Pasión cautiva

Pasión cautiva
HUGO CORTÉS

Miles de personas asisten a la misa del alba y al traslado de Jesús Cautivo y la Virgen de la Trinidad

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

A esa hora donde la aurora se abre paso entre las últimas oscuridades de la madrugada, la fe y la devoción tienen una cita ineludible cada Sábado de Pasión en el corazón de Trinidad, donde la estela de una túnica blanca de Jesús Cautivo congrega a miles de personas en torno a la plaza de la San Pablo para asistir a la misa del alba. El rito se ha vuelto a cumplir un año más y el Señor de Málaga ha vuelto a levantar pasiones en su traslado hacia su casa-hermandad con parada en el Hospital Civil para llevar consuelo y esperanza a los enfermos físicos y espirituales.

Los ríos de la fe llenaron la plaza y las calles del barrio para acompañar a Jesús Cautivo y la Virgen de la Trinidad. Las emociones se volvieron a vivir a flor de piel: lágrimas, oraciones musitadas, sentimientos desbordados y miles de claveles -a 5 euros la docena- depositados a los pies de los Sagrados Titulares.

El obispo de la diócesis, Jesús Catalá, ha oficiado la misa, concelebrada por una decena de sacerdotes de las parroquias e iglesias del arciprestazgo de San Pablo. Entre las autoridades presentes, el alcalde de la ciudad, Francisco De la Torre, el portavoz municipal del PSOE, Daniel Pérez, el vicepresidente tercero de la Diputación, Francisco Salado, el coronel del grupo de Regulares Ceuta 54, Alfonso Javier Bueno Ramiro, y el presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa, Pablo Atencia. El apartado musical corrió a cargo de los integrantes del Conservatorio Superior de Música María Escribano (soprano), María Pino (mezzosoprano), Fran Criado (piano) y Marta Fitzsimmons (clarinete).

Durante su homilía, Catalá ha afirmado que «sin Jesucristo no se entiende la verdad del hombre» y ha achacado a alejamiento del hombre de Dios fenómenos como el suicidio que «provoca cada año trece veces más muertos que los accidentes de tráfico». También ha aludido a la eutanasia aunque sin mencionarla explícitamente cuando ha hablado de leyes que «van contra el hombre».

El prelado ha pedido a los cofrades que mantengan «una alianza eterna con Dios, no una alianza por un día ni por una semana aunque sea la Semana Santa» y ha concluido con un mensaje: «El Cautivo nos invita a contemplarle, amarle y darle las gracias. No reneguéis de Él, no le traicionemos».

Tras la multitudinaria misa, Atencia dio los primeros toques de campana y cantaron saetas Isabel Guerrero y Mari Ángeles Cruzado, primer y segundo premio del Concurso Nacional de Saetas que organiza la Peña Recreativa Trinitaria. A los sones de la banda de cornetas y tambores de Jesús Cautivo el trono emprendió la singladura por los mares de la fe y la pasión cautiva entre vivas y piropos.

El momento más emocionante se vivió en la llegada al Hospital Civil donde por segundo año la visita a la enfermos tuvo lugar en la entrada del centro hospitalario y no en su interior para facilitar que el mayor número de personas pudiera contemplar el acto. Como es tradicional los hombres de trono dejaron su hueco en los varales al personal sanitario. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, fue el encargado de dar los toques de campana acompañado del presidente de la Diputación, Francisco Salado, el delegado de Salud, Carlos Bautista, y el hermano mayor de la cofradía, Ignacio Castillo.

La lectura de un pasaje del Evangelio, el rezo del Padrenuestro y él Avemaría se intercalaron con las saetas de Isabel Guerrero, Antonio Cortés y Diana Navarro - que volvió a cantarle a su Cautivo tras no haberlo podido hacer en 2018 por motivos profesionales-.

A su conclusión la banda sinfónica de la Trinidad interpretó la marcha 'Alma de la Trinidad' y a sus sones el trono con las imágenes de Jesús Cautivo y la Virgen de la Trinidad continúo su peregrinar entre un mar de corazones cautivados por la soberana talla del Señor de Málaga.