«No he hecho el cartel para que guste a todo el mundo; he huido de lo manido»

José Antonio Jiménez, ayer, delante de la capilla de la Virgen de los Dolores del Puente, imagen de la que es vestidor. /Salvador Salas
José Antonio Jiménez, ayer, delante de la capilla de la Virgen de los Dolores del Puente, imagen de la que es vestidor. / Salvador Salas

José Antonio Jiménez Muñoz Pintor del cartel de la Semana Santa de Málaga

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Lograr la unanimidad en el arte es tarea imposible. De ello es consciente el pintor José Antonio Jiménez Muñoz, autor del cartel de la Semana Santa de Málaga de 2019. Su obra, presentada el jueves en el Teatro Echegaray, no deja indiferente ni a los que la alaban ni a los que la critican. «No he hecho el cartel para que guste a todo el mundo;he huido de lo manido», asegura este artista y cofrade en una entrevista concedida ayer a este periódico. Según explica, ha ido más allá de reflejar elementos agradables para un cofrade para preferir representar a Málaga entera a través de una pared y de la imagen de la Virgen de los Dolores del Puente.

Ha definido su cartel como una obra libre que se aleja de lo cobarde. ¿Puede explicar qué quiere decir con esa frase?

–Pues que no he hecho el cartel para que guste a todo el mundo; he hecho un cartel que es de José Antonio Jiménez. He representado a la imagen que considero mi devoción. Con la incursión del arte contemporáneo hay polémica, pero solo hay que darse un paseo por Málaga para darse cuenta de que la Semana Santa también se hace para el arte contemporáneo y para el grafitero. Ahí no me ha dado ningún tipo de miedo. La Agrupación de Cofradías no me ha cerrado ningún campo; me ha dejado expresar lo que yo quería. Cuando digo lo de no ser cobarde me refiero a representar la realidad de nuestra tierra.

–¿Está usted vinculado artísticamente con el grafiti o ha sido algo puntual para esta pintura?

–Yo no soy grafitero; ha sido una cosa puntual. He intentado coger las técnicas que ellos tienen: la forma de componer las letras, amontonándose, y la firma está donde firman ellos. Yo nunca me he manejado en el grafiti. Es algo puntual, por lo que decía:de resaltar la realidad de Málaga.

El autor explica que ha ido más allá de plasmar elementos agradables para un cofrade y que ha preferido representar a la ciudad entera a través de una pared y de una imagen

–¿Es consciente de que su cartel ha generado críticas? Hay gente a la que le gusta y otra a la que no.

–Lo sé. Con eso se cuenta todos los años. Habrá al que le guste, al que no le gustey al que no le guste y que no indague por qué lo he hecho así. Yo he huido un poco de lo manido. En la pared tan significativa que hay en la pintura del cartel caben todos los comentarios que se quieran poner.

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O sea, que ha hecho la obra que usted quería pintar y no ha ido a lo fácil y a lo que sabía que podía gustar a casi todo el mundo.

–Hay carteles que son fáciles y que sabemos que a la gente les resultan más agradables. No obstante, cualquiera que sepa lo que significa la Virgen de los Dolores para mí sabe que no hay nada de irrespetuoso. He pintado el cartel para todo el mundo, porque, al fin y al cabo, estoy volcando la Semana Santa para todo el mundo. No solo se basa en un público cofrade y capillita. Muchas veces, si los devotos pudiesen dar su opinión, la visión de las redes sociales sería otra. Hay personas que me han comentado que hasta se han emocionado al ver la pintura, porque se reconoce perfectamente a la Virgen de los Dolores y al entorno también. ¿Qué es lo que pasa? Que el público devoto no tiene acceso a las redes sociales. El que me conoce sabe que no he hecho una cosa aleatoria y mucho menos ofensiva. Como dije en la presentación, en el cartel he puesto a mi Madre representado a Málaga. Hay que tener un poquito más de sensibilidad y no dejarse llevar por lo que se ve de golpe y porrazo.

Por tanto, ha intentado ir un poco más allá del público muy cofrade o capillita con esta pintura.

