazón porque tiene una casa en Nerja, tal y como él mismo contó, por lo que era «un halago y un honor estar aquí».Los asistentes estuvieron atentos en todo momento y lo primero que les pidió Bucay fue que se pusieran de pie para decir a las personas que tenían a los lados Oye lo estás haciendo muy bien. El objetivo de esta práctica era enseñar a los padres que tienen que repetir este mantra diariamente a sus hijos, aunque lo estén haciendo mal.

A lo largo de la conferencia, el escritor también habló de las nuevas tecnologías y de los numerosos cambios que están originando en nuestras vidas, así como de la sociedad de consumo. «Vas a ser feliz si compras todo lo que el dinero te permite y, por tanto, no vas a ser feliz si no puedes comprar». Así definió Bucay al consumismo. Uno de los puntos que más risas arrancó entre los presentes en referente a este tema fue el término estupidez cúbica, que Bucay definió así: «Comprar algo que no necesitas con el dinero que no tienes para hacer feliz a alguien que no te importa».

Por otra parte y como el tema central de la ponencia era la familia, Jorge Bucay habló de la importancia de enseñar a los hijos a compartir con los demás y aconsejó al público que hay que cambiar el mundo y que, para ello, necesitamos tres pilares fundamentales: la familia, la escuela y la sociedad. Asimismo, el escritor expuso un decálogo sobre lo que debe enseñar una buena familia a sus hijos. Entre los supuestos se encuentran: aprender de los fracasos, no exagerar las dificultades, valorar los pequeños logros, no encapricharse y enseñar a dar y recibir. Son ya miles de lectores los que se han acercado a las obras de este argentino especializado en psiquiatría, cuyas publicaciones copan las listas de best-seller de medio mundo. Los espectadores llevaron algunas de estas obras para que Bucay se las dedicase, así que entre ponencia y ponencia el escritor firmó libros.