Día 3. Dos horas más tarde, 120 minutos

Día 3. Dos horas más tarde, 120 minutos
Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Tan a destiempo llega el que va demasiado deprisa como el que se retrasa demasiado». (Shakespeare).

Se veía venir, pero nadie quiso verlo. Sin entrar en pros y contras, hacer un cambio de recorrido oficial, un cambio de modelo con la ciudad patas arriba era un opción excesivamente arriesgada. Ayuntamiento y Agrupación se echan las culpas de los desajustes, de los problemas, de las extrañas situaciones que se están dando. ¿Nadie reparó en ello? He llegado a pensar, tras el feo que muchas cofradías hicieron el Domingo de Ramos con su ausencia en una tribuna oficial que debió estar de bote en bote y que apareció vacía al paso de las primeras procesiones, que hay algo más detrás. Nunca he creído en tramas ocultas, pero eso no significa que no las haya, y eso, lo de los dimes y diretes, el me reúno por aquí para acabar con aquel o desplazar al otro, es una práctica cofrade cargada de títulos y doctorados.

Pero de verdad lo que me extraña que nadie viera lo que se les venía encima: «Vamos a esperar que las obras del centro de Málaga estén listas, y para ello vamos a actuar como el lobby que podemos llegar a ser en el sentido de exigir más rapidez en su ejecución a las administraciones afectadas, y entonces vamos a cambiar el recorrido, vamos a analizar lo que puede ser una nueva filosofía de la Semana Santa de Málaga». Sinceramente creo que por parte del presidente de la Agrupación, Pablo Atencia, que ha sido y es el que al final da la cara, ha habido excesiva buena fe. Desde luego lleva unos meses de sorpresas, muchas de las cuales ni por su formación, ni por su forma de ser, ni por su dedicación merece. No se esperaba por asomo esa tribuna vacía, ni esa Alameda sin terminar, ni los problemas de la empresa que montó sillas y tribunas (apretando tornillos casi cuando pasaba la Pollinica), ni el boicot y sabotaje (denunciado) de no se sabe quiénes hurtando las numeraciones de las sillas, o de quienes han visto truncado el gran negocio de la reventa que durante décadas ha existido ante el silencio de cómplice de muchos, y tampoco esperaba que muchas cofradías hayan utilizado un presumible 'bien general' (sic) por un 'ante todo mi bien particular'. Así ha ocurrido. Y ese cambio venía muy bien para los que por encima de todo quieren las procesiones de día, antítesis de la tradición procesionista andaluza en general y malagueña en particular, la misma que se quieren cargar de un plumazo los que quieren ver las procesiones y hacerlas de manera muy distinta al 'estilo y sentido Málaga'. Por ellos las procesiones deberían comenzar a las 11 de la mañana, si me permiten la exageración, y presionaron por adelantar los horarios hasta extremos tan fuera de tiempo que un Lunes Santo pasa por la tribuna oficial la primera cofradía a las 17.10.

Aparte de que hay muchísima gente trabajando en el Centro, por donde discurre el recorrido oficial, a esas horas, no luce, no quedan bien, y pierden todos: negocios, ciudadanos y cofrades. Lo mismo que han hecho pero todos los días dos horas más tarde. Sólo eso. 120 minutos serían suficientes para dar mayor brillantez, mayor conjunción al proceso de ensamblaje que se forma entre ciudad/ciudadanos/cofradías, y no se huiría de la noche, ni se quedarían faltas de contenido y de emoción cofrades las noches de la Semana Santa. Sólo eso, 120 minutos más tarde, todo tal como está (con sus muchos arreglos, ojo). Sería bueno que algunas cofradías pensaran en el resto en vez de mirarse tanto al ombligo. Todo lo nuevo asusta, pero también todo lo que destapa lo nuevo...