–A los cofrades y capillitas no nos tienen que vender nuestra Semana Santa; nosotros ya la tenemos comprada. Digamos que hay que hacer publicidad. Un cartel tiene como finalidad dar publicidad a un acto o a un hecho. En este caso, el hecho es vender nuestra Semana Santa, anunciar que ya llega. Se trata de que haya algo que capte la atención. El capillita y el cofrade a lo mejor se mueven por otros derroteros. El cartel lo ha pintado un cofrade, un capillita que no pone faltas a las cosas de los demás y que se vuelca trabajando en su cofradía. A mí qué me van a decir un cofrade y un capillita cuando yo soy el que me desvivo y pierdo horas en la cofradía por cariño a mi Madre. Soy el vestidor de la Virgen de los Dolores del Puente.

«Estoy muy contento porque me parece que del cartel se está haciendo eco todo el mundo» repercusión de la obra

«El que me conoce sabe que no he hecho una cosa aleatoria y mucho menos ofensiva» aclaración

«Si los devotos pudiesen dar su opinión, la visión de las redes sociales sería otra» polémica

–¿Es más difícil pintar un cartel cofrade que cualquier otro tipo de obra de las que usted suele plasmar con sus pinceles?

–Son temáticas distintas. Me manejo en el paisaje, el desnudo y el arte sacro. La cartelería es otra cosa; tiene otros parámetros. Debe llevar una rotulación de lo que se anuncia, llamar la atención, lanzar un mensaje claro, contar con una parte de grafismo y otra que la complementa. Estoy muy contento porque me parece que del cartel se está haciendo eco todo el mundo. El fin está conseguido. No es un cartel del que tú pases de largo. Te paras y lo lees. Te anuncia un mensaje claro: que es Semana Santa. La técnica del cartel por lo menos está superada, guste la obra o no guste.

–¿Tuvo claro desde que le encargaron el cartel que la protagonista iba a ser la Virgen de los Dolores del Puente?

–Sí. Porque es la imagen de la que más puedo hablar. No es porque yo sea de la Cofradía de los Dolores del Puente, sino porque es mi devoción. Hay muchos autores que han elegido a un titular a la hora de hacer el cartel. Yo he elegido a la Virgen de la que más puedo decir y de la que más sentimiento puedo poner. Es como un retrato que me he hecho a mí mismo. Se habla de Málaga a través de mi experiencia como cofrade. He aportado lo mío; he puesto toda la carne en el asador.

–¿En qué parte del barrio del Perchel se ha inspirado para pintar el muro del fondo del lienzo?

–No es ningún sitio concreto; es una recreación que puede ser tanto el Perchel como la zona de Lagunillas. La metáfora del muro es una forma de describir nuestra tierra. Málaga es ese muro. Por Málaga han pasado muchas civilizaciones. Málaga se ha destruido y ha destruido su Semana Santa, pero han quedado las semillas para levantarla. El muro fuerte del que hablo se llama Málaga y sobre él se escribe la Semana Santa. Es la alegoría del ave fénix que resurge de sus cenizas. Málaga está representada en esa pared. He ido más allá de plasmar unos elementos agradables para un cofrade y he representado a Málaga entera mediante una pared y una imagen.

–¿Cuánto tiempo ha tardado en pintar el cuadro?

–He tardado varios meses en terminar la obra. Es un lienzo de grandes dimensiones. Además, la técnica del grafiti, como decía antes, no es algo que yo utilice, por lo que tuve que documentarme y hacer pruebas. El trabajo se me alargó en el tiempo por el formato, desde luego.

–¿Qué quiere destacar del cartel que aún no haya referido en la charla?

–El cartel está basado en una poesía de Rosalía de Castro, a la que le pone voz Luz Casal. Las tres mujeres que me han inspirado para esta pintura han sido Rosalía de Castro, Luz Casal y la Virgen de los Dolores del Puente. Esa poesía se hace eco de lo que para mí representa nuestra Semana Santa y mi devoción a la Virgen de los Dolores.