Ángela Guerrero: «El manto de flores será proyectado cada año por un diseñador malagueño»

Ángela Guerrero, en el oratorio de la Cofradía de las Penas. /Eduardo Nieto
Ángela Guerrero, en el oratorio de la Cofradía de las Penas. / Eduardo Nieto

La nueva hermana mayor de la Cofradía de las Penas admite que quedan heridas en la hermandad tras cuatro años de intervención diocesana, pero asegura que «se están curando»

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Hermana desde que apenas contaba con cinco años de edad, Ángela Guerrero León (41 años) es desde principios de este año la nueva responsable de la Cofradía de las Penas de Málaga, tras cuatro años dirigida por un comisario, el cofrade de Mena Manuel Gordillo, nombrado por el Obispado. Guerrero admite que quedan heridas abiertas en el seno de esta corporación del Martes Santo pero confía en que sanen pronto para avanzar en los proyectos que se ha marcado.

- ¿Qué la llevó a presentarse para aspirar al cargo de hermana mayor de la Cofradía de las Penas tras cuatro años de intervención diocesana?

- Pensamos varias personas que tal vez éramos la única opción en la que había cierta unidad por parte de los hermanos. Vimos que podría ser algo viable para traer la normalidad que ya empezó con la gestión del comisario diocesano. Podríamos ser luz en esa intención de unidad que tenemos.

- ¿Cree que fue acertada la decisión del Obispado de intervenir la cofradía?

- Entiendo que cuando la intervino sería porque vería algún tipo de irregularidad. Si actuó así, sus razones tendría.

- ¿Cómo ha vivido los años en los que la hermandad ha tenido al frente un comisario?

- Han sido de normalización. A raíz de esto, muchos hermanos hemos podido empezar a participar en la vida de la hermandad. La unidad empezó desde la intervención de Manuel Gordillo.

- ¿Por qué no podían participar antes en esa vida de hermandad?

- Antes quizás la situación era más enrarezida, no teníamos tanta confianza con la antigua junta, son situaciones distintas.

- ¿Había algo que les impidiera participar? ¿Algún tipo de veto?

- Veto... no. Quizás el clima estaba enrarecido, por llamarlo de alguna manera.

- En estos años ha sido notorio el conflicto suscitado entre la diócesis y anteriores responsables de la hermandad. ¿En qué punto se encuentra actualmente este asunto y cómo puede afectar hoy a la cofradía?

- Desconocemos todavía cómo se encuentra ese tema y antes de nada se debe informar a los hermanos cuando tengamos todos los datos. En eso nos hemos comprometido, pero con la Semana Santa en ciernes no podemos ahora mismo. Ya se informará sobre los expedientes que se abrieron. No tenemos noticias nuevas al respecto.

- ¿Ha integrado a miembros de las otras dos candidaturas que compitieron con la suya en su junta de gobierno?

- Sí. Por eso hablamos de unidad. Hemos integrado en la junta a personas que vienen de las otras dos candidaturas e incluso hemos contado con los auxiliares del comisario. La Hermandad de las Penas es de todos y hemos intentado ser integración. Se trata de seguir remando todos juntos, tal vez sea complicado o no, pero la verdad es que de momento es así y es lo importante.

«Queremos restaurar la imagen de la Virgen de las Penas porque tiene algunos pequeños deterioros en su policromía»

- ¿Quedan heridas abiertas en la hermandad?

- Creo que las heridas se están curando ya.... Están en proceso de sanar y nosotros vamos a intentar hacer de médicos o enfermeros. Estos años de intervención han servido para ir sanando y tenemos que seguir así. Tenemos que seguir sanando, no reabrir las heridas.

- ¿Cómo valora la labor del comisario?

- Muy bien. A la vista está, en cuatro años de intervención hemos seguido saliendo, se han hecho cruces de mayo, la cofradía está en una situación económica bastante solvente... Creo que ha sido una labor buena. Después de que se le ha criticado que no había unidad, los hermanos han votado y se ha visto que, en esa mayoría, sí hay unidad.

- ¿Están abiertas las puertas de la cofradía para todo el mundo, sin distinción alguna?

- Para todo el mundo. Somos hermanos de la misma cofradía y tenemos devoción a los mismos titulares. Yo no soy quién para cerrar las puertas de la hermandad.

- ¿Cuáles son sus principales proyectos?

- Lo primero es empezar a navegar juntos, que no es fácil, y también queremos restaurar la imagen de la Virgen de las Penas que tiene algunos pequeños deterioros en su policromía, después de la Semana Santa. Estamos empezando, queremos ir poco a poco y tenerlo todo bien atado.

- En los últimos años no ha sido del agrado de todo el público cofrade el diseño del manto de flores. ¿Piensa tomar alguna medida al respecto?

- Queremos potenciar el manto de flores, como cualquier elemento de la hermandad. Los diseños pueden ser más o menos acertados, pero queremos que el dibujo lo haga siempre un diseñador malagueño, alguien que sea experto en la materia. Este año va a ser Javier Nieto, que es el nuevo vestidor de la Virgen.

- ¿Qué va a suponer para su cofradía la puesta en marcha del nuevo recorrido oficial?

- Vemos que es un reto más para esta junta. A los nervios normales del Martes Santo se va a sumar que todo es nuevo. Nos acorta un poco el itinerario, en torno a una hora o así, en la ida hacia la nueva tribuna en la plaza de la Constitución. Pero, una vez que salgamos de la Catedral, el recorrido va a ser el mismo de otros años.