Málaga, a su Virgen de la Victoria

La Patrona recorre las calles de Málaga. /Eduardo Nieto
La Patrona recorre las calles de Málaga. / Eduardo Nieto

Una multitud se echa a la calle para acompañar a la Patrona en su procesión

RAFAEL RODRÍGUEZ PUENTE

Todavía hay cosas en Málaga que, por fortuna, perduran en el tiempo con cierto aire a añejo, de los que gustan, y una de ellas tiene como protagonista indiscutible a su Patrona principal y de la diócesis, la Virgen de la Victoria, que, como cada 8 de septiembre, con motivo de su onomástica, salió en procesión de alabanza desde la Catedral, donde se ha venido practicando una novena en su honor desde el último viernes de agosto.

No cabe duda de que la presencia en la calle de 'la Virgen de Málaga' en septiembre constituye la mejor manera de abrir el ciclo cofrade. Por tanto, esta premisa es ya de por sí una buena excusa para salir al encuentro de la Patrona. No obstante, a este aliciente se ha sumado en esta ocasión el hecho de que la imagen no pudo procesionar el año pasado a causa de la lluvia y que la Real Hermandad estrena nueva junta de gobierno, presidida por Miguel Orellana Ramos, quien ya anunció hace días algunos cambios para la puesta en escena de este domingo, lo que explica que cientos de personas tomaran los alrededores de la Catedral para ver a la Virgen de la Victoria por el Centro, camino de su barrio.

Cierto es que había expectación en la calle. En el ambiente se percibía que no era un domingo más. Y fue aquí y en ese momento donde se vio la devoción verdadera a la Patrona, sin aditivos.

La imagen recibió varias petaladas durante el recorrido hasta su basílica y fue acogida por malagueñas en la plaza de la Constitución

El cortejo se puso en marcha a las 19.30 horas, como de costumbre. Lo abrió la banda de cornetas y tambores del Real Cuerpo de Bomberos. Y unos 35 minutos más tarde hizo su aparición la Patrona en su trono procesional, que incluyó en su cajillo, en la capilla trasera, una réplica de la nao principal de la 'Armada de las Especias', en recuerdo del 500.º aniversario de la primera circunnavegación del mundo, ya que una de las cinco naves que partieron del puerto de Sevilla el 10 de agosto de 1519 se llamó 'Santa María de la Victoria', a petición de Fernando de Magallanes.

Salida de la imagen

Coincidiendo con el inicio procesional, sonaron las campanas de la Catedral y cayeron 'aleluyas' para anunciar la partida de la efigie desde el templo mayor de la diócesis. La banda de música de la Expiración, que acompañó a la Patrona, interpretó el Himno Nacional y, a continuación, sonó la marcha 'Málaga, a su Virgen de la Victoria', de Ginés Sánchez.

Antecediendo a la imagen, después de las cofradías, que, por cierto, no portaron cirios, como solicitó inicialmente la Hermandad de la Victoria, sino bastones, figuraron las representaciones oficiales, encabezada por la Junta de Andalucía, con su delegada del Gobierno en Málaga, Patricia Navarro, en la comitiva, a la que siguió la Diputación, con su presidente, Francisco Salado, al frente, y el Ayuntamiento, con el alcalde, Francisco de la Torre, y varios concejales.

La Virgen de la Victoria llegó a la plaza de la Constitución a las 20.50 horas. En ese momento, el coro de Isabel López y la Academia de Montse Bravo cantaron y bailaron por malagueñas. Seguidamente, el trono echó a andar con el Himno de Coronación de la Esperanza, de Perfecto Artola.

La comitiva siguió su curso y tras bajar Larios, giró hacia Strachan, donde la Virgen recibió una penca con biznagas.

La Patrona de Málaga alcanzó la plaza del Obispo a las 21.35 horas con el Himno Nacional, interpretado por la banda municipal desde el atrio de la Catedral. A partir de entonces, puso rumbo a su basílica.

Durante el trayecto recibió varias petaladas, como así ocurrió a la altura de la casa hermandad de los Estudiantes y en el colegio de los Hermanos Maristas, mientras que la parroquia de San Lázaro recibió a la Patrona con sus puertas abiertas.

Como novedad, la Hermandad de Santa María de la Victoria incluyó en la comitiva un grupo de hermanos, casi medio centenar, portando cirios blancos, como antaño. Y también fue nuevo el exorno floral, ya que, a los clásico nardos, se sumaron otras variedades florales, tanto para las esquinas como para el friso superior.

El obispo anima a los malagueños a evangelizar con la ayuda de la Patrona

JUAN SOTO

La Virgen de la Victoria vivió ayer su día grande. Después de que las condiciones climáticas impidieran su salida en procesión el año pasado, cientos de malagueños y devotos participaron durante todo el día en los diferentes actos previstos para conmemorar este 8 de septiembre. Antes del desfile procesional, cientos de malagueños y devotos asistieron a la tradicional misa oficiada por el obispo de la diócesis, Jesús Catalá.

Durante la homolía, el prelado recordó la importante tradición de la Patrona y pidió a los cristianos que «evangelicen» porque vivimos «en una sociedad alejada de Dios que necesita conocer el evangelio». En este sentido pidió a Santa María de la Victoria «que nos ayude a ser evangelizadores comprometidos, llenos de fe y de valentía, para dar testimonio en esta sociedad descreída». La misa contó con la participación de la coral Santa María de la Victoria.

Tras la misa se procedió a la tradicional ofrenda floral en la fachada de la Catedral, en donde actuó un grupo de malagueñas y participaron las asociaciones Teodoro Reding y protradiciones malagueñas La Coracha.

La misa en honor a la Virgen de la Victoria también supuso la vuelta a la actividad diaria para numerosos políticos que han aprovechado para disfrutar de unos días de descanso a la finalización de la Feria. A la ofrenda acudieron el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro. Ya ellos se les sumaron varios concejales del equipo de gobierno (entre ellos Teresa Porras, Gemma del Corral o Francisco Pomares), y otros tantos ediles del grupo municipal socialista (entre los que se encontraban Begoña Medina o Salvador Trujillo). También acudieron a la misa y posterior ofrenda el presidente provincial de Vox, José Lara Peláez, y la diputada Patricia Rueda.