El Medinaceli pone el prólogo desde Martiricos

El Señor durante la procesión de ayer a su paso por la avenida de Doctor Marañón. /Eduardo Nieto
El Señor durante la procesión de ayer a su paso por la avenida de Doctor Marañón. / Eduardo Nieto

Los titulares salieron por primera vez de un tinglao junto al centro María Montessori

Manuel García
MANUEL GARCÍAMálaga

La Hermandad de Jesús de Medinaceli puso ayer el prólogo desde el barrio de Martiricos a la Semana Santa de Málaga de 2019 con su salida procesional. En esta edición, el cortejo de jóvenes nazarenos y portadores salieron por primera vez desde las instalaciones del Centro Internacional María Montessori, donde se instaló un tinglao para albergar a ambos tronos, a las cinco y media de la tarde con un sol acuciante.

Tras dieciséis años procesionando por las calles del barrio y llegando hasta el Centro, el cortejo volvió una vez más a concitar a los vecinos y devotos de Jesús de Medinaceli y la Virgen de la Candelaria, celebrando un breve acto previo al inicio del recorrido procesional.

La colaboración habitual de la hermandad con la Fundación Andrés Olivares y la Casa Ronald Mcdonald, cuyas sedes se encuentran incardinadas en Martiricos, se demostró con la presencia de niños enfermos en la salida, a la que asistió el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, acompañado del concejal de Urbanismo, Francisco Pomares, quienes dieron los primeros toques de campana, antes de pronunciar unas palabras de ánimo a los cofrades.

Las saetas dieron paso al comienzo de una procesión en la que la Virgen estrenó el cajillo del trono, obra del tallista y dorador Alberto Berdugo, que se encuentra en la primera fase de ejecución, así como los arbotantes, obra del taller de orfebrería de Cristóbal Angulo, como inicio de un proyecto que contemplará, según pudo confirmar a este periódico el hermano mayor, Enrique Martín, la ejecución de un palio y un manto que realizará el bordador Joaquín Salcedo.

Durante la procesión hubo una petalada a su paso por la calle Dos Aceras, delante de la casa hermandad de la Archicofradía de la Sangre, y el momento especial ante la Catedral, en el que intervino la coral Spínola.