¿Cómo funciona el cerebro de los sordos cuando se comunican?

El estudio de las zonas del cerebro donde se procesa la lengua de signos y las rutas por las que navega la información en la mente pueden ofrecer información muy valiosa para entender tanto los mecanismos del lenguaje en general, como de las lenguas de signos en particular

BASQUE RESEARCHBilbao
¿Cómo funciona el cerebro de los sordos cuando se comunican?

Las lenguas de signos que las personas sordas emplean para comunicarse son idiomas completos, con gramática y sintaxis propias y particulares para cada lengua. La diferencia con las orales es que sus usuarios emplean signos visuales que trazan con las manos.

Pero lo que la ciencia aún desconoce e investiga es qué mecanismos neurológicos se producen en el cerebro de estas personas cuando se comunican con la misma exactitud que los usuarios de lenguas orales.

Por este motivo el Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) ayudará a poner las bases de este tipo de investigación en España. El estudio de las zonas del cerebro donde se procesa la lengua de signos y las rutas por las que navega la información en la mente pueden ofrecer información muy valiosa para entender tanto los mecanismos del lenguaje en general, como de las lenguas de signos en particular.

Cuando dos personas sordas están comunicándose no están empleando ni el oído, ni la boca o la laringe, de modo que esta y otras diferencias hacen que el cerebro de estas personas trabaje de un modo diferente al de las personas hablantes cuando se comunican.

Para estudiar estas diferencias y sus consecuencias, el BCBL trabaja, entre otros, en un proyecto para conocer qué redes neuronales emplean los usuarios de lenguas de signos y cuáles se solapan con las empleadas por los usuarios de lenguas habladas. Hasta ahora, ya existían investigaciones similares con la lengua de signos británica u otras, pero éste es el primer proyecto que estudiará la Lengua de Signos Española (LSE) con técnicas de neuroimagen.

Cuál es el papel de la percepción de las caras en el procesamiento cerebral y comprobar si existe alguna particularidad en el procesamiento de la LSE en comparación con otras lenguas de signos son algunos de los objetivos, así como investigar cómo aprende a leer la lengua escrita una persona sorda.